Escribir estas líneas no es solo un acto de cortesía académica o literaria, es, ante todo, un ejercicio de memoria, gratitud y profunda justicia hacia una de las figuras más singulares que el Aikido moderno ha dado.
Mi nombre es Arthur Harrison. Mi vida, marcada por la rigurosidad de la alta dirección en corporaciones multinacionales y en la gestión de las arquitecturas empresariales complejas en diferentes paises, me ha enseñado a reconocer el valor de la estructura, la estrategia y, sobre todo, el factor humano.
Sin embargo, mi verdadera educación no ocurrió solo en los claustros de las universidades o en las salas de juntas, sino sobre el tatami, en el silencio compartido y en el esfuerzo extenuante de la práctica del Aikido.
Conocí al Sensei Ishana Pérez en la década de 1980. En aquel entonces, ambos éramos jóvenes estudiantes bajo la tutela del Sensei Terry Ezra.
Compartimos doce años de formación ininterrumpida, una etapa que yo defino como nuestra "edad de hierro". Fue durante esos años donde forjamos una amistad que ha trascendido décadas, continentes y mi propio retiro temporal del Aikido por exigencias de mi carrera profesional.
Al retomar la práctica diez años después, descubrí con asombro que Ishana no solo había mantenido la llama encendida, sino que la había transformado en un faro de conocimiento técnico, pedagógico y de planeamiento.
Este libro, su obra número 27, se titula: "Guía para Realizar un 合 宿 Gasshuku de Aikido". Al leer el manuscrito, no he podido evitar que los recuerdos de nuestros propios Gasshukus inundaran mi mente después de tantos años.
Ishana y yo compartimos bastantes intensivos, muchos de ellos de una semana de duración bajo una disciplina espartana. Es aquí donde quiero detenerme para hablar del hombre detrás del Sensei.
Recuerdo vívidamente aquellos días en los que el cansancio dejaba de ser una sensación física, para convertirse en un muro psicológico casi infranqueable. En los Gasshukus más intensos, cuando las fuerzas se quebraban y el cuerpo gritaba por un descanso que no llegaba, surgía entre nosotros una complicidad protectora mutua.
No necesitábamos palabras. Una mirada durante un Ukemi, un gesto de apoyo al levantarnos por centésima vez del suelo, una palmada cariñosa o el simple hecho de compartir el silencio tras ocho horas de práctica, nos daba el combustible necesario para seguir adelante.
En esos momentos de quiebre, siempre admiré la resiliencia de Ishana. Mientras otros, —incluyéndome a veces—, sentíamos que tocábamos fondo, él parecía conectar con una reserva de energía inagotable.
Hoy entiendo que ese "rodaje" no era casual, venía de su profunda inmersión en la cultura Védica y de sus intensivos de meditación de 15 y 20 días.
Ishana ya había conquistado la quietud de la mente mucho antes de que el Aikido pusiera a prueba su cuerpo. Esa capacidad para integrar la filosofía oriental y la metafísica Védica con la biomecánica del Aikido es, a mi juicio, su mayor talento creativo.
Como hombre que me he formado en la Administración de Empresas y en los Recursos Humanos, me maravilla la estructura de esta guía. Ishana aplica un pensamiento crítico y una capacidad organizativa que ya demostraba en nuestra práctica individual hace cuarenta años.
Era un compañero generoso, pero extremadamente exigente con la planificación. Recuerdo que, pasados los primeros siete años de formación, él ya manifestaba su descontento con la pedagogía y con la metodología del Aikido de aquel entonces.
La calificaba de obsoleta, de falta de visión y de estructuración para los retos del nuevo siglo. No se equivocaba. Mientras el mundo cambiaba, muchos se quedaron anclados en una repetición vacía, Ishana, en cambio, decidió investigar, cuestionar y proponer alternativas creativas para la formación del alumnado.
Su carácter, fuerte y determinativo, es una de sus señas de identidad. Ishana dice lo que piensa, sin filtros y sin miedo a las consecuencias. Esta honestidad intelectual, aunque le ha granjeado el respeto de los verdaderos buscadores, también le ha causado fricciones con los "políticos" del Aikido, —aquellos que se preocupan por las organizaciones, los grados y las jerarquías, en vez de preocuparse por la evolución del arte—. Pero para Ishana, el Aikido es Verdad o no es nada. Su compromiso es con la Vía, no con las instituciones políticas del Aikido.
En esta guía, el autor desglosa la anatomía de un Gasshuku con la precisión de un arquitecto. Explica cómo la convivencia, el régimen alimenticio, el descanso y la repetición técnica actúan como un crisol donde el ego se disuelve.
Como él bien señala en el texto, el Gasshuku es una "espiral ascendente" que transforma al individuo. Su enfoque no es solo técnico, es organizativo y estratégico, abordado desde la logística hasta la economía del practicante, proponiendo incluso planes de ahorro para que nadie quede excluido por motivos financieros. Esa es la generosidad de Ishana, no quiere discípulos, quiere compañeros de evolución a su lado.
Me impresiona ver cómo ha plasmado en papel la necesidad de recuperar la intensidad en el Aikido. En un mundo actual marcado por lo "light" y lo inmediato, Ishana nos recuerda que el verdadero Aikido requiere de una inmersión total que solo un Gasshuku puede ofrecer al aikidoka.
Su visión es una bofetada de realidad frente a la comercialización del arte. Él defiende que un practicante que no ha pasado por la fragua de un intensivo, nunca ha hecho Aikido "propiamente dicho", ¡yo doy fe de eso! Porque para mí hubo un antes y un después en Aikido al realizar mi primer Gasshuku. Por su parte es una afirmación audaz, pero respaldada por décadas de sudor, de estudio y de investigación por medio mundo.
Para cerrar este prólogo, quiero hacer una reflexión personal que me acompaña desde hace tiempo. He viajado por todo el mundo, he conocido a líderes en diversos campos y he visto cómo se gestiona el talento en las más altas esferas. Por ello, me resulta absolutamente incomprensible, cómo el mundo del Aikido en España no ha sabido aprovechar plenamente el inmenso potencial del Sensei Ishana Pérez.
Tenemos ante nosotros a un hombre que no solo domina la técnica bajo la línea del Sensei Terry Ezra, sino que posee una mente analítica capaz de reestructurar la pedagogía, la metodología y la planificación del arte para hacerla relevante hoy.
Es un desperdicio histórico que su visión no sea el estándar de oro en la formación nacional. Sin embargo, como él mismo enseña, el flujo de la vida sigue su curso, y este libro es la prueba de que su legado no depende de reconocimientos oficiales, sino de la solidez y del rigor de su obra proyectado para las generaciones futuras.
Querido y apreciado amigo Ishana, gracias por tu resiliencia, por tu mente abierta y por no haberte rendido nunca ante la mediocridad. Esta guía es, desde hoy, un manual imprescindible para cualquier Dojo que aspire a la excelencia con su enseñanza.
Pasen y lean. El tatami les espera, el Sensei Ishana Pérez ya ha trazado el mapa para ustedes.
"Un practicante que no ha realizado un Gasshuku en su proceso de aprendizaje, nunca a hecho Aikido propiamente dicho"
La cultura light en la que vive actualmente el mundo del Aikido, el Gasshuku no tiene cabida en la mayorías de los entornos de formación, ¡ojo! Hay excepciones muy buenas, donde gracias a Dios no han renunciado a esta herramienta tan maravillosa para elevar la comprensión y el desarrollo de sus aikidokas.
Pero:
¿Por qué se ha olvidado ese aspecto de la formación?
¿Conocen los practicantes de Aikido que existe esta herramienta formativa?
Los pocos que la conocen, ¿por qué razón no lo realizan?
¿A influido la falta de compromiso que tienen actualmente los estudiantes y los formadores en ello?
Está demostrado por la tradición, que el Gasshuku es capital para formar tanto por dentro como por fuera a los estudiantes, ¡eso sí! Siempre la exigencia es alta para cualquier nivel que lo afronte, y da igual que sea un estudiante bisoño, como un practicante experto, en todos los casos, el Gasshuku hace una limpieza bastante profunda en las capas de resistencia y en la falta de conocimiento que poseen la mayoría de los aikidokas.
Ahora solo voy a enumerar algunos aspectos relevantes, que después junto con otros, los desarrollaré más ampliamente a lo largo del texto.
Comencemos por la mejora técnica intensiva; la conexión profunda con la filosofía que el Aikido ofrece al estudiante; el desarrollo personal, tanto desde el punto de vista espiritual como mental y en especial al comienzo de la formación; el autocontrol que se ejerce sobre los sentidos. No podemos olvidar, la camaradería y los lazos de amistad creados por la convivencia y el esfuerzo compartido al superar los retos físicos y mentales juntos, ¡por eso abrí este texto con la cita que está más arriba!
Otro aspecto a destacar al realizar un Gasshuku, es la desconexión de lo cotidiano para enfocarse exclusivamente en el crecimiento y en el desarrollo de la disciplina. Esto hace que el alumno de un salto cualitativo bastante grande en su formación.
Por ejemplo, el desarrollo de la capacidad para integrar la intensidad del trabajo que se plantea diariamente. Esto significa que el ejercicio prolongado permite pulir los aspecto técnico a unos niveles muy altos, porque se aplican pedagogías, conceptos y principios en profundidad interrumpidamente, algo difícil de lograr en las sesiones regulares o en los seminarios de fin de semana.
Siempre se enfoca un Gasshuku para el desarrollo integral, manifestado este en Shin - Gi - Tai, esto es, no solo se busca el cuerpo (Tai) o la técnica (Gi), sino también el espíritu (Shin), fomentando la fortaleza mental, la disciplina y el autocontrol en el estudiante constantemente.
La filosofía y el espíritu del Aikido se vive de una manera muy distinta con respectos a las demás practicas formativas, por la inmersión que se hace en la cultura, en los valores, promoviendo el respeto, la ayuda mutua, la perseverancia y la autoconciencia en cada alumno.
Si hay un carácter propio que define al Gasshuku, es la convivencia y la camaradería (Kizuna 絆), estos lazos se entretejen entre los diferentes practicantes, Dojos o formas de Aikido, creando amistades duraderas y un sentido de comunidad muy grande.
El desafío personal y grupal es muy retador en una práctica de este tipo, ver más abajo las horas de práctica por día y la duración del Gasshuku. Cuando los participantes se enfrentan a sus propias resistencias, a sus propios miedos, a superar sus propios límites y experimentan el orgullo del logro colectivo e individual, es una sensación que es muy difícil de expresar, solo se puede comprender cuando se vive.
Por otro lado está la desconexión y el enfoque, dado que el Gasshuku es un espacio idóneo para alejarse de las distracciones diarias y dedicarse por completo a la disciplina y a la experiencia grupal con un espíritu Aiki.
Otro aspecto a resaltar, es que la propia energía del Gasshuku expulsa a personas egoístas o con ambiciones políticas. Para empezar, estos perfiles huye despavoridos a la hora de realizar un Gasshuku, es como los ajos para vampiros, les provoca rechazo y les amedrenta, porque va en contra de su pulso vital insolidario y mercantilista, por otro lado, esa manera de ser no tiene cabida en una actividad de estas características.
El networking marcial junto con el aprendizaje cruzado que se desarrolla en este tipo de educación, es una oportunidad única para conocer practicantes avanzados, diferentes instructores y otras formas de afrontar la educación, expandiendo el conocimiento y la mentalidad de cada aikidoka.
Un Gasshuku es más que una simple práctica, es una experiencia transformadora centrada en el esfuerzo grupal, la mejora técnica y el crecimiento personal, donde la convivencia prolongada es clave para forjar un carácter y un espíritu fuerte. Esto se produce en un tiempo concreto, y se desarrolla por una comunidad de practicantes unida por fuertes lazos forjados a través de una práctica intensiva.
Quiero resaltar otra cosa, según lo que veo hoy en día, hay mucha confusión a la hora de realizar - organizar un Gasshuku de Aikido, porque no se hace una distinción clara entre un seminario, un intensivo y un Gasshuku.
Lo que se suele ver en el 99% de los casos, es que se le dice al alumnado que van a realizar un Gasshuku, cuando lo que van a hacer en realidad es un seminario de fin de semana sin más y que no tiene nada que ver con el programa que se debería de desarrollar en un Gasshuku, si se hiciera tal y como es, ¡ya adelanto que en esta guía, más abajo, tenemos un apartado para clarificar muy bien este aspecto!
Esto aparte de ofrecer un conocimiento erróneo al alumno, va desvirtuando y destruyendo el Aikido desde dentro. Vuelvo a remitirme otra vez a la cita con la que abrí esta introducción, que tiene como objetivo hacer reflexionar al practicante si realmente utiliza todas las herramientas que la disciplina le ofrece para crecer.
El propósito de este vademécum es:
1ºInformar de manera correcta al alumnado sobre ésta maravillosa herramienta educativa.
2º Ofrecer un guion bien explicado y detallado, tanto para hacer, como para organizar un Gasshuku de Aikido con calidad y rigor.
3ºMotivar e incentivar, tanto a los Senseis como a los estudiantes para que hagan Gasshukus, aunque sea uno cada 2 o 3 años.
No soy infalible, pero les aseguro que he puesto toda mi experiencia y mi conocimiento en este campo para hacer un texto ameno, didáctico, practico y que todo esté a golpe de clic.
No escribo basándome en la simple teoría, porque lo que describo es por haber hecho muchos Gasshuku en el pasado y no solo de Aikido. Como he tenido la vivencia, sé de su maravilloso poder de catarsis o Misogi 禊 que tiene sobre el estudiante comprometido.
Lo que espero por parte de ustedes es que lo amplíen, que hagan aportaciones más brillantes que las mías, que instauren su práctica en sus Dojos, pero siempre cuidando mucho la exigencia, el rigor, junto a la buena imagen del Aikido.
Si conseguimos librarnos de lo light e impulsamos entre todos un viento renovador, estoy plenamente convencido que las nuevas generaciones estarían dispuestas a descubrirse a sí mismas a través del Gasshuku, porque va a ser uno de los medios para enriquecer sus vidas y su práctica.
Los beneficios que se obtienen son muchos, que abarcan desde lo espiritual, el acondicionamiento físico, el aspecto técnico, el desarrollando mental y el equilibrio emocional. Esto es producto porque se impregnan de la energía que se desarrolla durante el Gasshuku, que les lleva a sumergirse en una atmósfera de Aiki pura, que con toda seguridad va a ser extensible para mejorar su cotidianidad.
"El estudiante que inicia un Gasshuku, es muy distinto al estudiante que lo concluye".
"Si el Gasshuku no es una experiencia inmersiva, ¡no es un Gasshuku! Es otra cosa muy distinta"
El Gasshuku es una convivencia intensa con una duración prolongada, donde se rebasan los límites físicos, mentales y sociales. Es una carga de profundidad en nuestra práctica, encaminada a que se produzca una trascendencia en el alumnado.
Se precisa tener un gran anhelo o un compromiso muy claro y bien definido en Aikido para afrontar un Gasshuku. Para los que tienen una alegre curiosidad de exploración, no recomiendo este tipo de actividad, mejor hacer un seminario de fin de semana sin más o cursos específicos de introducción al Aikido, más que nada porque no sobrevivirían a un Gasshuku.
¡Aunque hay gente muy aguerrida! Hace ya bastantes años, un conocido me hizo una consulta para realizar una práctica intensiva de meditación. Nunca había hecho meditación, no pertenecía ni al mundo marcial, ni al mundo contemplativo, pero tenía esa inquietud interior en ese momento de su vida.
En esas fechas, yo no tenía programada ninguna actividad con una duración tan larga, así que le recomendé a unos conocidos que hacían un retiro de meditación Vipassana con una duración de 10 días, esto es: en absoluto silencio, eso significaba que no había comunicación entre los participantes del evento; cada sentada tenía una duración de 1 hora, con periodos de 2 horas; con la obligación de realizar trabajo comunitario participativo y demás aspecto que se hacen en una actividad de estas características.
Pues a pesar de mis dudas, ¡yo pensaba que no duraría más de 2 días a todo reventar! Mi amigo lo hizo y superó los 10 días de meditación con las condiciones que he mencionado antes. Con esto quiero decir, que aunque antes mencioné que la mayoría “perecerían” en actividades de esta envergadura, puede haber excepciones con personas que tienen un gran coraje, impulsado por un anhelo interno y que son capaces de dar nacimiento a una realidad que estaba oculta para ellos hasta ese momento.
Ya ven, ¡hay gente pa tó!
El Gasshuku como acelerador evolutivo.
Un Gasshuku se sustenta en una triada del alto rendimiento, que es: la convivencia, la duración y la intensidad. Un Gasshuku de Aikido no es un curso intensivo, es un ecosistema de transformación para el practicante que lo realiza.
La combinación de estos tres factores, genera una presión controlada que obliga al alumno, a transitar por los estados de resistencia más profundos hasta su liberación final.
Sin uno de estos tres pilares del proceso queda incompleto, el resultado es el siguiente: "la intensidad sin convivencia es solo ejercicio, y la duración sin intensidad es solo un retiro social".
Con el factor convivencia una de las cosas que se persigue es la disolución del ego, esto es producto por la cohabitación continua durante los 7 días, -que es el planteamiento que estoy describiendo en esta guía-, qué puede ser más amplio, ¡claro que sí! Pero para este caso, ese es el planteamiento temporal.
Este tiempo de los 7 días, se convierte en una herramienta pedagógica muy potente para trabajar tanto la planificación hecha, como el nivel que se marca para la ejecución del Gasshuku. Todo esto apoyado y sustentado por el ambiente que se desarrolla durante su ejecución, al compartir la práctica, el sueño, la comida, la limpieza y las barreras sociales, el "personaje" que trae el practicante consigo se desmorona como un castillo de naipes.
