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Entrevista realizada a nuestro Sensei Ishana Peréz, por el periodista D. Marco Bermúdez de S/C de Tenerife, la cual se público el 10 de Marzo de 2008 en el periódico EL DÍA.

        En esta conversación se desgrana los conceptos básicos del Aikido de una manera muy llana, pero a su vez sin abandonar la raíz de los conceptos.

        Esperamos con ello que la información les sea útil para comprender un poco más este Arte tan singular.

Artículo del Periodico de EL DÍA de Tenerife
Sensei Ishana Pérez

Sensei Ishana Pérez

Entrevista del periódico EL DÍA de Tenerife.

¿Cómo se llama usted?

        Mi nombre es Ishana Pérez Peña.

¿Qué cargo ocupa usted?

        Soy el responsable de la escuela de Aikido de El Sauzal, “Dojo Kuubukan” que se encuentra en el Terrero de lucha de El Calvario, anexo al Complejo Deportivo de El Sauzal.

        En la actualidad soy 4º Dan del Aikikai Hombu Dojo de Tokio, Japón, miembro de las Federaciones de España, Federación de Judo y Disciplinas Asociadas y de Inglaterra British Aikido Federation.

 

        Imparto clases de: Aikido, Hatha Yoga, Meditación y Chi Kung.

        Soy autor de los libros:

        - Elementos que Componen los Grados en Aikido.

        - Metodología para la Formación en el Arte del Aikido.

        - La planificación en Aikido a través de los cuadernos técnicos.

Como se inicio, descríbame por favor brevemente, ¿en qué consiste la disciplina del Aikido?

        Es sumamente difícil describir el Arte del Aikido con palabras o conceptos, es como pedirle a alguien que le describa a otro, el sabor dulce, sin haber probado el azúcar, pero se hara lo que se pueda.

        Bien, el Aikido es una disciplina que abarca tres niveles de actuación:

        El primero es el cuerpo, es el medio para la evolución, el instrumento para interpretar la sinfonía, de ahí que precise que se afine, ¿cómo? Haciéndolo dúctil flexible, ese es uno de nuestro grandes principios “Musubi” que literalmente quiere decir “unificación de los contrarios”. Sin flexibilidad ni ductilidad el Aikido no existe, no se puede realizar; por esa razón se le da mucha importancia a que el cuerpo tenga sus miembros flexibles, eso hace que funcionen mejor los órganos y la energía que nosotros llamamos KI. Ésta es importante que fluya libre y sin bloqueos ni resistencias, en este caso lo primero que se consigue es una buena calidad de vida con una vida saludable.

Información sobre Roshi Takuan Soho

Roshi Takuan Soho, 1573 - 1645.

        El segundo campo es el mental, un monje Zen del siglo XVII (Roshi Takuan Soho 1573 - 1645) que tuvo mucha influencia dentro de la clase Samurai decía: “ Sin una mente adiestrada, la mejor preparación física no servirá para nada”, el cuerpo puede ser muy grande y tener mucha fuerza física, pero si a la primera de cambio por los avatares de la vida, con cualquier cosa que nos pase, por pequeña que sea, sufrimos terriblemente, ¿de qué nos vale todo ese poder físico? Dentro de las bases internas del Aikido hay un principio que hay que ir integrando poco a poco en la práctica y es; “La mente mueve la energía (KI) y la energía mueve al cuerpo” o como se dice en la tradición del Chi Kung, “La mente es el general y la energía su mensajero”. Sin el cultivo del campo mental, el Aikido queda reducido a una gimnasia marcial muy estética, pero sin contenido ni beneficio para el que la practica.

        Y para completar esa trilogía, esta el aspecto espiritual, de hecho conocemos hoy el Aikido por la búsqueda espiritual de su fundador (Morihei Ueshiba, 1883 – 1969). En el Arte del Aikido no se nos propone un credo en particular, cada uno tiene que buscar en el suyo propio, y con el paso del tiempo nos daremos cuenta que todos los credos tienen un nexo común, y es el Amor o la Armonía, que es el primer ideograma del Aikido - AI -. De hecho para muchos aikidokas el hecho de profundizar en el Aikido les hace ahondar más en su Fe.

Información de Wikipedia sobre Morihei Ueshiba, Fundador del Aikido

Morihei Ueshiba, 1883 – 1969.

¿El Aikido se considera un “deporte”?

        No, es un gran error por parte de muchos medios de comunicación y algunas instituciones meternos en ese saco, el fundador fue muy claro a este respecto:

        “Hoy en día se practica mucho deporte, y es bueno para ejercitar el cuerpo. También los guerreros ejercitan el cuerpo, pero lo utilizan además como vehículo para adiestrar la mente, calmar el espíritu y hallar la bondad y la belleza, dimensiones de las que carece el deporte.

