También es un buen momento para recapacitar de lo hecho hasta este momento, de ver si tenemos que redireccionar nuestro Keiko en lo que resta de año, en definitiva, la autoobservación de uno mismo y de su producto.
Tenemos que comenzar a tomar el ritmo de las clases, la práctica opcional y el estudios de los grados, todo este proceso hay que hacerlo de forma progresiva, para ir acostumbrando a nuestro cuerpo y a nuestra mente a tener regularidad. Hay que aprovechar la frescura que esta tiene, para encauzar mejor nuestras aspiraciones.
La vuelta tiene que ser con absoluta determinación para afrontar la recta final del año, como dice Yagyû Munenori: “La mente que tiene una específica actitud hacia el interior y una intensa concentración de pensamiento se le llama voluntad. Siendo la voluntad interior, lo que emana hacia el exterior es el estado de ánimo”.
Ishana Pérez, Septiembre de 2010. |