Es un impacto psicológico muy grande para el alumno, porque ya no puede ocultarse tras una máscara de habilidad técnica o cualquier otro maquillaje que se haya puesto, la fatiga compartida revelará su verdadera naturaleza y su verdadero carácter. Quizás por eso muchos practicantes lo rehuyen, porque ya sabemos que mayoritariamente en el mundo del Aikido hay mucho postureo y poco contenido real.
Por otro lado, está el impacto marcial, esto es, aprender a convivir es aprender a armonizar. Esto significa que si un practicante no puede fluir en la mesa o en las tareas comunes diarias, difícilmente alcanzará un estado de fluidez sobre el tatami practicando.
El factor duración es para la superación del umbral de resistencia, los 7 días, son el tiempo necesario para que se produzcan las adaptaciones neurofisiológicas profundas, que son las que van a favorecer tanto el cambio como el progreso.
En los días 1 y 2 se produce la fase de choque, el cuerpo y la mente luchan con rigidez contra todo lo nuevo, esto es: el cambio de lugar, la cama donde se duerme, las rutinas que se tienen con el horario y los hábitos que hay que establecer para el buen funcionamiento del Gasshuku, por ejemplo, hay que acostarse todos los días a las 23.00 horas y hay que levantarse todos los días a las 06:00 horas, truene, llueva o haga un sol que achicharre.
Los días 3 y 4 se produce la fase de transición, esto significa que el agotamiento físico silencia la mente analítica, forzando al alumno a entrar en el proceso de dejarse llevar por la dinámica, simple y llanamente, porque ya no se tienen fuerzas para resistirse.
¡No hay elección! O te dejas conducir o no podrás seguir. Si el alumno es terco y no sede, con toda seguridad que se va a lesionar, ¡ojo con este aspecto! Que no es una broma y está en juego la salud del alumnado.
En los días 5 y 7 se desarrolla la fase de integración, esto significa que surge desde el interior una segunda energía que ni el propio practicante sabía que tenía.
Es aquí donde el cuerpo desarrolla un movimiento que empieza a volverse fluido, fino y sutil, esto se traduce en que la técnica se realiza sin esfuerzo aparente, grabándose en la memoria celular.
El factor intensidad como alquimia transformadora.
El factor intensidad o si lo prefieren llamar Shugyo 修 行, es el crisol donde el estudiante forja su espíritu. No se puede entender la intensidad en un Gasshuku como solo "practicar fuerte", es mantener una tensión de la conciencia constante y fluida en todo momento.
Porque es de sentido común que zurrarse intensamente durante todo el día, eso fisiológicamente hablando es inviable por la saturación y por la fatiga que produce en el alumnado.
Una de las funciones de la intensidad, consiste en administrar bien las distintas cargas, al igual que saberlas temporizar, de esa manera se pueden aplicar de forma flexible a lo largo de los 7 días que dura el evento sin que colapse el estudiante.
Para que se entienda bien lo que quiero decir:
Con la intensidad física, me refiero al volumen de horas practicadas por día, junto a los diferentes contenidos didácticos que se desplieguen. Porque una de las cosas que se busca somáticamente, es saturar los patrones motores habituales para que surjan los nuevos.
Con la intensidad mental o si lo prefieren llamar, el estado de Zanshin o alerta total, que es una condición que se debe de mantener durante las 24 horas, desde el despertar hasta el descanso nocturno. Lo que se persigue, es un cambio de consciencia o si lo prefieren, un despertar en el alumnado.
¡A ver, No se estén imaginando tonterías! Un despertar puede ser perfectamente ser conscientes de los bloqueos que se tienen, bien sean físicos, técnicos o emocionales. ¡Qué pueden pasar otras cosas! Claro que sí, todo va a depender del estado de consciencia en el que se encuentre el estudiante.
Esta intensidad es la que permite pasar de la técnica sólida, a la percepción de la energía sutil e intuitiva, característica de los niveles avanzados en Aikido. Ahora aquí, hay que entender como avanzado, el nivel de desarrollo que cada cual tenga al enfrentarse al Gasshuku, y da igual si acaba de comenzar, como si lleva 30 años practicando Aikido.
Como creo que esta parte es muy importante, y para hacerlo más didáctico, vamos a ver un gráfico conceptual que visualiza la dinámica de fuerzas que actúan sobre el practicante durante esos 7 días de práctica intensiva.
En este gráfico explicativo, veremos como la intensidad y la convivencia actúan como presiones externas, para transformar la estructura del alumno durante la duración del evento.
Otro aspecto que quiero adelantar ahora, es que todo lo relacionado con el Gasshuku tiene su soporte filosófico, técnico y estructural, en los "5 Estados o métodos para Evolucionar en Aikido," que es el apoyo que sustenta esta guía y que más adelante explicaré detalladamente su aplicación en este vademécum.
La Alquimia del Gasshuku (7 días)
FASE
DÍAS
INTERACCIÓN DE LOS 3 ASPECTOS
ESTADO EVOLUTIVO PREDOMINANTE
<
I. Choque
1 - 2
Alta Intensidad + Convivencia Novedosa:
El ego y el cuerpo físico oponen resistencia.
Hay mucha energía pero poca eficiencia.
Kotai (Cuerpo Sólido / Rígido)
II. Quiebre
3 - 4
Máxima Intensidad + Fatiga Acumulada:
El cansancio derrota a la fuerza bruta.
La duración empieza a "romper" la coraza del alumno.
Itai / Dootai (Dejarse llevar o Dejarse Conducir)
III. Fluidez
5 - 6
Intensidad Sostenida + Cohesión Grupal:
Surge el "segundo aliento".
El grupo se mueve al unísono.
La convivencia ha eliminado todas las fricciones.
Jutai (Flexible - Fluido)
IV. Síntesis
7
Intensidad Ritual + Convivencia Fraterna:
Se alcanza un estado de claridad y paz.
La práctica se vuelve meditativa y trascendente.
Ryutai - Ekitai (Líquido)
Análisis de la interacción de esta estrategia.
Para que se comprenda bien el gráfico, voy a desglosar como estos vectores trabajan en conjunto:
La curva de la intensidad vs. la resistencia física:
Al inicio, los días 1 y 2, la intensidad es percibida como un desafío, por eso se relaciona con el estado de Kotai o sólido.
El alumno intenta "vencer" al cansancio con los músculos, sin embargo, ya en el día 3 de la duración del Gasshuku, se genera una fatiga tal que el alumno se ve obligado a entrar en Itai o lo que es lo mismo, dejarse llevar por el flujo de la convivencia y de la práctica para poder seguir adelante con la experiencia.
Es la intensidad la que le fuerza hacia la evolución técnica y convivencial.
La convivencia como regulador de la tensión:
Si solo hubiera intensidad y duración, el alumno se agotaría muy pronto, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.
La convivencia, esto es: compartir la mesa, el descanso, las risas, el apoyo y la cohesión mutua en los momentos más duros, actúa como un amortiguador necesario para poder continuar.
Permite que el espíritu pase de un estado denso o Kotai, a uno flexible y fluido o Jutai, donde la energía individual se funde con la del grupo.
La duración como factor calibrador:
Los 7 días del Gasshuku es el "número áureo" para realizarlo, tanto por primera vez, como en los estados medios o avanzados de la evolución.
Menos tiempo no permite que la fatiga rompa el estado de Kotai o rigidez con el que llega el estudiante al Gasshuku. Pensemos en un seminario de fin de semana, cuando llega el momento de afrontar verdaderamente los retos físicos y técnicos se acaba.
Más tiempo podría llevar a un sobreesfuerzo que podría ser lesivo para estudiantes con poca experiencia, pensemos por ejemplo en los niveles básicos de los Kyus.
El séptimo día representa la "liberación de la crisálida", donde el practicante experimenta la fluidez o Ryutai – Ekitai con la práctica y con la vida.
Es una sensación de ligereza, de liviandad, un vacío luminoso o Hikari 光, que se ha producido por haber soltado todas las tensiones innecesarias y ser capaz de adentrarse en un estado mental más profundo, a través de las distintas practicas que se realizan durante el Gasshuku.
Condensando, un Gasshuku de Aikido es, en última instancia, un proceso de muerte y renacimiento, ¡entiéndase bien la metáfora!
El practicante que entra el primer día con sus prejuicios y tensiones, -con su cuerpo rígido como una roca y con una mente inestable-, es "cocinado" lentamente por la intensidad y la convivencia durante toda una semana, para emerger el séptimo día con una estructura más flexible, una mente más clara y un espíritu más conectado con la Vía del Aiki.
Es el cimiento sobre el que se edificará una práctica con sentido y con profundidad, que es totalmente extensible a la cotidianidad del alumnado.
“No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños”Cicerón.
La gran infantilidad que se respira muchas veces en los entornos del Aikido, es por el gran desconocimiento que se tiene sobre la disciplina, si los practicantes dedicaran un tiempo a informarse y formarse, -ahora no hablo en un sentido técnico-, sobre lo que practican, no tendrían esa mentalidad tan pueril.
La historia del Budo es como la genealogía, te dice de dónde vienes y te aporta conocimientos y dirección para saber a dónde tienes que ir. El no tenerla en cuenta, solo lleva a perderse por caminos emocionales, con comportamientos de chiquillada. Cosa que la realización de un simple Gasshuku quitaría de raíz, ¡es más! El tsunami interno sería tan profundo, que estoy seguro que muchos practicantes con esa mentalidad infantil, al terminarlo se replantearían si siguen o no en la disciplina.
Gasshuku 合宿 se traduce como "hospedaje conjunto", representa la evolución de las prácticas ascéticas hacia un modelo de educación integral en el Budo moderno.
El origen en el ascetismo de las montañas.
La evidencia más remota del Gasshuku no se encuentra en los Dojos urbanos, sino en las prácticas de los Yamabushi o monjes guerreros y el Shugendo.
El concepto de Shugyo o práctica austera y severa, es la fuente primaria de lo que hoy en día entendemos por Gasshuku.
Relatos del período Kamakura mencionan el Kangeiko 寒 稽 古 o práctica de invierno, que era un intervalo de tiempo donde los guerreros se retiraban a los templos en las montaña para practicar bajo cascadas heladas o en el frío extremo, buscando que el cuerpo alcanzara un estado de fortalecimiento estructural intenso frente a la adversidad para luego trascenderlo.
Por otro lado no podemos olvidar la influencia del budismo Zen hacia el Budo, que una de sus prácticas habituales son las Sesshin 接 心 o tocar la esencia.
La práctica de la Sesshin no tiene una única fecha de inicio, de hecho, se remonta al nacimiento del budismo en India, hablamos hace 2.500 años atrás, luego, ha evolucionado a través de tres hitos históricos principales:
El origen espiritual (Siglo VI a. C.).
La tradición Zen vincula el inicio de estos retiros a la experiencia del Buda Shakyamuni, quien realizó un periodo de meditación intensiva bajo el árbol Bodhi hasta alcanzar la iluminación.
Este evento dentro del Zen se conmemora anualmente con la Rohatsu Sesshin cada 8 de diciembre.
La formalización en Japón (Siglos XII y XIII).
Aunque la meditación intensiva existía ya en China, la estructura formal de la Sesshin, -con sus reglas, comidas rituales y horarios estrictos-, se consolidó cuando el Zen se estableció en Japón.
En el siglo XIII maestros como Eihei Dogen, -fundador de la escuela Soto-, introdujeron las normativas monásticas que definen la práctica actual.
En los años de 1940, un estilo moderno de Sesshin, centrado casi exclusivamente en el Zazen continuo, fue popularizado por el maestro Kodo Sawaki en templos como Antai-ji.
La llegada a Occidente (1967).
La expansión de la Sesshin fuera de Asia y su apertura a practicantes laicos, -no monjes-, se aceleró significativamente a partir de 1967.
Contamos con registros de la época de la transición del Bujutsu al Budo.
Jigoro Kano (fundador del Judo) y O Sensei, dejaron constancia de la importancia de la convivencia para la correcta evolución de sus disciplinas.
O Sensei mencionaba a menudo que el Aikido no era solo mover el cuerpo, sino "limpiar el polvo del espíritu".
Testimonios directos de sus primeros alumnos (Uchi-deshi) en el Dojo de Iwama, describen jornadas que comenzaban a las 04:00 a. m. con labores en el campo, seguidas posteriormente de horas de práctica técnica en el Dojo.
Para O Sensei, el Gasshuku era el entorno donde el alumno podía pasar del esfuerzo físico, al estado de Kitai o vacío, al estar exhausto de fuerza física y sin las defensas del ego, el espíritu Aiki se revelaba.
Existe una narrativa recurrente en los grandes maestros, por ejemplo:
"En el Gasshuku, el verdadero aprendizaje ocurre cuando el cuerpo se rinde".
Gozo Shioda Sensei, -fundador del Yoshinkan Aikido-, sostenía que la repetición incesante durante un retiro, era la única forma de que la técnica pasara del cerebro a la médula espinal.
La leyenda de la "práctica de las 1000 repeticiones" en los retiros de la preguerra, sugiere que el objetivo no era la perfección técnica, sino la destrucción de la resistencia mental del practicante, facilitando acceder a un estado para dejarse conducir Itai - Dootai por el flujo del grupo unificado.
Contexto contemporáneo.
Los que han contrastado diversas fuentes como los archivos de la Dai Nippon Butokukai y registros de universidades japonesas, mencionan que han observado una transversalidad en el Gasshuku, éste realizó una evolución de ser un método de endurecimiento militar a una herramienta pedagógica de cohesión social.
Tras la Segunda Guerra Mundial, el Aikido, como otras disciplinas marciales japonesas, adoptó el Gasshuku como un mecanismo para reconstruir el tejido social japonés.
Los investigadores señalan que la convivencia, -comer, dormir y limpiar juntos-, es lo que permitía pasar de un estado de tensión, a un estado de flujo colectivo, donde el Dojo se convertía en un organismo vivo generador de armonía, tanto personal como social.
Análisis de investigadores e historiadores.
Historiadores modernos como Alexander Bennett, han analizado como el concepto del Gasshuku en el Budo universitario japonés del siglo XX, funcionaba como un rito de paso.
Según estos estudios, el aislamiento del entorno cotidiano, es el factor crítico que acelera la neuroplasticidad en el alumnado. La inmersión total fuerza al sistema nervioso a adaptarse a nuevos patrones de movimiento de forma mucho más rápida, que en las clases semanales.
Esta es la base científica de por qué los métodos más efectivos para evolucionar, se manifiestan con mayor claridad en una práctica intensiva como es la del Gasshuku.
Estudios actuales sobre la importancia del Gasshuku.
Obras contemporáneas sobre la pedagogía del Budo subrayan que el Gasshuku cumple tres funciones vitales en el siglo XXI:
Saturación sensorial.- El volumen de práctica colapsa los filtros analíticos, permitiendo que el cuerpo aprenda de forma intuitiva.
Cohesión grupal.- El "esfuerzo colectivo" crea un campo energético que sostiene a los practicantes individuales en sus momentos de mayor debilidad.
Profundidad psicológica.- Estudios sobre psicología deportiva en artes marciales, indican que los retiros de larga duración reducen los niveles de cortisol a largo plazo, -tras el pico inicial de estrés-, permitiendo una apertura mental que facilita la comprensión de conceptos abstractos como el del Vacío.
Si vemos otros aspectos de la cultura japones, el Gasshuku no es un fenómeno exclusivo del Budo. En la sociedad nipona, es una institución transversal que funciona como una herramienta de ingeniería social y pedagógica.
Para los japoneses, el Gasshuku es el mecanismo predilecto para pasar del "Yo" al "Nosotros", permitiendo que los individuos comprendan el paso desde la individualidad a la armonización grupal y, la manera de hacerlo es bien simple, solo basta con dejarse conducir por el flujo de energía que marca el colectivo que está en acción.
En la educación reglada japonesa.
En el sistema escolar, -desde primaria hasta la universidad-, el Gasshuku es una actividad muy valorada y muy típico en las vacaciones de verano.
Contexto.- Los clubes escolares (Bukatsu 部 活), ya sean de deportes, de música o de caligrafía, realizan retiros intensivos durante las vacaciones de verano (Natsu-gasshuku).
Función.- No solo se busca la mejora técnica. El objetivo es el Seishin Tanren o la forja de un espíritu fuerte.
Los estudiantes duermen en futones alineados y comparten todas las tareas, lo que elimina las barreras del ego.
La filosofía.- Aquí el alumno aprende a "dejarse conducir" por las normas del grupo y la jerarquía (Senpai 先 輩 Kohai 後 輩), entendiendo que el beneficio colectivo supera al individual.
La prueba.- Muchas corporaciones contratan templos o centros especializados para que sus empleados vivan una semana de rigor.
Se practica la meditación y el trabajo extremo en equipo.
El propósito.- Se busca romper la rigidez del pensamiento individual para que el empleado fluya con la filosofía de la empresa.
Historiadores sociales como Chie Nakane han analizado cómo la estructura vertical de la sociedad japonesa se refuerza en estos retiros.
El Gasshuku actúa como un micromundo controlado, y esto no es desde hace poco, diarios de estudiantes del período Meiji, ya describían cómo estos retiros eran fundamentales para crear el sentimiento de identidad nacional.
Los cuerpos en movimiento que se ven en Aikido, se aplica en la marcha sincronizada de las empresas, en los coros escolares y demás instituciones niponas, todos se mueven como un solo organismo para el beneficio comunitario.
Que un estudiante de Aikido integre esta información, le dará una perspectiva mucho más amplia de la disciplina. Le hará comprender que cuando se le pide limpiar el Dojo juntos o compartir la comida, no es un simple protocolo, sino una tecnología social japonesa, diseñada para facilitar la transición de la rigidez a la fluidez y de éstas a la armonía (Aiki).