        La práctica en el budo cuida el valor, la sinceridad, la fidelidad, la bondad y la belleza, y da salud y vigor al cuerpo” (Morihei Ueshiba).

        Su hijo, que fue su sucesor, sigue la misma trayectoria y reafirmándose en los mismos valores.

        “...Especialmente los jóvenes, se sienten atraídos a las Artes Marciales por los certámenes y campeonatos que deciden quién es mejor en el campo. A pesar de esta tendencia, el Aikido se niega a unirse a sus filas y permanece fiel a la intención original del budo: la práctica y cultivo del espíritu” (Kisshomaru Ueshiba).

¿Por qué rechazamos la competición?

        Porque nuestro valor para el crecimiento y la superación es la colaboración, de ahí el principio de Musubi, si no hay unión y armonía, no hay Aikido, y eso se vive desde el primer día que se pisa la lona del Tatami. Para nosotros el conflicto es una maravillosa oportunidad de cambio, nosotros no rechazamos el conflicto, no nos oponemos, al contrario, nos unimos a el para reconducirlo, este es el verdadero trabajo en Aikido; que no es nada fácil asimilarlo, ya que el entorno que tenemos en todos los aspectos (laborales, social, etc., es pura competición). Pero ese es el reto, aprender a ceder y a fluir.

¿Cuál es su primer recuerdo relacionado con el Aikido?

        Yo hacia otras Artes Marciales, pero en ellas siempre se bloqueaba, después de unos cuantos años me preguntaba que eso no era muy eficaz si el otro tenia más poderío que yo, no me convencía, hasta que vi Aikido, y desde que lo vi, fue como una revelación, ya que el atacante lo que encuentra para impactar es el vacío. ¡Pero una cosa es verlo y otra muy distinto es hacerlo!

¿Cómo entra en contacto con esta disciplina?

        Buscando otras alternativas, por lo antes dicho.

Actualmente, ¿es usted entrenador de Aikido?

        Sí, soy enseñante y practicante de Aikido desde hace 25 años.

¿Entrena o ha entrenado usted a niños?

        Para nosotros la palabra entrenar tiene connotaciones competitivas, nosotros siempre decimos que practicamos, ¿por qué?

        Según la Real Academia de la Lengua:

        Practicar es: ejercitarse, repetir o realizar insistentemente cierta actividad o trabajo para adquirir práctica o destreza.

        Práctica: tiene su raíz en el latín práctica y el griego praktikós; realización de un trabajo o ejercicio con continuidad o repetidamente. Y Entrenar viene del francés entrîner, preparar, adiestrar personas o animales, especialmente para la práctica de un deporte.

        Sí, he dado clase a niños hace años. En la actualidad no imparto clases para niños, pero contemplo esa posibilidad en mi escuela para los niños que lo quieran.

¿Cómo fue la experiencia?

        Muy enriquecedora.

¿Cuál cree que sería el enfoque correcto a la hora de enseñar aikido a un niño o niña?

        Transmitirles los valores y la disciplina de que se compone el Aikido.

¿Qué es lo más gratificante de entrenar a niños?

        Ellos no son como los mayores, hacen los que les dices. Para nosotros hay una máxima y es: “dentro del Tatami no se puede pensar”, -hay que actuar-, para los mayores eso les cuesta mucho, porque no entienden que cuando estas en clase los pasos a seguir son: observar, copiar, imitar y repetir; los pequeñitos actúan espontáneamente sin pasar la información por el intelecto, son más libres.

¿Y lo menos?

         Si quieres hacer un buen trabajo es muy duro, hay que invertir mucho tiempo en hacer la planificación y ejecutarla, y no siempre se remunera bien ese trabajo.

¿Cuál debe ser la filosofía del Aikido en torno a los niños?

        * Disciplina.

        * No violencia.

        * Darles los valores del Arte, (limpieza, estudio, comportamiento correcto, voluntad, dedicación, etc.).

        * Toma de consciencia de su cuerpo y de su mente, (esto va en función de la edad para hacerlo más profundo o más superficial).

¿Qué le pide usted a los niños?

        Lo mismo que a los mayores: voluntad + constancia + esfuerzo = superación, porque difícilmente se nos puede revelar el Aikido sin esa formulación.

¿Qué errores cree que cometen los entrenadores de niños en las artes marciales en general?

        Bueno yo no soy quien para juzgar a mis colegas, pero creo que todos nosotros debemos de ser más fieles al ideal del Budo (Las Artes Marciales), y eso significa que nuestra labor es un complemento a la educación de nuestros alumnos, (la otras son la familia y la escuela), aunque para ello tengamos que esforzarnos mucho, sino, es mejor dejar de ser profesor y dedicarse a otra cosa.

¿Qué es un dojo?