Históricamente, el Gasshuku es el "aglutinante" que une la técnica con la vida del practicante. Sin una inmersión total por parte del alumnado, -en determinados momentos de su proceso formativo-, el Aikido corre el riesgo de convertirse en una mera gimnasia, que es lo que pasa hoy en día en su amplia mayoría, ¡y me da que vamos a peor!
Por el contrario, cuando el estudiante asume libremente una entrega total, aunque sea en un tiempo acotado, por ejemplo, en los 7 días como el planteamiento que se está desarrollando, solo en ese momento, se consigue dar el salto trascendente en el Arte, porque el tiempo y el espacio están dedicados exclusivamente a la Vía (Do).
Esto para los practicantes que no tienen una dedicación exclusiva al Aikido es capital, es la manera de no perder la raíz con la disciplina, junto con sumarse al legado que otros budokas han perfeccionado durante siglos en el pasado.
Si por algún casual, alguien en un momento dado olvida el verdadero sentido del Gasshuku, solo tiene que recordar la etimología de la palabra, que implica una "cohabitación bajo el mismo techo". La misma, refuerza la idea de que la evolución técnica es imposible sin la convivencia, respaldada por una ayuda mutua entre todos los participantes del evento.
La estrategia educativa para desarrollar la guía de nuestro Gasshuku
"La estrategia es la capacidad de prever el futuro y actuar en consecuencia" Alfred North Whitehead.
Cada plan instructivo en Aikido es clave que se sustente en un principio filosófico del Budo, pero, cuál es la razón para realizar eso de esa manera.
Porque la filosofía define el "por qué", el "qué" y el "para qué" de la educación del aikidoka, por otra parte, establece la visión que se busca en un momento dado para formar al estudiante, ¡como en este caso!
Otro punto importante, es que ese tipo de sabiduría fomenta el pensamiento crítico y ético, tanto en estudiantes como en docentes, tan necesario actualmente en nuestro mundo del Aikido.
Además, dota al proyecto de coherencia y sentido durante todo el proceso de enseñanza - aprendizaje, con el objetivo de formar practicantes íntegros y bien capacitados.
Sin estos fundamentos, la enseñanza carece de dirección, convirtiéndose en una mera transmisión de movimientos sin ningún otro propósito formativo más profundo y más trascendente.
Razones claves para implantar este sistema.
Define el propósito y el ideal por el que se va a mover la actividad. La filosofía orienta sobre el tipo de objetivos a conquistar, las prácticas que se van a realizar, como los valores que las sustentan y dan sentido al esfuerzo empleado por el alumnado.
Es una guía para la toma de decisiones, es decir, actúa como una brújula, ayudando a los educadores a elegir estrategias, contenidos y métodos que se alineen con sus fines educativos y que vayan en consonancia con la filosofía que contiene ese principio elegido para elaborar el plan de acción.
Ayuda a desarrollar el pensamiento crítico, porque la filosofía enseña a cuestionar, a analizar, a reflexionar y a buscar más allá de lo evidente, punto clave para el buen desarrollo del alumnado.
Fomenta el Reigi 礼 儀 entre los practicantes, esto es, promueve la empatía, el respeto, los buenos hábitos, la implantación de contenidos nuevos, la comprensión de diversas perspectivas y el debate de ideas, fundamental para que haya aikidokas bien cultivados y bien desarrollados.
Da coherencia a la práctica educativa, porque conecta la teoría pedagógica con la realidad que el alumno tiene o a la que puede aspirar. De esa manera, se asegura que el proceso educativo sea consecuente y responda a las necesidades reales del alumnado.
Permite la autoevaluación, es decir, ayuda a los docentes a reflexionar sobre sus propios planteamientos: ¿qué enseño? ¿cómo lo enseño? ¿por qué lo enseño? Para lograr un aprendizaje significativo que haga evolucionar a los estudiantes de una manera ordenada y bien planificada.
Hay que tener claro, que la fundamentación filosófica transforma una herramienta instructiva en un proceso formativo holístico, que prepara a los alumnos, no solo para hacer movimientos en el espacio, sino para ser, pensar y actuar de manera consciente y responsable con su educación.
Para el desarrollo de esta guía, he elegido la estructura de los "Estados o Métodos para Evolucionar en Aikido". Que no solo hay que verlos desde una ordenación para el desarrollo de la técnica, sino que es un sistema de gestión del aprendizaje, siendo un motor estimulador y un potente sistema psicológico que garantiza que el alumno no se pierda en la complejidad de la práctica del Aikido.
15 razones para aplicar los estados o métodos para evolucionar en Aikido en esta guía
1º Es un mapa de progresión ontológica.- Los estados ofrecen al alumno una "hoja de ruta" clara y bien explicada, permitiéndole identificar en qué etapa de desarrollo se encuentra y hacia dónde debe dirigir su esfuerzo consciente.
2º Reducción del conflicto fisiológico (Itai).- Al priorizar el dejarse conducir en los niveles iniciales, se elimina la respuesta de "lucha o de huida" del sistema nervioso, permitiendo un aprendizaje basado en la relajación junto con la confianza y no en la resistencia mental - muscular.
3º Promueve el desarrollo de la propiocepción fina.- Cada estado exige un nivel de refinamiento sensorial diferente, al igual que del mental, esto va desde el contacto sólido del Kotai, hasta la percepción sutil del vacío en Kitai.
4º Optimiza la biomecánica.- El método enseña a pasar de una estructura rígida y pesada, a una economía del movimiento total, donde la fuerza física es reemplazada por la eficiencia de los vectores de energía.
5º Unificación de la terminología.- Crea un lenguaje común para todos los participantes del Gasshuku, facilitando que los instructores den correcciones precisas, que el alumno pueda ubicar dentro de su proceso evolutivo.
6º Gestiona el ego durante la práctica.- Al entender que el estado Itai -dejarse llevar-, es una fase necesaria y no una debilidad, el alumno se libera de la tensión mental de querer "ganar" o "competir", centrándose en la "asimilación" e "integración" de ese concepto o de cualquier otro que se plantee.
7º Delimitación de los niveles del Gasshuku (más abajo se detallará este aspecto de los 3 niveles que hay en la guía).- Permite que los alumnos con un nivel básico, medio o avanzado, estén en su ambiente y que cada uno puede trabajar la misma técnica desde su estado correspondiente, sin una exigencia fuera de su alcance.
8º Prevención de lesiones.- Al educar al cuerpo para ser "conducido" o Dootai, se desarrollan reflejos de adaptación, que protegen la integridad física y mental ante proyecciones o controles imprevistos.
9º El cultivo del Kokyu (respiración).- Favorece la transición entre estados, -de sólido a flexible, de ahí a liquido y de éste a gaseoso-, esto está intrínsecamente ligado a la gestión de la respiración durante el Keiko y en los ejercicios específicos sobre el aliento.
10º Es la referencia en momentos de crisis.- Si un alumno se bloquea durante un momento de la práctica intensiva, puede recurrir a estos métodos para simplificar su ejercicio.
Por ejemplo, "estoy demasiado rígido o Kotai recibiendo la técnica de Kotegaeshi que me hace el compañero. La causa es porque no muevo los pies para seguir a mi Tori. La solución es bien simple para salir de ese problema, solo tengo que aplicar volver a Dootai y de esa manera fluyo mejor y me desgasto menos físicamente".
11º Evolución de la percepción espacial durante el Keiko.- Los estados avanzados como Ryutai - Ekitai o Kitai, enseñan al practicante a percibir el espacio y la intención antes del contacto físico, expandiendo su esfera de influencia y su sensibilidad durante el Keiko.
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12º Integración de la mente y el cuerpo.- Este sistema evita la desconexión entre lo que el alumno piensa y lo que su cuerpo hace o debe de hacer, obligando a una presencia total en cada fase del movimiento durante la acción.
13º Fomenta la adaptabilidad técnica.- El practicante aprende que no existe una única forma de ejecutar una técnica, sino que ésta muta según el estado de conexión y fluidez alcanzado o que tenga que trabajar.
14º Es un puente hacia la espiritualidad marcial.- El estado final, Kitai -gas / vacío / luz-, conecta la práctica física con los objetivos filosóficos más elevados del Aikido, dando un sentido trascendente al esfuerzo puesto por parte del alumnado en el Gasshuku.
15º Consistencia metodológica.- Actúa como la "argamasa" que impide que el Gasshuku sea una suma de técnicas aisladas, convirtiéndolo en una experiencia de transformación integral, coherente y científica.
Con estos 15 puntos se asegura que el alumno no solo "practica", sino que "entiende" la construcción de su propio crecimiento dentro de la disciplina y por su puesto, en este caso, dentro del Gasshuku que está realizando.
El Gasshuku como laboratorio de los 5 estados.
En el marco de los 7 días que dura el Gasshuku y relacionado con el gráfico explicativo que se vio antes sobre la intensidad y la convivencia, los estados tiene su correlación para la transformación del alumno a través de la arquitectura establecida en el plan de acción planteado, así que:
1. Se consolida en Kotai (sólido): A través de la disciplina, del compromiso contraído y con el rigor del horario de práctica.
2. Experimenta el Itai - Dootai (dejarse llevar - dejarse conducir): Mediante la entrega total a las instrucciones del Sensei y a las necesidades del grupo.
3. Refina el Jutai (flexible - fluido): Cuando el cansancio elimina los movimientos innecesarios y surge la magia de la fluidez natural, el alumno se siente motivado y renovado para seguir adelante.
4. Atisba el Ryutai – Ekitai (líquido): Al sentir que la técnica se expande más allá del contacto físico cuando el alumnos abandona sus miedos y sus inseguridades. Esto es un gran logro, aún si haber terminado de realizar el Gasshuku.
5. Aspira al Kitai (gaseoso): En los momentos de meditación y de práctica exhausta, es donde el "yo" desaparece en favor del vacío luminoso o Hikari.
Cuando el alumno llega aquí, se transforma por completo su visión sobre el Aikido, ¡que por su puesto! Le reafirma aún más en la Vía.
Así que no solo podemos ver los estados o métodos como simples referencias para trabajar con la técnica, hay que llevarlos más allá para entender formas de comportamientos, condiciones mentales, dinámicas de grupo y anhelos espirituales.
Esto es una nueva dimensión que el practicante primero tiene que entender y luego integrar. Por esa razón a lo largo de este texto empleare los términos de los estados o métodos, en situaciones que nos son específicamente técnicas.
Como es lógico, esto tiene su Ura, que está en lo que el Sensei le dice al estudiante, él después debe de profundizar en esas circunstancias para ir más allá de la palabras que se le han dicho.
Por ejemplo, se le comenta a un alumno que tiene, “un cuerpo solido / rígido o Kotai”, no se refiriere al aplomo y al dominio del estado técnico, donde el alumno es una “roca” de mercurio, es decir, posee mucha densidad junto con un gran poder que emana de su Hara, pero a la vez, tiene una condición muy dúctil y fluida, que son las características que tiene el desarrollar y el alcanzar ese estado sólido técnicamente hablando.
Ahora se refiere a que está hecho un marmolito, carente de toda flexibilidad, bien sea física o mental. Así que el estudiante tiene que observarse y encontrar esas resistencias para superarlas apoyándose en el plan previsto y de esa manera renunciar a ese agarrotamiento que le limita. Este proceso le va a permitir alcanzar los beneficios que el Gasshuku le puede aportar.
Espero haber sido bien explícito, porque a partir de ahora usareItai o dejarse llevar, Dootai o dejarse conducir, Kotai o sólido, Jutai o flexible - fluido, Ryutai - Ekitai o líquido y Kitai o gaseoso, con esa visión ampliada y aplicada a contextos fuera de la técnica.
La pregunta que surge es, ¿cuál es la razón para realizar ese sondeo antes de iniciar el Gasshuku?
La importancia de una encuesta antes de la actividad es crucial, porque permite recopilar datos y opiniones del participante para tomar decisiones informadas, anticipar necesidades, resolver problemas potenciales y ver las expectativas que traen los estudiantes con sigo. De esa manera, se asegura el éxito de la actividad y se puede mejorar la satisfacción general, ahorrando tiempo y recursos al evitar errores comunes.
Beneficios claves al realizar una encuesta previa.
Conocimiento del alumnado, entender sus antecedentes, preferencias, expectativas y sus posibles puntos débiles.
La toma de decisiones fundamentada, porque al obtener información fiable, se pueden planificar estrategias, desarrollar ajustes puntuales y corregir dinámicas.
Anticipación y prevención, al identificar posibles fallos, necesidades no cubiertas o áreas de mejora, se está en el momento ideal para hacer reajustes proactivos.
Validación de ideas, al recoger el feedback sobre el Gasshuku, nos aseguramos de que el resultado final será el deseable y el útil para el alumnado.
Aquí se parte de la base, que previamente el alumno se ha leído toda la información relativa a la actividad y ha meditado sobre su realización, es decir, no se lanza a la piscina sin asegurarse que está llena de agua y que él sabe nadar.
Comunicación y confianza, al abrir un canal de diálogo aunque sea anónimo, -la encuesta lo tiene que ser-, se comienza a demostrar por parte de todos los implicados en la organización del Gasshuku, que se valoran las opiniones de los participantes y de esa manera, se comienza a construir unas relaciones más sólidas y más francas.
Optimización de recursos, evitar gastos innecesarios y esfuerzos mal dirigidos al confirmar que la actividad responde a una demanda real por parte de los interesados.
Medición y mejora continua, se establece una línea de base para comparar resultados y evaluar el impacto posterior de la actividad.
En resumen, la encuesta actúa como un candil que guía la actividad en la dirección correcta, asegurando que sea relevante, efectiva y satisfactoria para quienes participará en ella.
Lo que no se puede hacer, es realizar la encuesta preliminar y que vaya directamente a un cajón, porque entonces, se está despilfarrado una herramienta muy útil, el tiempo y los recursos de todos.
Por esa razón, es muy importante que los responsables del Gasshuku antes de que comience la actividad, -el día antes, que es el de la recepción de los alumnos-, se lean la encuesta y saquen sus conclusiones con su hoja de tabulación estratégica, que veremos más abajo al final del cuestionario.
También hay que contar con otro aspecto, lo más probable es que de un Gasshuku a otro van a cambiar las preguntas que se plantean, el numero de las mismas y su enfoque con los distintos apartados.
En esta ocasión y como modelo ofreceré un cuestionario con:
20 preguntas.
5 bloques, que son:
I bloque, relacionado con: aspectos técnicos y físicos.
II bloque, relacionado con: aspectos mentales y de fortaleza.
III bloque, relacionado con: psicología y desarrollo personal.
IV bloque, relacionado con: inmersión, esfuerzo grupal y relaciones.
V bloque, relacionado con: aspectos espirituales y capacidades.
Y al final, una parte de encuesta abierta, para que el alumno añada lo que crea conveniente.
Aunque el Aikido tiende a unificar a todo practicante, sea de la latitud que sea, en cada Gasshuku la vivencia es muy distinta, tanto para organizadores como para participantes, así que va a ser inevitable que en cada edición cambie parte del cuestionario, por otro lado, lo debe de hacer si se aplica el principio de Kaizen o mejora continua.
¡Ahora vamos con la encuesta!
Cuestionario de evaluación inicial del practicante
Instrucciones:
Selecciona la respuesta que más resuene con tu estado actual.
Este documento será tu referencia de orientación durante el Gasshuku.
Es decir, es con lo que llegas para realizar la actividad.
BLOQUE I:ASPECTOS TÉCNICOS Y FÍSICOS
1. ¿Cuál es tu prioridad motriz en este momento?
a) Fortalecer la base y la estructura ósea (Kotai).
b) Aprender a no oponer resistencia cuando soy movido (Itai / Dootai).
c) Lograr que mis movimientos sean continuos y sin cortes (Jutai).
d) Sentir que mi técnica nace de la expansión y no del esfuerzo (Ryutai – Ekitai).
2. Ante un ataque veloz, tu reacción instintiva suele ser:
a) Bloquear o chocar con fuerza.
b) Dejarme llevar por la dirección del ataque para no romperme.
c) Esquivar y circular simultáneamente.
d) Anticipar y disolver la intención antes del contacto.
3. ¿Cómo describirías tu uso de la fuerza física?
a) Uso mucha musculatura para asegurar la técnica.
b) Intento relajarme, dejando que el compañero me conduzca.
c) Uso la inercia y el movimiento del otro.
d) Siento que la fuerza es mínima, casi inexistente.
4. En el trabajo de armas (Buki Waza), ¿qué buscas mejorar?
a) La precisión y la fuerza del corte.
b) La capacidad de fundirme con el arma del compañero.
c) La fluidez en los encadenamientos.
d) La desaparición del "arma" como objeto externo.
BLOQUE II:ASPECTOS MENTALES Y DE FORTALEZA
5. ¿Qué significa para ti la "Fortaleza Mental" en el Aikido?
a) Aguantar el dolor y el cansancio sin quejarme.
b) Mantener la calma mientras el compañero me domina físicamente.
c) Mantener la mente clara para fluir bajo presión.
d) Permanecer en un estado de vacío y de paz independientemente de la situación.
6. ¿Cómo gestionas la fatiga extrema durante una práctica intensiva?
a) Me obligo a seguir mediante pura voluntad.
b) Trato de ahorrar energía dejándome llevar más por el compañero.
c) Busco la eficiencia máxima en cada gesto.
d) Conecto con mi respiración para renovar mi energía interna.
7. Ante una técnica, que no logras comprender, tú:
a) Me frustro e intento aplicarla con más fuerza física.
b) Me relajo y pido al compañero que me "conduzca" para sentir el camino.
c) Observo el flujo del movimiento para copiar la dinámica.
d) Intento visualizar la energía que hay detrás de la forma.
BLOQUE III:PSICOLOGÍA Y DESARROLLO PERSONAL
8. ¿Cuál es tu principal objetivo de desarrollo personal en este Gasshuku?
a) Ganar autodisciplina y orden.
b) Aprender a confiar y a delegar el control en otros (Itai).
c) Aumentar mi creatividad y adaptabilidad ante los cambios.
d) Encontrar un centro de equilibrio que pueda llevar a mi vida diaria.
9. ¿Qué aspecto psicológico te bloquea más en la práctica?
a) El miedo a lesionarme o a fallar.
b) La necesidad de tener siempre el control de la situación.
c) La impaciencia por avanzar rápido.
d) La dificultad para desconectar de los problemas externos.
10. ¿Cómo te sientes al ser el "Uke" (el que recibe la técnica)?
a) Incómodo, prefiero ser quien proyecta.
b) Aprendiendo, ya que es la oportunidad de ser conducido (Dootai).
c) Activo, busco la fluidez incluso en el rodamiento (Ukemi).
d) Pleno, siento que no hay diferencia entre dar y recibir.
BLOQUE IV:INMERSIÓN, ESFUERZO GRUPAL Y RELACIONES
11. ¿Qué valoras más de la práctica con estudiantes de otras latitudes?
a) Comparar los niveles técnicos.
b) Sentir diferentes formas de ser conducido o de conducir.
c) La diversidad de ritmos y los flujos de energía.
d) La conexión universal más allá de las palabras.
12. ¿Qué representa para ti el "Esfuerzo Grupal" en el Gasshuku?
a) Una competencia sana para mejorar.
b) Un apoyo mutuo donde todos nos ayudamos a evolucionar.
c) Una sincronía donde el grupo se mueve como un solo organismo.
d) Una red de energía que sostiene la práctica individual.
13. La inmersión total durante estos días significa para ti:
a) Practicar el máximo número de horas posible.
b) Un retiro para desaprender viejos hábitos y dejarme transformar.
c) Una oportunidad para vivir el Aikido en cada gesto (comer, caminar...).
d) Una vía para alcanzar un estado de conciencia superior.
14. En las horas de convivencia fuera del tatami, tú buscas:
a) Descansar y aislarme para recuperar fuerzas.
b) Compartir dudas y sensaciones con otros practicantes.
c) Observar cómo el Aikido influye en la personalidad de los demás.
d) Cultivar el espíritu de comunidad y de hermandad.
BLOQUE V:ASPECTOS ESPIRITUALES Y CAPACIDADES
15. ¿Qué importancia le das a la meditación/Chi-Kung en tu práctica?
a) Poca, prefiero la práctica física con las técnicas.
b) Es útil para relajar el cuerpo y permitir el flujo.
c) Es fundamental para entender la energía (Ki).
d) Es el núcleo de mi práctica; la técnica es solo una excusa.
16. El concepto de "Vacío" (Kitai) te sugiere:
a) Un concepto abstracto sin mucha aplicación práctica.
b) El estado final tras haber aprendido a dejarse llevar.
c) Una meta lejana que requiere mucha fluidez previa.
d) Una realidad presente que intento experimentar en cada movimiento.
17. ¿Cómo defines el éxito al final de este Gasshuku?
a) Haber aprendido 10 técnicas nuevas.
b) Sentir que mi cuerpo es más dócil y fácil de conducir.
c) Notar que mis movimientos son más elegantes y naturales.
d) Sentir una profunda paz y una mente en calma.
18. Tu actitud hacia la etiqueta (Reigi) es de:
a) Obligación necesaria por tradición.
b) Una forma de respeto que facilita la entrega mutua.
c) Una estructura que ayuda a canalizar el flujo de la clase.
d) Una práctica sagrada que manifiesta el espíritu del Do.
19. ¿Cómo afecta el Aikido a tu capacidad de resolución de conflictos?
a) Me da más seguridad física para enfrentar los problemas.
b) Me enseña a ceder para luego ganar la posición.
c) Me ayuda a fluir con los problemas sin que me afecten.
d) Me permite disolver el conflicto antes de que aparezca.
20. Pregunta abierta:
Define en una frase qué "estado" buscas alcanzar en este Gasshuku y por qué.
Espacio final para el alumno:
Inquietudes adicionales:
Por favor, escribe cualquier otra motivación o necesidad especial que no haya sido cubierta en el cuestionario anterior.
Muchas gracias por colaborar.
Esto es un ejemplo de una posible encuesta para cualquier nivel de Gasshuku, tocando un amplio campo de apartados, que son esenciales para comprender la realidad que el estudiante trae de casa.
Hoja de Tabulación Estratégica.
La hoja de tabulación estratégica, está diseñada para que el equipo docente pueda mapear el "ecosistema" del Gasshuku en menos de 15 minutos, tras recibir todas las encuestas.
Esto nos permitirá ver gráficamente cuántos alumnos están en fase Itai vs. Ryutai – Ekitai y ajustar el Gasshuku desde la primera sesión.
Utilizaremos el sistema de puntuación vinculado a los Estados o Métodos para Evolucionar en Aikido, para identificar la madurez técnica y psicológica del grupo.
Perfil del Gasshuku
1. Sistema de Puntuación por Respuesta.
Cada letra de la encuesta (a, b, c, d) se correlaciona con un estado predominante del desarrollo:
Mayoría de "A" → Fase de Estabilidad (Kotai): El grupo necesita estructura, explicaciones técnicas claras y bases sólidas.
Mayoría de "B" → Fase de Adaptación (Itai / Dootai): El grupo está listo para trabajar la entrega, la conducción y la eliminación de la resistencia.
Mayoría de "C" → Fase de Dinamismo (Jutai): El grupo busca fluidez, velocidad controlada y encadenamientos dinámicos para desarrollarse.
Mayoría de "D" → Fase de Expansión/Sutileza (Ryutai – Ekitai / Kitai): El grupo requiere un enfoque en el Ki, en la intención y en el vacío.
2. Matriz de Diagnóstico Grupal
Dimensión
Puntuación Dominante
Interpretación Metodológica
Técnica (P1-P4)
[ ] A [ ] B [ ] C [ ] D
Define si la práctica debe ser estática o dinámica.
Mental (P5-P7)
[ ] A [ ] B [ ] C [ ] D
Define el nivel de presión psicológica que el grupo tolera.
Psicología (P8-P10)
[ ] A [ ] B [ ] C [ ] D
Define el enfoque en la confianza (Itai) o el control.
Social (P11-P14)
[ ] A [ ] B [ ] C [ ] D
Define cuánta interacción libre o guiada se debe permitir.
Espiritual (P15-P19)
[ ] A [ ] B [ ] C [ ] D
Define la profundidad de las charlas teóricas, la meditación y el Chi-Kung.
Cómo usar estos resultados en el Gasshuku
Sugiero aplicar estas tres acciones, inmediatamente después ver las encuestas y tras la tabulación:
1. Ajuste en el calentamiento:
Si la mayoría marcó "A" en los aspectos técnicos, al concluirlo haremos más énfasis en las posturas básicas (las raíces) del Chi-Kung Zhan Zhuang para fortalecer la estructura.
Si marcó "B", priorizaremos ejercicios de movilidad en parejas para enfatizar el dejarse conducir (Itai), por ejemplo, el trabajo sobre el empujes de manos.
2. Agrupamiento inteligente:
Podemos emparejar a alumnos con tendencia "A" (rígidos / Kotai) con alumnos de tendencia "B" (adaptables / Itai) para que experimenten la sensación de ser conducidos por alguien que ya domina la no resistencia.
3. Gestión de la fatiga:
Si el bloque de "Fortaleza Mental" muestra una mayoría de "A" (aguantar mediante voluntad), debemos vigilar de cerca la sobrepractica, ya que estos alumnos tienden a lesionarse por no saber "soltar" a tiempo.
Espero que se haya apreciado la importancia de la encuesta inicial, tanto para reenfocar determinados aspectos, como para reafirmarse en otros.
Esta flexibilidad debe estar contenida cuando se haga la planificación de todo el Gasshuku y en cada uno de los niveles de ejecución, sea básico, medio o avanzado
Ejercicio para ver la disponibilidad y la capacidad de entrega para realizar un Gasshuku
¡Ahora les propongo un ejercicios! Para ver vuestra predisposición para realizar un Gasshuku, ¡así, a secas! Y sin conocer los demás detalles de esta guía.
1º Copia la encuesta e imprímela y la hoja de tabulación estratégica (sistema de puntuación por respuesta).
2º Coge un un bolígrafo y contesta la encuesta.
3º Aplica la hoja de tabulación estratégica según lo que has contestado.
4º Con el perfil hecho, interpreten con el sistema de puntuación por respuesta, en dónde te encuentras si ahora mismo quisieras realizaran un Gasshuku.
¿Hay valor para hacerlo?
En el caso de que sí, y visto los resultados, ¡esa es TU REALIDAD y TU COMPROMISO actual con el Aikido, independientemente del nivel que tengas!
La importancia de la elección del lugar para realizar el Gasshuku
"Si le das a la gente la nada, pueden reflexionar sobre lo que se puede lograr a partir de esa nada"Tadao Ando.
El espacio físico debe actuar como un catalizador que facilite el tránsito entre la planificación planteada y la superación de los alumnos, especialmente ayudando a soltar la rigidez del Kotai cotidiano, para entrar en la fluidez del Jutai y por último acceder a la expansión del Kitai durante la realización de la actividad.
El espacio como estructura de contención y de evolución.
La psicología del entorno en la gestión de una actividad de alto rendimiento como es la realización de un Gasshuku, hay que tenerla muy presente, el lugar debe ser considerado como un Utsuwa 器 o recipiente sagrado, esto significa que hablamos de "entornos que son facilitadores", para poder afrontar la realización de la actividad.
La elección del sitio debe romper con la estética de los gimnasios comerciales modernos, donde también se hacen actividades marciales comerciales y que nada tienen que ver con el Do.
En este caso, buscamos un entorno que por su arquitectura o ubicación, induzca al sistema nervioso parasimpático a entrar en un estado de calma con alerta, ¡no! No es una contradicción, es simplemente el estar de un estudiante comprometido, cuando observa una explicación central en el tatami. Esto es fundamental para que el alumno pueda "dejarse conducir"Itai, sin las distracciones visuales o acústicas de la competitividad urbana superficial.
Por otro lado, hay que encontrar el equilibrio entre la austeridad y el confort soberano, no buscamos el ascetismo extremo que lesiona el cuerpo, sino lo que en Japón se suele llamar una "austeridad refinada", que hunde sus raíces en el Wabi – Sabi わび さび.
Dada la intensidad del trabajo que se va a realizar, es muy importante que las prestaciones del lugar tengan confort, esto es, debe contar con instalaciones que aseguren el descanso biológico, como por ejemplo, camas adecuadas, ventilación natural y un saneamiento óptimo.
Un cuerpo que no descansa, no puede evolucionar del Kotai, -rigidez por fatiga-, a estados superiores como el de la flexibilidad con fluidez del Jutai. El confort como duchas con agua regulada, una alimentación equilibrada, es la base fisiológica que permite que la mente se centre exclusivamente en el Do (camino). Porque si las condiciones que envuelve a la actividad no son las idóneas para la práctica, no se va a realizar un trabajo de superación, es una bajada a un infierno que con toda seguridad va a terminar muy mal para todos los asistentes.
El espacio debe estar libre de elementos superfluos, esto es, paredes limpias, materiales naturales: madera, piedra, tatami de calidad y una iluminación que no sea agresiva hacia los practicantes. Esta "vacuidad" decorativa es el cimiento para que el alumno empiece a experimentar el Kitai o Vacío / luz.
El tatami es el eje vertebral del Gasshuku, porque todo practicante sabe que la superficie de práctica es un factor crítico a la hora de ejecutar la planificación técnica prevista.
Un Gasshuku de alto nivel como el que se está describiendo en esta guía, requiere de un área de práctica amplia, con un tatami que ofrezca la densidad justa, lo suficientemente firme para sostener la estructura ósea en el trabajo de base, pero con la elasticidad necesaria para permitir la fluidez con los Ukemis. La higiene y el mantenimiento de este espacio, es la primera lección de disciplina para el todo el grupo participante en la actividad.
El entorno como catalizador espiritual y metodológico.
El "Genius Loci" o el espíritu del lugar, debe propiciar la introspección del alumnado. Un entorno natural como la montaña, el bosque o la cercanía al agua, no es un capricho estético, es una necesidad fisiológica para la oxigenación y la recuperación del Ki.
El contacto con la naturaleza ayuda a disolver la "competencia superficial", al situar al practicante frente a la inmensidad del entorno, recordándole su lugar en el orden natural. Esto facilita la comprensión del Kitai o estado de gas / expansión, donde el practicante se siente parte de la atmósfera circundante.
Otra función del lugar, es el aislamiento estratégico que va a favorecer la cohesión grupal, es decir, el lugar elegido debe permitir el apartamiento del mundo exterior. Al eliminar las interferencias de la vida cotidiana: ruido de tráfico, señales digitales, compromisos sociales..., creamos un vacío que obliga a los participantes a confrontar su propia realidad en la relación con los demás. Es en este confinamiento voluntario, donde la "argamasa" social se fragua, permitiendo que el grupo se mueva con una sola voluntad.
Áreas de convivencia y silencio.
Es clave que el lugar para la realización del Gasshuku tenga espacios diferenciados, por ejemplo:
Zona de silencio, que inviten a la reflexión individual y a la integración de lo aprendido tras la práctica intensiva.
Zona para compartir mesa y áreas para la reunión, esto es, comedores que inviten a la comunicación pausada y al servicio mutuo.
Por otro lado está la propia comunicación entre los practicantes o las charlas que están en el programa y que pertenecen a la planificación, como la que hay cada día al concluir la jornada de práctica.
Zonas de paseo, el entorno debe de contar con senderos para realizar una meditación caminando durante los espacios de tiempo libre. Otros casos pueden ser, los que no les gusta hacer una siesta, que los puedan utilizar para su relax.
Zonas de lavandería, es un área clave para el alumnado, porque facilita el lavado y el secado de los Gis y la ropa personal de los asistentes.
Este diseño arquitectónico refuerza el Itai social, esto es, el alumno puede transitar de la práctica individual a la armonía colectiva, mediante la disposición y el uso de los diferentes espacios.
Rematando, elegir el lugar no es buscar un hotel con gimnasio, es buscar un Dojo - residencia donde se respire los valores del Budo.
Si el cimiento es pobre (el lugar), la edificación técnica y espiritual será inestable. Un lugar que combine la eficiencia moderna con el espíritu tradicional, permite que el Gasshuku no sea solo un evento para realizar una simple práctica, sino una experiencia transformadora donde el practicante puede, por fin, despojarse de sus corazas y fluir hacia la maestría.
En la gestión de eventos de alto rendimiento, la capacidad de síntesis es vital para que los organizadores no pierdan de vista lo esencial frente a la fatiga logística.
Voy a facilitar un decálogo enfocado a la infraestructura y al entorno, utilizando los conceptos que facilitan el tránsito a través de los métodos de evolución que hemos establecido con anterioridad.
Decálogo para la elección del lugar del Gasshuku
1. Aislamiento del mundo externo.- El lugar debe permitir un retiro real, alejando al alumno de las distracciones urbanas, para facilitar la transición del ruido mental al Kitai (expansión / vapor).
2. Arquitectura de la calma.- Priorizar espacios con materiales naturales (madera, piedra) que, por su estética, inviten al respeto y reduzcan la resistencia del Kotai (rigidez) antes de entrar cada día al tatami.
3. Calidad del tatami (suelo sagrado).- La superficie debe ser firme pero elástica, permitiendo la seguridad en los Ukemis y la fluidez del Jutai durante el Keiko sin riesgo de lesiones para los alumnos.
4. Confort soberano para el descanso.- Asegurar instalaciones que garanticen un sueño reparador, un cuerpo que no recupera su fisiología no puede alcanzar el estado de Kitai (luz / vacío).
5. Entorno natural facilitador.- La presencia de la naturaleza, -montaña, bosque, agua-, actúa como un regulador del Ki y ayuda a disolver el ego y la competencia superficial.
6. Espacios dedicados al silencio.- El recinto debe contar con áreas para la introspección individual, permitiendo procesar internamente los cambios vividos durante la práctica intensiva.
7. Logística para compartir mesa y conversación.- Debe de disponer de comedores que permitan el servicio mutuo y la reunión grupal, reforzando el Itai social, esto es, dejarse conducir por las necesidades del grupo.
8. Higiene y ventilación óptimas.- El aire limpio y los espacios pulcros son esenciales para la respiración (Kokyu) y para mantener la disciplina sin distracciones por la incomodidad física.
9. Austeridad sin precariedad.- El entorno debe ser sencillo para evitar lo materialista, pero funcional para no castigar innecesariamente el organismo del aikidoka en una actividad como esta de alto nivel.
10. Resonancia con el "Do".- El lugar no debe ser un gimnasio, sino un espacio que "respire" Budo, aún sin tener una conexión con él, siendo por sí mismo una herramienta pedagógica que inspire disciplina y superación.
Este decálogo permitirá a los organizadores descartar rápidamente lugares que, aunque atractivos económicamente, no cumplen con la función transformadora que buscamos para la realización de un Gasshuku.
Un recurso que se puede utilizar y que está disponible en todo el planeta, son los lugares que poseen las congregaciones religiosas. En estos espacios, ya de por sí cuenta con mucha de las exigencias que se detallan en el decálogo y que estoy seguro que a ellos les va a venir muy bien el dinero del alquiler.
"El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día"
El objetivo general es el "vector de impulso" que organiza toda la energía del grupo. Sin él, el Gasshuku corre el riesgo de ser una mera acumulación de horas de sudor para bajar kilos, con él, se convierte en un proceso alquímico de precisión científica.