        Según el doctor Daisetz Teitaro Suzuki, el vocablo Dojo viene del sánscrito Boodhimandala y quiere decir “lugar de la iluminación”. Este término fue introducido por los monjes cuando llevaron el budismo desde Corea al Japón (522 d. de C. patrocinado por Shotoku Taishi). Tiempo después, el bujin (samurái) lo hizo extensivo a todas las salas donde se practicaba bujutsu, (a partir del siglo XII periodo Kamakura) dado que muchos monjes Zen viajaban a distintas regiones y residencias para instruir a los jefes militares sobre el control mental, que luego éstos trasladaban a sus disciplinas.

        Desde ahí, con la evolución que sufrió el bujutsu (el Arte de la guerra), ha llegado hasta nuestros días.

        También se entiende como el edificio que alberga la escuela.

Explíquenos, por favor, algún término propio del Aikido, además del anteriormente mencionado…

        Bueno son muchos, pero le diré cual es la base de nuestra educación. Se sustenta en 4 principios, y son:

        MASAKATSU AGATSU. “la verdadera victoria es la victoria de uno mismo sobre sí mismo”. Eso es aplicable a cualquier momento de nuestra existencia, tanto dentro del Keiko -la práctica- como en la cotidianidad, y se ajusta totalmente al principio Taoísta de “el que conquista a los demás es un poderoso. Pero el que se conquista a sí mismo es invencible.” Este debe de ser el ideal que nos mueva en nuestro avance dentro del proceso de educación en todo momento, si se pierde de vista este principio se puede incurrir en desviarse de la filosofía y la disciplina que el Aikido nos ofrece.

        El siguiente es:

        TAKE-MUSU AI-KI. Literalmente “Marcial – Creativo". TAKE.- también pronunciado “Bu” como en Budo. Es “marcial” pero en Aikido el término implica valentía, bravura, valor y caballerosidad. TAKE, también simboliza entrega, el compromiso de practicar duramente, la entrega para superar los obstáculos, el compromiso para seguir el camino del AIKI hasta el final. MUSU es nacimiento, la creación de la vida, la fecundidad.

        En Aikido, MUSU significa crear continuamente nuevas técnicas de armonización que unan las cosas. Cuando TAKE y MUSU están ligados por AIKI, es posible vivir con valentía, convicción y creatividad. En palabras del fundador; “La vitalidad del eco del cuerpo y la resonancia del universo nutren el funcionamiento sutil del Ki y engendran a TAKE-MUSU AIKI, el arte marcial que es amor y el amor que no es otra cosa que arte marcial.”

        El tercero es:

        KATSUHAYABI-NO-WAZA. “Las técnicas de la victoria aquí mismo, ahora mismo.” La “verdadera victoria” significa valor resuelto; “la victoria sobre uno mismo” simboliza el esfuerzo incansable, y “¡victoria aquí mismo, ahora mismo!” representa el momento glorioso del triunfo en el aquí y ahora. Las técnicas del KATSUHAYABI están libres de formas fijas, permitiéndonos responder inmediatamente ante cualquier contingencia. Aquellos que comprendan estos principios salen siempre victoriosos. Ganar sin luchar es la victoria verdadera, la victoria sobre uno mismo, una victoria rápida y segura.

        Y todo esto nos lleva al ideal que todo aikidoka aspira y desea, aunque concretarlo se hace bastante difícil, ya que es una experiencia personal, intima y única; la vivencia del AIKI OKAMI (la vivencia y realización del espíritu del Aikido). Por esa razón lo que nos une a todos los practicantes es el proceso de formación, es ahí donde el encuentro cobra expresión para el entendimiento, ¡para los que comprendan claro esta! Hay un ejemplo que el hijo del fundador nos da cuando un científico alemán decidió hacer un análisis del sable japonés, para conocer su secreto. Este ejemplo nos puede servir para cómo orientar nuestra búsqueda de la comprehensión del espíritu AIKI:

        “Mucho de lo logrado en la tecnología tradicional se debe a una cualidad intuitiva conocida como actividad de Kan, que sólo se puede adquirir a través de la acumulación de años de práctica. Para que funcione el Kan – intuición, uno debe experimentar la tensión creativa que emana de la concentración sincera en el trabajo que se está realizando. Esto abre el camino para un poder más alto, -Kami en japonés-, entre en el proceso. Gran parte del éxito depende de dejarse llenar de este conocimiento divino o Kami.”

        Este forjar (Tanren en japonés) a través del Keiko (práctica) es fundamental para la correcta evolución y la vivencia, veámoslo en el siguiente poema del fundador:

“AIKI no puede ser gastado

en palabras escritas o habladas.

Ni entretenerse en conversaciones inútiles,

Comprender a través de la práctica.

        Cimentada la base de la educación, ahora lo que nos tiene que ocupar es en qué principios nos apoyamos para el trabajo, el crecimiento y la evolución.