El objetivo general como arquitecto del rendimiento.
Dentro de la teología del Budo, el "para qué" es el motor biopsicológico, porque está más que demostrado que la motivación intrínseca depende de la percepción del propósito.
Definir el objetivo general no es solo redactar una meta sin más, es establecer una misión ontológica para los estudiantes durante los 7 días de trabajo. El objetivo general actúa como el ancla que impide que el alumno se pierda cuando la fatiga física intenta devolverlo al estado de Kotai o de resistencia antes las circunstancias que le presionan. Al tener un "faro" claro, el practicante comprende que su cansancio no es un obstáculo, sino el combustible necesario para alcanzar la excelencia.
En un entorno de alta intensidad como es la de un Gasshuku, el despilfarro de energía es el mayor enemigo del progreso, por eso el objetivo general actúa como un filtro de las decisiones que se toman.
Es importante para todos los implicados la optimización de los recursos, esto permite al Sensei y al alumnado concentrar su "atención selectiva" en los principios que realmente importan, por ejemplo, la transición de Itai a Ryutai - Ekitai, desechando la dispersión mental.
La economía del gesto consiste en saber exactamente hacia dónde nos dirigimos, el sistema nervioso central empieza a eliminar los movimientos parásitos, buscando la máxima eficiencia biomecánica con el objetivo general, porque se ha definido claramente con anterioridad.
Un objetivo general sólido y bien pensado, permite la creación de metas específicas, medibles, alcanzables, relevantes y temporales, es decir, las SMART. Por ejemplo, pensemos que el objetivo general es "alcanzar la fluidez mediante la no resistencia", esto nos permite realizar una programación para que el día 4, -que es el ecuador del Gasshuku-, el alumno haya superado el umbral del esfuerzo físico, cediendo y adaptándose a la presión de todo el planteamiento previsto. Sin esta definición previa, la evaluación del progreso sería subjetiva e inconsistente, que llevaría a una confusión tanto individual como colectiva.
Consecuencias de la definición y del desarrollo integral.
La definición clara del objetivo general crea una estructura de feedback inmediato. Cuando el alumno se "reta" a sí mismo cada día basándose en el objetivo común, cada técnica ejecutada o cada ejercicio realizado le devuelve información, por ejemplo, se preguntará: "¿Se ajusta esto al objetivo general de hoy?"
Esta autoevaluación constante acelera la neuroplasticidad. El estudiante deja de ser un receptor pasivo de instrucciones, para convertirse en un investigador de su propio progreso, moviéndose activamente hacia un estado de Kitai o expansión consciente de su trabajo.
No nos podemos olvidar de la gestión emocional y del control del estrés marcial en un Gasshuku de 7 días, esto durante su transcurso genera picos de cortisol y de fatiga mental altos, especialmente en los primeros días, el objetivo general actúa como un estabilizador emocional y una ayuda al control de los sentidos.
Cuando el alumno siente que sus límites físicos han sido alcanzados, la referencia al "faro" espiritual y técnico le proporciona la resiliencia necesaria. Saber que el esfuerzo tiene un fin trascendente, permite al practicante mantener la calma bajo presión, transformando el estrés en un proceso de forja del carácter o Seishin Tanren 精 神 鍛 錬.
La consecuencia más importante de un objetivo general bien definido y bien estructurado, es la capacidad de pivotar estratégicamente. Por ejemplo, si durante el día 2 observamos que el grupo está excesivamente bloqueado en la rigidez estructural o Kotai, es un absurdo seguir con un desgaste de esas características.
Si aplicamos el Ura en éste asunto, el objetivo general nos da la autoridad para reajustar las cargas técnicas y priorizar los ejercicios que lleven al alumnado hacia Itai o hacia la conducción con otro enfoque más flexible, que es una forma de liberarse de ese agarrotamiento o del bloqueo que ha surgido de repente.
El objetivo general es innegociable, pero el camino para llegar a él es flexible. Esto garantiza que el 100% de los participantes, llegue a la máxima excelencia posible dentro de sus capacidades y del desarrollo que tengan en ese momento.
El objetivo general, es la "conciencia" del Gasshuku, es lo que permite que los 7 días de convivencia e intensidad no se olviden al mes siguiente, sino que se graben como una impronta de excelencia en el ADN del aikidoka.
"¡Esto es la diferencia entre practicar Aikido y SER Aikido!"
Para facilitar la labor de los organizadores y del Sensei que dirija un Gasshuku, a continuación, presento como ejemplo la definición de un Objetivo General para este Gasshuku, que se está describiendo en esta guía.
Luego, añadiré 5 ejemplos estratégicos, diseñados con diferentes enfoques de otros posibles Gasshukus.
¡La máxima para todos es!
"Hay que tener en cuenta que el objetivo general tiene que ser INSPIRADOR, pero sobre todo, OPERATIVO"
Para el Gasshuku que se está describiendo en este vademécum, el objetivo general es el siguiente:
"Transformar la respuesta reactiva y rígida del practicante en una conciencia fluida y expansiva, utilizando la convivencia y la intensidad como catalizadores para transitar de forma consciente por los estados de evolución, logrando una unificación técnica y espiritual que se manifieste en la excelencia del Aiki."
Como se puede ver define muy bien la actitud mental para el alumno: "respuesta reactiva y rígida del practicante en una conciencia fluida y expansiva".
También el aspecto de la convivencia: "la intensidad como catalizadores para transitar de forma consciente por los estados de evolución".
Y por último, enlazando la parte técnica con la espiritual: "logrando una unificación técnica y espiritual que se manifieste en la excelencia del Aiki".
Cuando el alumno interesado lea el objetivo general, es muy importante que lo analice con sumo cuidado, porque ese análisis, le va a servir, para que haya convergencia con su objetivo particular.
5 Ejemplos de objetivos generales para orientar a los organizadores de un Gasshuku
Estos ejemplos están graduados según el enfoque de los estados o métodos, que después pueden ser adaptados por el Sensei o el Dojo director, según el interés que quieran dar al encuentro que organicen.
Lo que pretendo es dar unas referencias claras y exponer como se usa el objetivo general con diferentes planteamientos.
1. Enfoque en la Transición (de la solidez a la entrega).
El objetivo:
"Desestructurar la rigidez del Kotai mediante el perfeccionamiento del método Dootai, logrando que el alumno aprenda a dejarse conducir sin resistencias físicas ni mentales, sentando las bases para una práctica segura y profunda posteriormente."
Este planteamiento es ideal para grupos con muchos principiantes o alumnos con tendencia a la fuerza bruta, se enmarcaría dentro del nivel de un Gasshuku básico.
2. Enfoque en la Fluidez y en el Dinamismo (la Vía del agua).
El objetivo:
"Optimizar la eficiencia biomecánica del practicante, a través del estado Ryutai - Ekitai, eliminando cortes en el flujo del movimiento y sincronizando la respiración (Kokyu) con la técnica dinámica, para alcanzar una continuidad ininterrumpida".
Es ideal para practicantes de un estado intermedio que buscan la elegancia y velocidad natural en la ejecución de la Waza, se enmarcaría dentro del nivel de un Gasshuku medio.
3. Enfoque en la Conciencia Energética (expansión y vacío).
El objetivo:
"Trascender el contacto físico para explorar los estados de Kitai (vapor) y Ryutai - Ekitai (licuación), enfocando la práctica en la intención (Yi 意) y en la ocupación del espacio, permitiendo que la técnica surja de la calma interna y del vacío del ego".
Es ideal para Yudanshas y practicantes veteranos, orientados a la parte interna de la disciplina, se enmarcaría dentro del nivel de un Gasshuku alto.
4. Enfoque en la Cohesión y el Aiki Colectivo (el Dojo como cuerpo).
El objetivo:
"Forjar un estado de unidad grupal a través del esfuerzo compartido y la convivencia inmersiva, logrando que el colectivo funcione como un solo organismo en un estado de Jutai, donde el bienestar del compañero sea el motor de la propia evolución".
Es ideal para Dojos que necesitan fortalecer el espíritu de comunidad y la etiqueta o Reigi, se enmarcaría dentro del nivel de un Gasshuku básico.
5. Enfoque en la Resiliencia y la Forja Espiritual (Shugyo).
El objetivo:
"Someter al practicante a un proceso de inmersión total e intensidad sostenida para superar los límites del cansancio físico, forzando la transición hacia un estado de Kitai, donde la mente prevalezca sobre el agotamiento y la técnica se vuelva pura".
Es ideal para altos grados que se puede ubicar en las vacaciones de verano con una exigencia alta, se enmarcaría dentro del nivel de un Gasshuku avanzado.
Recomendación para los organizadores
Al elegir uno de estos objetivos (o cualquier otro), automáticamente están definiendo:
1. El tipo de calentamiento:
¿Más flexibilidad o más fortaleza para el ejemplo 1 o más Chi-Kung y empuje de manos para el ejemplo 2?
2. La intensidad de las sesiones:
¿Más repeticiones conscientes, más práctica libre con Zanshin o más practica con énfasis en detalles concretos?
3. El tono de las charlas teóricas al concluir el día:
¿Explicación sobre biomecánica, filosófica o técnica?
Hay que pensar que al definir un objetivo general, en cascada hay que tener una coherencia con los demás contenidos pedagógicos, eso da fortaleza y cohesión al plan, que como es lógico, va a facilitar la comprensión y la asimilación por parte del alumnado.
Lo que NUNCA SE DEBE DE HACER al confeccionar una planificación, es hacer una manta trapera con el planteamiento. Todo el conjunto del proyecto debe de rendir un orden interconectado y una armonía con un objetivo general que esté clara y bien definida.
Ahora estoy hablando sobre el Gasshuku, pero el propósito central tiene que abarcar todos los campos de la enseñanza: clases oficiales, clases especiales, practica personal, preparación de un grado, alcanzar un nivel concreto, seminarios e intensivos.
Nada de eso se hace actualmente en el mundo del Aikido, -que me conste a día de hoy-. Por nuestra parte, -en mi casa (Dojo)-, es una cosa que siempre hemos tenido muy clara en todos los campos mencionados anteriormente, por las siguientes razones lógicas:
¿Cómo va a afrontar un alumno una actividad formativa si no sabe de antemano qué va a hacer?
¿Qué credibilidad hay que darle a un "formador", cuando se presenta en un sitio para dirigir una actividad, que ni el mismo sabe el fin que persigue?
Cuando un alumno asiste a un evento de estas características o similares, en algún momento se plantea, ¿estaré perdiendo el tiempo y mis recursos al asistir a esta actividad que no tiene un fin concreto?
O, ¿por qué razón rindo tan poco?
Para resumir esta cuestión, -porque con este tema podría escribir otro libro-, la falta de un objetivo general genera un círculo vicioso, porque:
Produce desorientación, dado que no hay una meta clara a la que apuntar.
Promueve la falta de compromiso, sin propósito, es muy fácil abandonar en cualquier momento.
Se carece de resultados tangibles y medibles, simple y llanamente, porque lo que no se puede medir ni se busca, no se puede mejorar.
Aumenta la frustración en el practicante, porque invierte mucho esfuerzos y muchos recursos sin ver resultados tangibles.
Definir un objetivo general claro es crucial para cualquier actividad formativa, porque ayuda a mantener la motivación y a evaluar el progreso del alumno.
Así que con el nuevo paradigma que está surgiendo actualmente en Aikido, es una de las cosas que hay que implantar lo antes posible.
¡Es muy fácil de hacer! Antes de asistir a un curso, preguntar a la organización o al Sensei que lo va a dirigir, ¿cuál es su planteamiento para esa actividad y qué fin persigue?
Si te dan respuestas peregrinas, te dicen que no saben o que no lo van a poner en su programa informativo, simplemente, ¡no asistas!
Ya verás como en muy poco tiempo en todas las actividades del Aikido, se pone el objetivo general y la planificación de los contenidos técnicos que se van a trabajar.
¡Hecha la crítica! Ahora vamos a ver el otro 50% cuando hablamos de propósitos en el Gasshuku.
"El pesimista ve la dificultad en cada oportunidad. El optimista ve la oportunidad en cada dificultad" Winston Churchill.
Mientras que el objetivo general es el "norte" que guía a toda la comunidad del Gasshuku, el particular es el contrato que el alumno firma consigo mismo.
Un alumno sin un objetivo individual, corre el riesgo de "dejarse llevar" por la masa de forma pasiva, perdiendo la oportunidad de una transformación específica y profunda, a la vez que va a entorpecer el proceso de sus compañeros.
Para que eso no ocurra, voy a argumentar con 10 puntos la importancia de que cada estudiante defina su propio reto personal, antes de hacer la inmersión en los 7 días del Gasshuku.
¡Digo bien! ANTES, no después de la recepción y de haber realizado la encuesta preliminar.
Un practicante que defina su objetivo personal ya estando en el Gasshuku, no se ha leído la información sobre la actividad, no ha realizado la preparación previa y ha aterrizado en el evento sin equipaje.
Es decir, va ciego a una actividad que le va a exigir lo máximo de sí y no hay garantías para que la supere. En líneas generales, suelen abandonar a los 2 primeros días de práctica, con el consiguiente problema para administrar el emparejamiento durante lo que queda de Gasshuku.
¡Bien! Para ayudar a que no se de esa circunstancia, aquí tienen el decálogo con las 10 razones para tener claro el objetivo personal.
El poder del objetivo personal en el Gasshuku
1. La activación de la autoconciencia estructural.- Obliga al alumno a realizar un autodiagnóstico previo.
Debe preguntarse: "¿En qué estado estoy bloqueado? ¿Es mi práctica demasiado rígida o Kotai?"
Esta reflexión inicial, es el primer paso hacia el conocimiento de sí mismo que le enfoca hacia la maestría.
2. El anclaje psicológico en la fatiga crítica.- El tercer día, cuando el agotamiento físico es máximo, el objetivo personal actúa como un "salvavidas emocional".
Es la razón privada por la cual el alumno decide levantarse una vez más del tatami.
3. La personalización del aprendizaje en la masa.- En un Gasshuku hay practicantes con diversos grados de conocimientos, aún dentro de un mismo nivel de Gasshuku.
El objetivo personal permite que, dentro de una clase colectiva, el alumno filtre la instrucción del Sensei para aplicarla a su necesidad específica.
Por ejemplo, "el Sensei habla de fluidez, pero mi objetivo personal hoy es el Dootai o dejarme siempre conducir", es completamente aplicable y va en consonancia con lo que Sensei ha dicho a nivel general.
4. La transformación del Uke (el que recibe).- A menudo el alumno olvida que ser Uke es el 50% de la práctica.
Un objetivo personal enfocado en la "conducción", permite que el alumno trabaje activamente incluso cuando no está ejecutando la técnica en el rol de Tori.
Porque los objetivos personales hay que aplicarlos en los dos roles durante el Keiko, así que el estudiante cuando lo defina, debe tener eso en cuenta.
5. El desarrollo de la responsabilidad individual.- Evita la actitud del "espectador".
Al tener una meta propia, el estudiante asume que su evolución no depende solo del maestro y los demás compañeros, sino de su capacidad para aplicar el método de llevar acabo su meta particular de forma intencional.
6. La medición del éxito subjetivo.- El éxito en el Budo no es "ganar" a otro, sino superar la versión anterior de uno mismo.
Un objetivo personal permite que, al final de los 7 días, el alumno pueda decir: "he logrado pasar en mi práctica de la rigidez a la fluidez", independientemente de lo que hayan hecho los demás.
7. La gestión inteligente de la energía.- Si el alumno sabe que su objetivo es mejorar su Jutai o fluidez, aprenderá a no desperdiciar energía en tensiones innecesarias, optimizando su rendimiento metabólico para aguantar toda la semana.
8. La superación de limitaciones específicas.- Permite trabajar sobre "puntos ciegos", esto es, el miedo a los Ukemis, las inseguridades, la falta de equilibrio, la excesiva agresividad...
El Gasshuku es el laboratorio perfecto para aislar ese problema y resolverlo mediante la repetición intensiva y constante, ¡que hay tiempo suficiente para ello!
9. La alineación del Shen (espíritu) con el cuerpo.- Un objetivo personal bien definido unifica la intención mental con la acción física.
Cuando el pensamiento y el movimiento tienen el mismo propósito, se facilita la entrada en el estado de Kitai o expansión.
Es decir, el estudiante se sumerge en la unidad, descartando la dualidad.
10. La creación de un hábito de excelencia posgasshuku.- Al aprender a fijar y cumplir un objetivo en condiciones de extrema fatiga y convivencia, el alumno adquiere una herramienta de vida que podrá aplicar en su ámbito profesional y personal al regresar a casa.
Creo que ha quedado suficientemente argumentado, la importancia de traer de casa el objetivo personal bien pensado. Los estudiantes que hacen eso, son unos alumnos que tienen muy claro las SMART y las saben aplicar con conocimiento.
Otro aspecto al que hay que atender, es cuando un alumno puede tener solo 1 objetivo particular para todo el Gasshuku, que es lo más recomendable en las primeras actividades que se hagan de este tipo.
Pero hay otras posibilidades para practicantes con cierta veteranía en estas lides, se trata de que puedan llegar aún más lejos con el objetivo particular, por ejemplo, lo pueden usar de la siguiente manera:
2 objetivos a la semana, uno hasta llegar al umbral crítico del Gasshuku, -que son los días 3 o 4-. Luego otro para toda la recta final.
3 objetivos a la semana, uno para los días 1 y 2. Otro para los días 3 y 4. Y otro para los 3 días finales.
1 objetivo para cada día, es decir, un total de 7.
Esta última opción es ya para practicantes bien consolidados en la disciplina y que han hecho un largo recorrido en la formación. Por otro lado, van a la actividad con una determinación muy clara y con un conocimiento bien establecido y bien definido en su progreso.