        Los fundamentos que rigen la base del Aikido, son los principios que se manifiestan en la naturaleza, y eso lo podemos sintetizar en cuatro apartados:

        Centralización.- Toda vida tiene que tener un centro donde enraizar y expandirse para su desarrollo. Para nosotros esto nos conecta con el Hara (bajo vientre), el Ki, la raíz de la vida, y el Haragei (el Arte de cultivar el vientre) su proceso. Estratégicamente hablando de lo que se trata es de sumarnos a esa energía que viene hacia nosotros para obtener el control del otro, basándonos en la fuerza centrípeta y centrífuga, todo ello aunado por la esfericidad. El centro es la raíz de todo y es también donde todo retorna, para luego volver a proyectarse, y así sucesivamente en el devenir de la vida.

        Expansión.- Al manifestarse la vida en cualquier ser, su instinto inmediato es expandirse, bien para crecer, cambiar, desarrollarse o procrear. La expansión nos ofrece la posibilidad del reto y la maduración, si no hay expansión no hay evolución, y por lo tanto tampoco habrá crecimiento, sin crecimiento la vida se trunca, se desperdicia.

        Técnicamente hablando, la expansión tiene que tener su origen en el principio de centralización (Hara), de ahí, y ayudados por nuestra mente tenemos que ser capaces de irnos desarrollando para movilizar nuestra energía (KI) inicialmente a nuestras manos, luego hacerla extensiva al resto del cuerpo, y por último más allá de el.

        Control.- El control implica vivir con orden y disciplina, las estrellas están en continuo movimiento, y aunque parece un caos, todo tiene armonía para que la vida se manifieste. Si no nos ajustamos a la norma no se puede unificar la mente, anda dispersa, distraída, sin control. Si no hay disciplina en la vida, en la práctica y en la comprensión, difícilmente podemos ejercer un control sobre nuestra persona.

        El control que se desarrolla con el cultivo de los valores universales, (fe, pureza, no violencia, etc.) y la etiqueta (reglas de comportamiento en el Aikido), nos va capacitando para un mejor desarrollo técnico, y dentro de este, un control – dominio de nuestra persona.

        Esfericidad.- La esfericidad o circularidad se relaciona directamente con la no resistencia, la no oposición, también con el movimiento, la rueda de la vida que no para de girar, pero, tanto en la esfera como en la rueda, para que ese movimiento se manifieste tiene que haber un centro estable, una expansión y un control de la dinámica, todo esto da como resultado un todo armonioso - AI - . Dentro del trabajo técnico siempre debemos de buscar la esfericidad haciendo la técnica que sea, y dentro de ella encontrar la recta.

        Estos cuatro principios debemos de integrarlos tanto dentro del contexto técnico como en el vivir cotidiano, es ahí donde comenzamos a educarnos globalmente. Muchos estudiantes tardan en ver este punto de vista, pero es necesario ampliar nuestra visión a lo global y no quedarnos en la parcial.

¿Hay afición al Aikido en Canarias entre los más jóvenes?

        Sí, si lo hay, pero nos falta apoyo por parte de las instituciones para crear escuelas donde se imparta una enseñanza correcta dada por profesores cualificados.

¿Cuál es el nivel entre los pequeños?

         No lo sé yo no tengo niños en la actualidad.

¿Y entre los mayores?

        Hace 10 años teníamos en Canarias y en concreto en Tenerife, el mejor nivel de España, pero creo que nos hemos dejado dormir en los laureles, ya pocos viajan para aumentar su formación, y pienso que se ha bajado el nivel de exigencia en los exámenes y eso trae como consecuencia muchos cinturones negros pero con poco conocimiento y una calidad muy mala. Hemos sacrificado la calidad por la cantidad, -mala cosa-.

¿Cuáles son sus propuestas para promover el Aikido entre los más jóvenes?

        Primero informarles, pero no como es habitual en este entorno nuestro, -con una exhibición-, cuando haces una exhibición, el espectador solo se queda con la paliza que el defensor le dio al atacante, y eso es triste para cualquier Arte Marcial, quizás para el ego del que hacia el papel de defensor no; pero es un resultado muy pobre por parte del comunicador. A mi particularmente no me gusta ese medio.

        Yo pienso que se debe de informar, mediante conferencias, cursos, jornadas, donde se pueda interactuar con los interesados, donde el asistente salga con un conocimiento tanto teórico como práctico. Si uno tiene hambre y solo ve la comida, con ese método no se va a solucionar el problema, pero si en cambio te dan a degustar los distintos alimentos, el problema se soluciona de una manera satisfactoria y el conocimiento es más propio, ¿verdad?

        También que las instituciones faciliten medios para comunicar a los jóvenes y adultos nuestras disciplinas, que pueden enriquecer mucho sus vidas.

Muchas gracias por su tiempo y sus conocimientos.

        De nada es un placer.

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