Otro aspecto a tener en cuenta con estos perfiles, es que son aikidokas que ya están muy rodados en realizar Gasshukus y por eso pueden administrar 1 objetivo por día, lo cual es inalcanzable para el resto.
El siguiente paso que hay que hacer con las metas personales, es que el alumno las materialice, eso es una forma de que se focalice aún más en ellas. Por otro lado, debe de constatarlas durante la realización del Gasshuku, esto es un aspecto importante para su consolidación.
¿Qué quiero decir con esto?
No basta con que venga de casa con sus metas establecidas, las debe de materializar delante de la comunidad de practicantes.
¿Cuál es la razón para hacer eso?
Al escribir los propósitos, esto va a dar más claridad, va a aumentar el compromiso y va a tener un mejor enfoque para el alumnado. Es decir, le compromete a la acción delante de todos los demás, este acto reduce el estrés al sacar las ideas de su mente y le sirve como una guía para organizar sus esfuerzos y medir su progreso durante la práctica de los 7 días.
Esto tiene unas ventajas psicológicas muy grandes, porque ayuda al estudiante a sentirse más pleno, a tomar el control de su práctica, le permite visualizar el éxito y establecer un camino concreto hacia su/s meta/s. Esto se traduce en que convierte las aspiraciones en pasos concretos y accionables en el transcurso de la semana.
Vamos a ver unas cuantas razones claves para que el estudiante escriba sus propósitos antes de comenzar con la práctica en el Gasshuku:
Le ofrece claridad y enfoque, porque transforma las ideas o deseos en objetivos específicos y concretos, eliminando todas las demás distracciones.
Adquiere un compromiso y una responsabilidad pública, porque el acto de escribir delante de los demás, crea una obligación personal libremente aceptada y que con toda seguridad le va a motivar durante la acción.
Demuestra organización y planificación con su aprendizaje, porque es capaz de estructurar un plan dentro del global que ya existe, permitiéndole gestionar mejor su tiempo y su esfuerzo.
Le aporta motivación y sentido a lo que hace, dado que tiene su mapa particular trazado para seguir adelante y poder superar cada uno de los obstáculos que le salgan a su encuentro.
Reduce el estrés, porque tiene sus metas plasmadas y eso le libera de cargas mentales y va a disminuir la ansiedad sobre su futuro inmediato.
Es capaz de visualizar su éxito cada vez que lea sus objetivos, esto supone un adiestramiento mental muy potente y va desarrollando la proyección de su intensión.
Le aporta un empoderamiento muy grande, porque tiene clara su hoja de ruta para alcanzar sus aspiraciones y de esa manera, mejorar su práctica, ¡por extensión su vida!
Ahora vamos a ver la herramienta que va a utilizar el alumno, para poder escribir sus objetivos en el Gasshuku.
Se trata de una ficha para establecer el compromiso personal.
Está pensada para ser un documento sobrio, que inspire respeto y que el alumno la pueda llevar consigo como un amuleto de su propia evolución durante todo el Gasshuku.
El modelo que presento es el siguiente:
Ficha de compromiso personal
Mi camino en el Gasshuku.
Nombre del practicante:
Nivel del Gasshuku:
Fecha de realización:
I.AUTODIAGNÓSTICO INICIAL (EL ESTADO DE PARTIDA)
Observa tu práctica actual con honestidad.
¿En qué estado de evolución te encuentras hoy de forma predominante?
[ ] Kotai (rigidez / estructura sólida).
[ ] Itai - Dootai (aprendiendo a ser conducido/a).
[ ] Jutai (buscando flexibilidad / la fluidez).
[ ] Ryutai - Ekitai (buscando lo adaptable / lo dúctil).
[ ] Kitai (explorando la expansión / lo gaseoso).
II.DEFINICIÓN DE MI OBJETIVO PERSONAL (EL FARO)
Escribe en una frase clara y positiva, qué reto personal deseas superar en estos 7 días de Gasshuku.
Por ejemplo: "Quiero soltar la fuerza de mis hombros, para que mi compañero me conduzca con más facilidad en Itai - Dootai".
Mi reto para este Gasshuku es:
III.COMPROMISOS DE ACCIÓN (EL CÓMO)
Para lograr mi objetivo, me comprometo a:
1. Atención: Poner el foco en durante cada técnica.
2. Convivencia: Aplicar el estado de Itai - Dootai (dejarme llevar - dejarme conducir) en las tareas comunes del grupo, aceptando las necesidades del colectivo.
3. Resiliencia: No juzgarme cuando aparezca la fatiga, sino volver a mi respiración (Kokyu).
IV.EL RITUAL NOCTURNO
Me comprometo a leer esta ficha cada noche antes del descanso, reflexionando sobre cómo mi práctica del día me ha acercado a mi objetivo y visualizando mi éxito para la jornada siguiente.
Firma del alumno.
Se podría utilizar un tampón de tinta roja, para que cada alumno firme con su huella dactilar a modo de un Hanko は ん こ.
Sello del Dojo.
Espacio al dorso para anotaciones diarias de progreso.
Recomendación metodológica para el organizador y el director del Gasshuku.
La ficha se entrega en una pequeña ceremonia tras la charla de bienvenida y antes de hacer la encuesta preliminar.
Hay que hacer mucho énfasis en la lectura de la ficha cada noche antes de irse al descanso nocturno, para aliarse con la mente inconsciente y que ésta impulse al alumno al día siguiente.
Al finalizar el Gasshuku, en el círculo de clausura, cada alumno tiene que revisar su ficha y sus anotaciones para escribir una breve nota sobre si siente que ha cumplido con su compromiso o no.
Esto es una manera de cerrar el ciclo de aprendizaje de forma magistral. Por otro lado, le permite al alumno realizar una primera valoración nada más concluir el reto que se había autoimpuesto.
No solo debemos ver el Omote 表 (el frente) del asunto, también hay que contemplar el Ura 裏 (lo oculto), porque cuando un propósito no se tiene bien orientado, genera una serie de patologías en la práctica, que pueden arruinar la experiencia del estudiante.
Si un alumno llega al Gasshuku simplemente "¡a ver qué pasa!", sin haber hecho el ejercicio introspectivo de definir su objetivo personal, se encontrará con estas 10 dificultades críticas:
10 dificultades cuando el alumno llega sin objetivo personal al Gasshuku
1. La dispersión de la energética y la fatiga prematura.
Sin un objetivo claro, el alumno intenta atender a todos los detalles técnicos por igual.
Esta falta de "atención selectiva" agota el sistema nervioso central, mucho antes de llegar al ecuador del Gasshuku (día 4).
Al no saber qué priorizar, gasta energía innecesaria en el estado de Kotai (tensión), en lugar de canalizarla hacia su meta particular.
2. La sensación de estancamiento o "meseta".
El Aikido es un arte complejo. Sin una meta personal, el alumno puede sentir que está haciendo "más de lo mismo" tras tres días de intensidad.
El objetivo personal, es lo que le permite percibir los microavances, sin él, la repetición se vuelve tediosa y el alumno pierde el entusiasmo.
3. La vulnerabilidad ante la frustración.
En el tercer día, cuando la fatiga es extrema, los errores aparecen por sí solos.
Si no hay un objetivo personal, como por ejemplo, "mejorar mi capacidad de dejarme llevar", el alumno interpreta el error como un fracaso personal, en lugar de verlo como parte del proceso de aprendizaje del estado de Itai.
Cuando aparecen esos sentimientos, el estudiante se sumerge en un desencanto que aumentará cada día más.
4. La competitividad superficial y egocéntrica.
Al no tener un reto interno contra sí mismo, el alumno tiende a mirar hacia los lados.
Empieza a compararse con los otros practicantes, buscando "el ganar" en la técnica o demostrar que es superior físicamente.
Esto rompe la armonía del grupo y bloquea el acceso a estados superiores, como el Ryutai - Ekitai o fluidez continua.
5. La inconsistencia en la práctica del rol del Uke.
Sin un objetivo personal, el alumno suele considerar su papel como Uke, -el que recibe la acción-, como un tiempo de "descanso" o de "espera" para volver a proyectar a su compañero.
Con esta actitud, pierde una oportunidad de oro para trabajar la sensibilidad propioceptiva y el dejarse conducir, que son la base de una evolución refinada.
6. La desconexión entre la convivencia y el tatami.
El alumno que no tiene un objetivo personal, no logra ver la relación entre limpiar el Dojo o compartir la mesa y su Aikido.
Ve las actividades de convivencia como "extras" molestos que frenan su actividad de tatami, en lugar de verlas como un laboratorio para trabajar su paciencia o su adaptabilidad social.
Un Sensei de alto nivel da cientos de correcciones e incontables matices en los 7 días que dura el Gasshuku.
Un alumno sin objetivo intenta grabarlas todas, lo que genera un colapso cognitivo.
El objetivo personal sirve de "filtro" para que el alumno, se quede con lo que alimenta su meta y guarda lo demás para el futuro.
8. El riesgo de que aumenten las lesiones.
La falta de enfoque lleva a la distracción.
Un alumno distraído o que practica sin un "para qué" claro, tiende a descuidar su estructura física o sus Ukemis cuando aparece el cansancio, aumentando drásticamente la probabilidad de accidentes por una falta de Zanshin o presencia durante la acción del Keiko.
9. La dificultad para acceder al estado de flujo continuo.
El flujo requiere un equilibrio entre el desafío y la habilidad, guiado por una meta clara.
Sin objetivo, la práctica se vuelve mecánica, soporífera y termina siendo tediosa.
Es imposible alcanzar la expansión del estado de Kitai, si la mente está vagando sin un propósito definido de concepto en concepto.
10. El vacío posgasshuku.
Al regresar a casa, el alumno que no definió un objetivo personal, suele sentir que "ha practicado mucho", pero no sabe explicar qué ha cambiado realmente en él.
Al no haber metas medidas, la experiencia se desvanece rápido, mientras que aquel que ha fijado su objetivo personal de forma diáfana, regresa a casa con una transformación tangible y permanente.
Si alguien tenía alguna duda sobre la importancia del objetivo personal, -que ahora es en relación con el Gasshuku-, pero aprovecho para decir, que es extrapolable a cualquier otro aspecto de la formación: clases oficiales, enfoque para los grados, visión para acceder a niveles de evolución específicos, práctica personal individual, práctica personal entre 2 alumnos, seminarios o intensivos.
Creo que con este decálogo, quedan desmontadas todas esas posibles dudas, que alguien pudiera albergar cuando no es partidario de tener propósitos individuales para formarse.
Ahora vamos a abordar otra cuestión peliaguda, que es:
Debe de coincidir el objetivo general del Gasshuku con el particular del alumno
Esta es una de las cuestiones más sutiles y profundas en la pedagogía del Budo de alto nivel según mi opinión.
Para poder abordar esta relación entre lo macro, -el grupo-, y lo micro, -el individuo-, hay que establecer una simbiosis dinámica, y la respuesta corta y técnica es, "que no deben ser idénticos, pero que deben de ser convergentes".
Voy a argumentar de forma detallada, el por qué de la distinción que se tiene que establecer entre ambos, para que un alumno pueda alcanzar la excelencia.
La dialéctica entre el nosotros y el yo.
El objetivo general como contenedor del Gasshuku, hemos visto más atrás, que define el "clima" y la dirección técnica que el Sensei ha diseñado para ese evento concreto.
Es una meta colectiva que asegura que en los 7 días haya una coherencia pedagógica. Pensemos que si el objetivo general, es la transición al estado Ryutai – Ekitai o fluidez continua, todas las clases, todos los ejercicios y las charlas, girarán en torno a ese concepto, que se ha establecido previamente como central.
Es el marco de referencia que garantiza que no haya dispersión energética en el Dojo y con la práctica.
El objetivo particular como especialización.
La necesidad biopsíquica, es que cada alumno llega al Gasshuku con una "mochila" cargada con diferente aspectos personales: distintas edades, distintos conocimientos, lesiones previas, diferentes miedos o bloqueos psicológicos.
Por tanto, su objetivo particular debe ser la traducción personalizada del objetivo general a su propia realidad personal.
Por ejemplo, vamos a imaginar que el objetivo general en un Gasshuku, es "la flexibilidad y la fluidez que contiene el Jutai", un alumno, de un nivel bajo cuyo mayor problema es la tensión muscular y el anclaje de sus pies o Kotai extremo a la hora de realizar el Keiko, no puede pretender ser flexible y fluido de inmediato.
Su objetivo particular coherente sería: "relajar los hombros y mover los pies en la acción conducida o Dootai, para permitir que surja la flexibilidad con fluidez del planteamiento general".
La convergencia y no la identidad.
Si el objetivo particular fuera idéntico al general, el alumno ignoraría sus carencias específicas, tratando de "imitar" el resultado final, en lugar de trabajar en su proceso de transformación personal.
La coincidencia total anularía la ficha de compromiso que firmó antes, pues el alumno simplemente copiaría lo que dice el cartel del evento y resuelto el problema, pero, ¿qué conquista habría ahí para él?
La divergencia controlada, es lo que permite que el alumno se sienta protagonista de su propia evolución dentro del grupo.
La sinergia y la conciencia de la alineación.
Aunque no deben coincidir palabra por palabra un objetivo y otro, nunca deben de entrar en contradicción, porque entonces, lo que ocurriría es que entran en un conflicto que se agravará con el desarrollo del plan propuesto.
Por ejemplo, si el objetivo general del Gasshuku, es el estudio del "vacío y la suavidad del Kitai", y el objetivo particular del alumno es, "mejorar la potencia del ataque, bien sea con la fuerza de los agarres o con los ataques de distancias largas (Tsuki, Shomenuchi, Yokomenuchi) o lo que es lo mismo, hacer un trabajo técnico sólido o Kotai", se producirá un cortocircuito pedagógico.
El alumno se frustrará, el Sensei no podrá ayudarle y el espíritu de la convivencia se romperá.
El responsable de guiar el Gasshuku, debe vigilar que el objetivo privado sea un escalón que ayude a alcanzar el objetivo común y no que entre en contradicción.
Para eso está la ficha de compromiso y la encuesta preliminar, creo que ahora si había alguien que no había conectado las distintas piezas que se vienen describiendo hasta ahora, aquí pueden comprobar, no solo su utilidad, sino también la interconexión entre ellas.
La sinergia colectiva y el efecto de pieza de puzle.
Cuando los objetivos particulares son diversos pero convergen en el general, el Gasshuku se convierte en un organismo vivo y creativo de alto rendimiento para todos los implicados en él.
Por ejemplo, unos trabajan la escucha Itai; otros trabajan la proyección sin esfuerzo Kitai; otros trabajan la estructura física de base con fortaleza y flexibilidad o Jutai.
Al practicar juntos, se retroalimentan entre todos. El que trabaja la escucha ayuda al que trabaja la proyección y viceversa; en que trabaja la fortaleza con flexibilidad, pone a prueba el Kitai de la proyección y el de Itai de la conducción, para que se realice con contenido y no se caiga en aquello de que el burro sigue a la zanahoria.
Esta diversidad de objetivos personales, alineados bajo el mismo faro general, es lo que crea la "argamasa" social y la técnica de la que he hablado con anterioridad, a la que por su puesto, me seguiré refiriendo a lo largo del texto, porque es la atmósfera transformadora que facilita el crecimiento global.
La evaluación y las consecuencias finales.
Al final de los 7 días, el éxito se debe de medir doblemente.
Por un lado está el éxito colectivo, que se concretaría con la siguiente interrogante:
¿Ha logrado el grupo entender y desarrollar el concepto general que se ha propuesto para este Gasshuku?
Por el otro lado está, el éxito individual, que en éste caso habría que preguntarse:
¿Ha logrado el alumno superar su reto específico que definió en su ficha de compromiso personal?
Esta distinción permite, que un alumno pueda sentir que ha triunfado personalmente, incluso si el grupo ha tenido dificultades.
O que se sienta impulsado por el éxito del grupo, para seguir trabajando hacia su asignatura pendiente.
El objetivo general es la partitura, y el objetivo particular es el instrumento que cada alumno toca.
No todos tocan la misma melodía, pero todos deben tocar en la misma tonalidad y ritmo para que el Gasshuku sea una sinfonía de evolución y no un ruido de egos dispersos poniéndose zancadillas unos a otros.
El siguiente cuadro es para demostrar, -de forma resumida-, que todos los niveles y todas las necesidades tienen cabida, siempre y cuando se alineen con la dirección del "faro" del Gasshuku.
Cuadro de compatibilidad estratégica
OBJETIVO GENERAL DEL GASSHUKU (el "faro" del Sensei)
NIVEL / PERFIL DEL ALUMNO
OBJETIVO PARTICULAR COMPATIBLE (el reto del estudiante)
POR QUÉ ENCAJAN (sinergia)
1. DINAMISMO Y FLUIDEZ (JUTAI): "Lograr que el movimiento no se detenga y la energía circule sin cortes".
Principiante (Mucha tensión / miedo en el alumno)
Mantener la respiración constante y relajar los hombros, mover los pies al recibir la técnica (Uke)".
El alumno aporta "suavidad" a la práctica dinámica, permitiendo que el flujo no se rompa por su rigidez.
1. DINAMISMO Y FLUIDEZ (RYUTAI - EKITAI): (mismo objetivo general que el anterior)
Veterano (busca precisión)
"Reducir el tamaño de mis movimientos circulares (círculo pequeño) manteniendo la misma aceleración".
El veterano refina la fluidez hacia la economía del movimiento, que es la máxima expresión de Ryutai - Ekitai.
2. LA VÍA DE LA ENTREGA (DOOTAI): "Aprender a ser conducido por el compañero eliminando la resistencia del ego".
Alumno con mucha fuerza física
"No usar los músculos de mis brazos para zafarme y poder sentir por dónde quiere llevarme el compañero".
Al dejar de luchar, permite que la técnica del compañero (y la suya propia) evolucione de la fuerza a la conexión.
2. LA VÍA DE LA ENTREGA (ITAI): (mismo objetivo general que el anterior)
Alumno con inseguridad / miedo
"Confiar en el Ukemi y no anticiparse al movimiento del que proyecta (Tori)".
La entrega es, ante todo, confianza.
Al superar el miedo, el alumno encarna la esencia del Itai.
3. EXPANSIÓN Y VACÍO (KITAI / RYUTAI): "Explorar la proyección a través de la intención y el control del espacio".
Yudanshas (buscan la sutileza).
"No mirar las manos del compañero, conectar con su centro desde el propio centro (Hara)".
Trabajar desde el centro facilita la expansión de la energía (Ki) que es el objetivo general que se propone.
3. EXPANSIÓN Y VACÍO (KITAI/EKITAI): (mismo objetivo general que el anterior).
Alumno con lesiones previas.
"Mantener una postura erguida y centrada para que la energía fluya sin forzar las articulaciones".
La salud estructural (Kotai) es el requisito previo para que la energía pueda expandirse (Kitai).
4. COHESIÓN Y ETIQUETA (REIGI): "Fortalecer el espíritu del grupo y la disciplina a través de la convivencia".
Alumnos muy individualistas.
"Estar atento a las necesidades de mis compañeros de habitación antes que a las mías".
El Aiki es armonía social.
Su objetivo personal alimenta directamente la cohesión que el Sensei busca.
Guía rápida para que el alumno pueda hacer su alineación de objetivos.
Si eres alumno y tienes dudas sobre si tu objetivo encaja o no con el del Gasshuku, hazte estas 3 preguntas:
1. ¿Mi objetivo me ayuda a mejorar en la dirección que ha marcado el Sensei? (Ej: Si el Sensei pide fluidez y tú buscas relajación, la respuesta es SÍ).
2. ¿Mi objetivo facilita que mi compañero también pueda practicar bien? (Ej: Si buscas ser más "conducible", facilitas que tu compañero aprenda a proyectar mejor. La respuesta es SÍ).
3. ¿Mi objetivo es realista para mi nivel actual? (Ej: No busques el "vacío" si aún no sabes tomar Ukemi bien. Busca la "seguridad en el rodamiento" como paso previo al vacío. La respuesta es SÍ).
Para ser aún más rigurosos, metódicos y científicos con el objetivo personal, y de esa manera asegurarnos que el alumno lleve bien su progreso, lo ideal es disponer de un cuaderno de bitácora, donde el estudiante pueda hacer sus anotaciones diarias, para certificar que su objetivo particular está encajando con el general y que va consolidando las distintas etapas según avanza el Gasshuku.
El cuaderno de bitácora es una herramienta para convertir la experiencia del Gasshuku en un conocimiento duradero.
En la tradición japonesa no es nada nuevo. Esto se asocia al proceso que hacían muchos guerreros en la antigüedad, cuando afrontaban el Musha Shugyo 武 者 修 行, donde tanto guerreros como monjes, -estos también hacían peregrinajes formativos-, plasmaban por escrito su evolución diaria, para que el aprendizaje no se perdiera con el cansancio y los avatares del viaje.
En el pasado, se anotaba todo: la ciudad, el clan, la escuela que se visitaba, el Dojo, el Sensei instructor, las cosas positivas o las negativas de la práctica y lo practicado..., el viajero lleva un control exhaustivo de todas sus vivencias en su periplo por las tierras niponas.
Teniendo esa referencia histórica, el diario de abordo del Gasshuku permitirá al alumno plasmar por escrito la experiencia de lo acontecido día a día.
He diseñado este cuaderno de bitácora para que sea una guía para los 7 días que dura la actividad, estructurado de forma que el alumno pueda evaluar la sinergia entre su objetivo particular y el objetivo general.
Veamos el ejemplo:
Cuaderno de bitácora
El diario del practicante en evolución continúa.
Instrucciones para el alumno:
Dedica 10 minutos cada noche, antes de dormir, a completar tu bitácora.
No busques escribir "bien", busca ser honesto y ecuánime con tus sensaciones físicas, mentales y espirituales.
La organización debe de encargase de facilitar esos medios al estudiante.
ESTRUCTURA DIARIA (para replicar del día 1 al 7 del Gasshuku).
DÍA 1 [Sábado]: [ Nombre de la Fase: Choque, Quiebre, Fluidez o Síntesis ]
1. El Foco del Día (objetivo particular):
¿Cómo he trabajado hoy mi reto personal en relación con lo que el Sensei ha pedido en la charla matutina?
(Espacio para escribir)
2. El Estado de Evolución:
Hoy, la mayor parte del tiempo, me he sentido en:
[ ] Kotai (luchando con toda mi fuerza y con mi rigidez).
[ ] Itai - Dootai (cediendo y dejándome conducir hacia donde me llevara la acción).
[ ] Jutai (actuando con flexibilidad y moviéndome sin cortes).
[ ] Ryutai - Ekitai (sintiendo la fluidez y el vacío).
[ ] Kitai (sintiendo la expansión con vacío).
3. La Convivencia y el Aiki Social:
¿Qué acción he realizado hoy fuera del tatami (comidas, limpieza, charlas) que haya ayudado a la armonía del grupo?
(Espacio para escribir)
4. El "Momento de Oro":
Describe un instante breve (una técnica, una corrección, un gesto) en el que hayas sentido que "todo encajaba" y el esfuerzo desaparecía.
(Espacio para escribir)
5. Gestión de la Fatiga y de la Mentalidad:
Mi nivel de energía hoy ha sido (1 - 10): [ ]
¿Cómo ha reaccionado mi mente hoy ante el cansancio?
[ ] Con frustración.
[ ] Con calma.
[ ] Con perseverancia.
(Espacio para añadir algo más)
Se repite la misma estructura los 6 días más que quedan.
SECCIÓN FINAL:
REFLEXIÓN DE CIERRE (día 7).
1. Balance del Objetivo Particular:
¿Siento que he logrado transformar el aspecto que me propuse el primer día?
(Espacio para escribir)
2. Integración del Objetivo General:
¿Qué he comprendido sobre el "Faro" que el Sensei estableció para este Gasshuku?
(Espacio para escribir)
3. El Compromiso de Regreso:
¿Qué pequeña semilla de este Gasshuku me llevo a mi Dojo habitual para seguir regándola?
(Espacio para escribir)
Yo he puesto estas preguntas concretas en base al hilo conductor que vengo desarrollando en el texto, pero cada Sensei u organizador del Gasshuku puede poner las preguntas que estime más oportunas y que vaya en consonancia con el desarrollo de su plan.
Beneficios del cuaderno de bitácora.
Los beneficios de un cuaderno de bitácora para el estudiante son muchos, vamos a ver los más sobresalientes:
Aumenta el autoconocimiento y la reflexión, ayudando a ser consciente del propio proceso de aprendizaje, para entender sus fortalezas y sus debilidades.
Por otro lado, el alumno reflexiona sobre cómo ha superado las dificultades que le han salido al encuentro ese día.
Es un anclaje de la neuroplasticidad, al escribir, -y más de forma manual-, el cerebro "reentrena" los circuitos motores y emocionales usados durante el día.
Favorece la organización y el seguimiento del plan, esto es, permite ordenar las actividades, registrar las ideas, los datos, los avances y los errores, creando un historial diario y personalizado del trabajo realizado durante el Gasshuku.
Desarrolla las competencias, porque ayuda a la resolución de los problemas, la comunicación y la investigación que se está llevando acabo.
Es una válvula de escape emocional, porque el diario permite descargar la frustración del "día del quiebre", ya saben que se sitúa en el día 3 del Gasshuku, evitando la frustración del alumno y los conflictos en la convivencia.
Posteriormente ayuda a recuperar la información, es decir, es un depósito de lo aprendido, facilitando la revisión de los contenidos claves y los momentos importantes a posteriori.
Por otro lado, es una memoria técnica que crea el propio alumno, personalizando referencias, correcciones que el Sensei le dio específicamente a él y demás aspectos individuales.
Otro aspecto que quiero resaltar, es que no necesita una gran inversión de tiempo para hacerlo cada noche (máximo 10 minutos), dado que las preguntas ya están escritas y el alumno solo se tiene que limitar a rellenarlas.
Siempre aconsejo a mis estudiantes (a los más comprometidos) en las actividades, (clases especiales, seminarios o intensivos), de poseer un cuaderno de bitácora sobre la actividad que realizan.
Como he mencionado más atrás, ahora toca definir una cuestión trascendente dentro de la formación del Aikido.
Diferencia entre un curso, un intensivo y un Gasshuku de Aikido
Esto es importante para que el alumnado tenga una diferencia clara entre unas y otras herramientas educativas.
Esta es una distinción muy necesarias en la pedagogía actual del Aikido como me he referido más atrás.
Desgraciadamente existe una tendencia a utilizar estos términos como sinónimos por razones comerciales, pero desde el punto de vista de la metodología de la práctica y de la antropología marcial, representan dimensiones de aprendizaje completamente distintas.
Básicamente y de forma resumida, se puede decir que la diferencia radica en el objetivo fisiológico, la carga cognitiva y el grado de transformación identitaria.
Vamos a ampliar lo dicho.
El curso (formación técnica).
El curso o seminario de fin de semana, es el formato más común para la formación después de las clase oficiales, suele durar entre 4 y 8 horas repartidas en los 2 días (sábado y domingo).
El objetivo que se persigue es la actualización. Es decir, es una "ventana" de información donde el alumno acude para conocer la línea técnica de un maestro específico o para refrescar conceptos que son de su interés.
La dinámica se centra en la cantidad de información que se desarrolla sobre la Waza. Aquí de lo que se trata es de que el alumno tome notas mentales y regrese a su Dojo habitual para procesarlas.
El impacto es un estímulo externo. No hay tiempo suficiente para que el sistema nervioso se agote, por lo que el alumno suele permanecer en su estado habitual, -generalmente en el de Kotai, me refiero que hay una estructura física sólida-, sin llegar a ser "quebrado" por la fatiga de la intensidad y de la duración de la actividad.
El intensivo (especialización).
El intensivo suele durar de 3 a 4 días y las horas de trabajo varían mucho en función del Sensei y de la organización, que pueden ir de 5 a 7 horas por día. Se enfoca en un tema monográfico, por ejemplo, pensemos sobre el trabajo de las armas.
El objetivo es la profundización específica. Quiero decir, se busca una mejora técnica concreta mediante la repetición de un mismo patrón motor y de un trabajo técnico determinado.
La dinámica es que la carga física es superior a la del curso. Aquí se empieza a rozar el límite de la fatiga, pero el alumno sigue durmiendo en su casa o en un hotel ajeno a la organización, manteniendo sus rutinas diarias: móvil, televisión, familia, fiesta, cerveza, bar, etc.
El impacto, no podemos negar que hay una mejora técnica notable, pero la "identidad" del alumno permanece intacta.
Hay práctica de Aikido, ¡sí! Hay esfuerzo, ¡sí! Pero no hay una inmersión completa en la "Vía" (Do).
El Gasshuku (la forja del Ser).
Como hemos establecido más atrás, el Gasshuku se define por la triada de: convivencia, duración e intensidad.
El objetivo es la transmutación. No se viene a "aprender técnicas", se viene a cambiar el estado de conciencia y la estructura del cuerpo a través del Shugyo o la práctica austera.
La dinámica se realiza en un sistema completamente cerrado.
La convivencia es durante las 24 horas, elimina el "espacio personal" y las distracciones del ego.
Al compartir la limpieza, el sudor y el descanso, el alumno entra en el estado Itai, es decir, en un cuerpo colectivo de forma totalmente orgánica.
El impacto es muy alto para el estudiante, porque la duración es de 7 días o más, el número de horas de práctica por día van de 8 a 10 horas.
Todo esto es el detonante que permite que el cuerpo atraviese todas las fases de la alquimia marcial, esto es:
1. Se rompe la coraza física (Kotai).
2. Se alcanza la flexibilidad y la fluidez por el agotamiento (Jutai).
3. Se experimenta el vacío y la unión grupal (Kitai).
Cuadro comparativo de dimensiones
Característica
Curso
Intensivo
Gasshuku
Foco Principal
Información / Novedad
Habilidad / Especialización
Ser / Transformación
Relación Social
Compañerismo casual
Trabajo en equipo técnico
Familia Marcial (un solo cuerpo)
Entorno
Dojo habitual / polideportivo
Instalación deportiva
Retiro / Dojo - Residencia
Estado Alcanzado
Intelectualización
Destreza Motriz
Evolución Ontológica
Uso del Tiempo
Segmentado (horas)
Bloqueado (días)
Total (24 h / 7 días)
Mientras que en el curso o en el intensivo el alumno "añade" conocimientos a su mochila, en el Gasshuku el alumno "vacía" la mochila para que el Aikido pase a formar parte de su médula ósea.
"En un curso te dan datos; en un intensivo te dan herramientas; en un Gasshuku te dan una nueva forma de existir".
Abrí este texto refiriéndome a la cultura light que tenemos encima actualmente con el Aikido, ahora el quid del asunto está en:
¿Cómo un organizador puede promocionar la realización de una actividad de estas características a los de la cultura light?
Para comenzar a definir aspectos claves para un organizador de un Gasshuku de Aikido, lo de "vender" un evento de estas características no es una transacción comercial, es una invitación a una metamorfosis personal.
El error más común es intentar justificar el precio basándose en las "horas de clase". Sin embargo, desde el marketing estratégico y de la psicología del valor, el precio no se justifica por el tiempo, sino por el resultado transformador que alcanza el participante al final del evento.
Voy a poner un ejemplo de estrategia, -cada organizador puede tener la suya-, para presentar esta diferencia a los alumnos y que comprendan el valor real de su inversión.
Estrategia de comunicación, valor vs. precio
1. Del "Pago por Clase" al "Pago por Experiencia".
En un curso, el alumno calcula: "X euros dividido por X horas".
En el Gasshuku, debemos explicar que lo que se está adquiriendo es un entorno de crecimiento acelerado.
Argumento:
"Un Gasshuku de 7 días, equivale a 6 meses de práctica en un Dojo habitual debido a la neuroplasticidad que genera la inmersión total".
El alumno no paga por 70 horas de sudor, paga por una evolución técnica que le llevaría años conseguir de otra forma.
2. El Concepto de "Todo Incluido" como Logística de la Mente.
Debemos presentar la logística, (comida, cama, instalaciones, entorno...), no como un gasto de "hotel", sino como la eliminación del "ruido mental" al que se está acostumbrado habitualmente.
Argumento:
"Al delegar tu alimentación y el descanso en la organización, liberas el 100% de tu capacidad cognitiva para centrarte en tu objetivo personal. Esto significa que estás comprando libertad mental".
3. El Valor de la Exclusividad Marcial.
Un curso es para cualquiera, un Gasshuku es para el practicante comprometido que tiene muy clara su educación en Aikido y la quiere ampliar y enriquecer con excelencia.
Argumento:
"El precio refleja la calidad del recipiente (Utsuwa). Estarás rodeado por practicantes con tu mismo nivel de entrega y compromiso, lo que eleva el nivel de exigencia en el Uke y en el Tori que contribuye a acelerar aún más tu aprendizaje. El valor reside en la calidad de tus compañeros de camino".
Vamos a pensar, que aún con las razones anteriores, no hemos conseguido captar la atención de los interesados en realizar una experiencia envolvente como es el Gasshuku, entonces vamos a ofrecer otra visión.
Decálogo de venta ética para un Gasshuku
El decálogo es tanto para los alumnos interesados en realizarlo, como para los organizadores. Estos últimos, pueden usarlo como información de valor, o cuando publicitan la actividad en sus folletos, es sus Webs o en las charlas informativas sobre la actividad.
1. Se "vende" evolución, no horas:
No hables de cuánto duran las clases, habla de quién será el alumno cuando el Gasshuku termine.
2. Hay que destacar la inmersión total:
Explica que el 70% del aprendizaje ocurre fuera del tatami, esto es, en la convivencia, en el silencio y en el descanso.
3. Justifica la calidad del lugar:
Argumenta que un entorno de alto nivel, que es el "cimiento del Do", es lo que permite que el espíritu se relaje y aprenda.
4. Enfatiza el ahorro de tiempo:
"¡Lo que aprenderás aquí en una semana, te ahorrará meses de frustración en tu Dojo!"
¡Ojo!El tiempo es el activo más valioso que posee el alumno.
5. Presenta el compromiso como un honor:
El Gasshuku es un rito de iniciación.
Participar es una señal de seriedad y compromiso con el Camino (Do).
6. Desglosa el valor del cuidado:
Explica que la nutrición y el confort están diseñados para la recuperación fisiológica, no por lujo, sino por rendimiento y consideración hacia los participantes.
7. Crea sentido de pertenencia:
El precio incluye formar parte de una "familia marcial" y generar vínculos que durarán toda la vida.
8. Habla del "Reset" vital:
Presenta el Gasshuku como un descanso del estrés del mundo moderno, un "vacío" necesario para rellenarse de energía nueva y renovada.
Una nueva reorientación, no solo de la práctica, si no de la vida misma del participante.
9. Usa los testimonios de transformación:
Muestra fotos, vídeos, artículos de alumnos antes, con tensión o Kotai y después, con sonrisa y la fluidez del Jutai.
Los resultados visibles son la mejor publicidad para implicar a otros. ¡Pero eso sí! Fidedignos, no se puede engañar a las personas.
Esta parte con la primera edición de un Gasshuku va a ser complicada, porque no tienes el material propio necesario.
Si utilizas para la primera edición material ajeno, asegurate que va en consonancia con la filosofía que quieres trasmitir tú en tu evento.
10. Apela a la inversión en uno mismo:
"¡No estás pagando un curso, estás invirtiendo en tu propia salud, equilibrio y excelencia como ser humano!"
Cuando un alumno entiende que el Gasshuku que está "comprando" va a ser una versión mejorada de sí mismo, el precio deja de ser un obstáculo y se convierte en una inversión lógica, que a medio y largo plazo va a multiplicar por mucho lo invertido.
Como siempre, lo económico no es un obstáculo, lo es más la falta de compromiso y de organización por parte del practicante.
Cuando hice mi primer Gasshuku, estuve ahorrando 1 año y medio, porque a parte de la recomendación de mi Sensei que tenía que hacerlo, personalmente ansiaba tener esa experiencia, en primer lugar, para ver si la podía superar, les puedo asegurar que 1 mes de inmersión completa en Aikido con y sin armas, más meditación, realizando 8 horas de práctica por día, se le hace a uno un tiempo muuuuuuyyyyyyy largoooooooooooo.
En segundo lugar, aunque era un principiante en Aikido, estaba convencido de que me iba a propulsar a un estadio superior, ¡como así ocurrió! Aún sin conocer exactamente en lo que consistía, solo sabía que se practicaba mucho, -que era lo que yo quería en ese momento-, pero apliqué aquello de dejarme llevar y dejarme conducir por mi Sensei.
Ese primer Gasshuku de Aikido, fue una experiencia que me pillo comenzando mi proceso educativo, pero transformó y marco mi compromiso con la disciplina de forma contundente de por vida.
Creo que soy lo que soy en Aikido, gracias a esa impronta inicial, incluso agradezco que fuera al comienzo de mi formación aún sin tener claro sus beneficios, porque actúo a la vez como cimentación y como catapulta.
La importancia de forjar un espíritu fuerte (Seishin 精 神) con la práctica del Gasshuku
Esta es la piedra angular de la propuesta que hago en esta guía.
Lo que pretendo es que el Aikido no siga su deriva hacia la mentalidad light para convertirse en una "danza estética" si más, porque la mayoría de los estudiantes actuales, lo han vaciado de su contenido espiritual y de la forja del carácter que el practicante debe de desarrollar bajo los principios y la filosofía que la disciplina contiene.
El concepto de Seishin 精 神 no se refiere a una espiritualidad infantil, contemplativa y etérea, sino a la psicología de la resiliencia y de la fuerza de voluntad indomable, que se forja a través del cuerpo con una práctica austera y continuada en el tiempo.
En un Gasshuku, el esfuerzo no es un castigo, es el yunque donde se golpea el acero (el cuerpo) con el martillo de la disciplina para forjar aikidokas aguerridos.
El Gasshuku como crisol del Seishin.
La alquimia del esfuerzo en la tradición del Budo, se representa con la práctica intensiva que se denomina Shugyo 修 行, que significa "forja rigurosa".
Un espíritu fuerte no se fragua en la comodidad del no esfuerzo, sino cuando se confrontan los propios límites con los principios de los que consta la disciplina. El Gasshuku, por su intensidad y por su duración, recrea este entorno de forja, eso significa que el alumno decide continuar en el tatami a pesar del cansancio acumulado después del tercer día de práctica.
Con esta predisposición está realizando una transferencia de poder, esto es, deja de mandar el músculo, -que quiere parar-, y empieza a mandar el Seishin, que decide seguir a pesar de todo.
Desde la perspectiva de la neurociencia aplicada a la actividad física, el cerebro está programado para ahorrar energía y evitar el dolor. El Seishin es la capacidad cortical superior, para inhibir esos impulsos primarios de "huida" o de "pereza" para ir más allá, ¡se sobreentiende sin que haya peligro para la integridad del practicante!
Al afrontar la intensidad y la temporalidad del Gasshuku, el alumno reprograma su sistema nervioso. Eso significa que el esfuerzo sostenido, enseña que el límite físico es una frontera mental que se puede ampliar con conocimiento y adaptación.
Esta fortaleza es la que permite transitar del estado sólido o Kotai, al estado de fluidez y continuidad del Ryutai – Ekitai. Pues solo con una mente fuerte, el alumno puede permitirse soltar la tensión muscular sin sentir miedo y unirse al nuevo flujo de energía generado.
En estos niveles de trabajo, el espíritu tiene que ser el estabilizador de la técnica. Un Aikido sin Seishin colapsa ante la mínima presión o conflicto real. La práctica intensa en el Gasshuku desarrolla lo que llamamos Fudoshin 不 動 心 o mente inamovible.
Esta estabilidad mental es lo que permite que, ante una agresión o un problema vital, el practicante no pierda su centro. El Gasshuku no solo trabaja sobre las articulaciones a través de las distintas técnicas, adiestra en el estudiante la capacidad de permanecer sereno en el ojo de la tormenta, tanto dentro como fuera de la actividad.
Consecuencias de un espíritu forjado en la Vía.
La resiliencia que es transferible de la práctica a la cotidianidad, es el mayor beneficio que se obtiene al forjar un espíritu fuerte con el Gasshuku. Así que el desarrollo de esta capacidad no se queda en el Dojo al terminar la actividad, sino que acompaña al practicante como una sombra protectora en su día a día.
El alumno que ha superado los 7 días de inmersión total en la Vía, con convivencia compleja y fatiga extrema, descubre que es capaz de afrontar retos profesionales y personales con una nueva perspectiva. El Seishin desarrollado en el tatami se convierte en temple vital, porque la superación conseguida en la actividad, es la "vacuna" que le inmuniza contra la fragilidad emocional en el mundo exterior.
Paradójicamente, la mayor suavidad del estado de Kitai (vacío / luz) solo se alcanzan tras un esfuerzo agotador. Un espíritu fuerte se caracteriza por tener la disciplina de "vaciar la taza" o dejar atrás la mochila con la que llego a la actividad.
Aquel estudiante que no tenga un Seishin forjado en la disciplina, no tiene la paciencia ni la humildad necesarias para dejar de usar la fuerza bruta y sumergirse en un Aikido más sutil y más sensitivo, porque se requiere mucha fuerza espiritual para verdaderamente hacer ese cambio.
Forjar un espíritu fuerte implica rechazar la mediocridad, porque en un Gasshuku se exige el 100% de presencia constantemente, esta exigencia inevitablemente eleva el estándar moral del practicante.
El Seishin nos obliga a ser honestos con nuestra práctica, a no "hacer trampas" cuando el Sensei no mira y a sostener y asistir al compañero de práctica cuando flaquea, ¡ojo! Mañana puede ser tú el que necesite que le arropen.
Esta ética del esfuerzo, es lo que diferencia a un artista marcial de un simple deportista o de ver el Aikido como un Budo y no como una corriente de moda light de actividad física.
El Seishin es el motor que hace que el Aikido funcione, tanto dentro como fuera del tatami, sin un espíritu fuerte, la técnica es hueca, no tiene vida aunque tenga efectividad.
En estos 7 días, cada gota de sudor y cada momento de superación personal, está construyendo un núcleo interno inquebrantable o si lo quieren ver desde una óptica tradicional, te estas ejercitando en el Haragei 腹 芸.
"El esfuerzo no es el precio que pagas por el Gasshuku, el esfuerzo es el beneficio mismo que te llevas a casa".
¡Recordemos lo que dije más arriba sobre la inversión en el Gasshuku!
En este tipo de actividades, el Seishin no se pueden quedar en el mundo teórico - filosófico, independientemente de la predisposición por parte del alumno para desarrollar su espíritu cada día con sus retos, hay que ayudarlo con un empujón matutino por si en un momento dado las fuerzas flaquean, ¡que van a flaquear!
Una manera de hacerlo es con un manifiesto, para ser declamado por todos antes de la primera práctica de la mañana.
El objetivo de este texto es resetear la mente del alumno cada mañana, recordándole que el dolor muscular o el cansancio del día anterior, son solo ilusiones frente a la potencialidad de su espíritu.
Vamos a ver un ejemplo:
Manifiesto para la forja del espíritu 精 神 en el Gasshuku
Condiciones:
Debe de ser leído en voz alta por todos los participantes juntos, siendo dirigidos por el Sensei o por un Senpai antes de la primera práctica de la mañana con todos los alumnos sentados en Seiza en filas bien derechas.
I. El Despertar de la Voluntad.
Hoy no me levanto solo como un cuerpo que busca la técnica, sino como un espíritu que busca la superación.
Mi cansancio es el signo de que ayer trabajé intensamente; mi determinación hoy es el signo de que sigo vivo en el Camino.
Mi espíritu no conoce la fatiga, solo conoce la dirección.
II. El Yunque de la Intensidad.
Acepto el esfuerzo de este Gasshuku como el fuego necesario para mi transformación.
No busco la comodidad, busco la excelencia.
Cada técnica que repita hoy bajo el peso del cansancio, es un golpe de martillo sobre mi ego, refinando el metal de mi carácter hasta que sea inquebrantable.
III. La Disolución de la Resistencia.
Mi cuerpo puede estar rígido por el cansancio, pero mi espíritu será agua que fluye continuamente.
No lucharé contra mi compañero, ni contra el sueño, ni contra mí mismo.
Fluiré con las instrucciones del Sensei y me entregaré al flujo del grupo, porque sé que en la entrega reside mi verdadera fuerza.
IV. El Compromiso con la Presencia (Zanshin).
Durante este Gasshuku, no hay pasado ni futuro, ¡solo hay presente absoluto!
Solo existe este tatami y mi respiración en cada momento, en cada técnica.
Mantendré mi alerta total desde el primer saludo hasta el último aliento del día antes de dormirme.
Mi presencia es mi regalo a mis compañeros, mi esfuerzo es mi respeto al Aiki.
V. La Victoria sobre el Yo.
No he venido a ser mejor que el que está a mi lado, he venido a ser mejor de lo que fui ayer.
Mi única competición es con mi propia pereza, mi única meta es con mi propia superación.
Si mi mente me dice "basta", mi espíritu me responderá: "ahora da un paso más".
VI. El Vacío Luminoso.
Que el sudor limpie mis dudas.
Que la convivencia limpie mi orgullo.
Que mi practica limpie mi técnica.
Hasta que no quede nada más que un Hara firme y un espíritu radiante que se expande por todo el universo.
¡Hoy practico con todo mi Ser! ¡Hoy forjo mi espíritu!
Tras la lectura se debe de mantener dos minutos de Mokuso 黙 想 -meditación en silencio-, para que las palabras "bajen al Hara", hay que apoyar ese descenso con una una buena concentración respaldada con una respiración baja, profunda y larga.
Este ritual matutino transformará la energía de la sala, pasando de la somnolencia a una vibración de alta intensidad y con un enfoque claro y bien definido a través de la predisposición por parte de todos los participantes en el Gasshuku.
Es posible que algún lector piense que hay casi un comportamiento de secta, ¡nada más lejos de la realidad! Esto también denota que nunca se ha realizado ni siquiera un intensivo de Aikido.
Porque el que conoce la realidad, que es, un día, -en especial en los 3 primeros-, cuando te despiertas y comienzas a moverte en la cama, sientes que todo el cuerpo, -incluyendo las pestañas-, está tremendamente dolorido. A la vez, mentalmente te acompaña una frustración emocional muy grande, porque el día anterior fue un verdadero desastre en la práctica personal, pero aún así, te tienes que levantar para seguir con la dinámica prevista y lo haces. Vas a realizar la meditación matutina medio dormido, arrastrando los pies y con el entusiasmo por los suelos.
El desayuno aporta algo de calor por el compañerismo, ¡pero no te restaura emocionalmente! Luego, ya con el keikogi puesto, sigues con los ánimos muy bajos. Cuando comienza la recitación en el tatami y empiezas a recibir la vibración del conjunto de tus compañeros al oír la sonoridad de sus voces recitando el manifiesto, que irremediablemente te conduce a prestar atención al texto (Dootai), entonces, cada palabra y cada punto comienza a resonar dentro de ti y no sabes exactamente por qué, pero algo te inunda y da brillo a tu día que se ve transformado de repente.
Cuando se tiene esa experiencia, eso es un chute de adrenalina, de motivación y de amparo inmenso, solo lo sabe el que lo ha vivido, los demás, solo hacen conjeturas en base a su desconocimiento.
Que el manifiesto puede contener otros 6 puntos distintos, ¡claro que sí! Y más en círculos que ya son conocidos por el Sensei que imparte el Gasshuku.
Al igual que puede contener más o menos puntos, como que no sean tan largos, bastaría con una serie de frases inspiradoras y en consonancia con la filosofía del Gasshuku y con el objetivo que se vaya a trabajar.
Quiero decir, la estructura puede cambiar, pero la esencia de la proclama no lo debe de hacer.
"La función del manifiesto es despertar el espíritu y reafirmarse en él, a la vez que genera energía armoniosa y favorecer la dinámica de la práctica".
"Cuando eres amable hacia los demás, no solo te cambia a ti, sino que cambias al mundo"
Ya se ha visto con anterioridad, que la convivencia es uno de los puntos de la triada para la realización del Gasshuku.
Hay que entender que la convivencia no es un "tiempo muerto" entre clases, sino la columna vertebral que sostiene toda la actividad, como la evolución técnica de los participantes en el evento.
El tejido humano y la resonancia marcial.
En la cultura japonesa, el término Kizuna 絆 se refiere a los lazos indestructibles que se crean entre personas que comparten una determinada experiencia.
Al convivir 7 días, el alumno deja de ver al otro como un "oponente", como un "desconocido" o como un "compañero de clase", para verlo como un hermano de armas. Esta confianza profunda es la que permite que, una vez en el tatami, el practicante se atreva a explorar sus vulnerabilidades técnicas sin miedo al juicio de los otros.
La disolución de las barreras del yo a través de la convivencia, esto es, compartir practicas, habitación, mesa y tareas, actúa como un igualador social. Cuando un Yudansha y un principiante friegan el suelo juntos (Soji 掃 除), la jerarquía se vuelve funcional y no autoritaria.
Este ambiente de humildad compartida reduce la resistencia psicológica. Un alumno que se siente parte de una comunidad armónica, está mucho más predispuesto a entrar en el estado Dootai o dejarse conducir por la comunidad, acelerando su aprendizaje en un 300% respecto a un entorno que es competitivo.
El apoyo mutuo entre practicantes, es una estrategia que ayuda a la superación de cada obstáculo durante el Gasshuku. Habrá momentos en que la fatiga invite al abandono, ¡es algo normal y humano! No debemos de verlo como una debilidad, pero es aquí donde la convivencia salva el proceso, el ánimo de un compañero de cuarto o la conversación tranquila durante la cena, actúan como catalizadores de resiliencia.
Un espíritu fuerte se contagia, -es como la risa-, la atmósfera del esfuerzo compartido crea un "campo de energía", donde es más fácil ser valiente porque nadie se considera que está solo en su lucha.
La convivencia como acelerador de la evolución.
Esta comprobado por la ciencia que el aprendizaje motor se bloquea bajo niveles altos de estrés negativo (distrés). Una convivencia armónica genera un estado de seguridad psicológica. En este estado, el cerebro segrega oxitocina y dopamina, hormonas que facilitan la plasticidad neuronal.
En una atmósfera de tensión, el cuerpo permanece en Kotai o rigidez defensiva, que no va a favorecer la integración de los contenidos del plan que se quiere lleva acabo.
En una atmósfera de armonía grupal, le es más fácil al cuerpo entrar en un flujo constante de equilibrio emocional o Jutai, porque se confía plenamente en el compañero que va a realizar la proyección o el control.
Hay un aprendizaje invisible y una comunicación no verbal que pasa desapercibido para muchos practicantes. Ese "gran secreto" es que toda técnica en Aikido se transmite "de centro a centro".
Cuando digo en otros escritos que "el alumno va solo" durante una acción técnica, una de las cosas a las que me refiero, es que no ha conectado su centro con el de su compañero y va a su bola, es decir, hace movimientos de manos y de pies de forma independiente y carentes de conexión mutua.
Este principio no solo hay que verlo en la Waza, es extensible a cualquier otro ámbito de la vida del aikidoka, que lo haga o no, solo va a depender de como viva su Aikido, lo que es obvio, es que los que lo afrontan de una manera light no lo va a experimentar nunca.
La convivencia permite que los alumnos observen a los veteranos y al Sensei en su vida diaria durante el Gasshuku: cómo caminan, cómo se sientan, cómo mantienen la calma bajo presión. Este "aprendizaje por ósmosis" fuera del tatami unifica la técnica con la vida, o lo que es lo mismo, se establece un vínculo invisible entre todos los que participan en la actividad, cosa que no se da ni en los seminarios de fin de semana, ni en los intensivos por las dinámicas de éstos.
La atmósfera del esfuerzo compartido, hace que el ritmo del grupo se sincronice, eso quiere decir que al final de la semana, toda la comunidad se mueva como un solo organismo, permitiendo alcanzar el estado de Kitai o expansión colectiva de forma natural.
Es importante aplicar la filosofía del círculo cerrado, esto es, del tatami a la mesa y viceversa. La armonía en la convivencia es el laboratorio práctico del Aiki. Si un grupo puede resolver un conflicto logístico en la cocina con suavidad y respeto, esa misma capacidad se traducirá en una técnica más limpia y menos violenta en el tatami.
La evolución técnica es, en realidad, una evolución de la sensibilidad que tiene que desarrollar cada aikidoka, eso se ve muy bien cuando se va desarrollando los distintos tipos de energías. Al refinar la convivencia, refinamos la percepción del otro, lo cual es la base técnica para anticipar el movimiento del compañero y fundirse con él.
La convivencia, es el aglutinante que une los ladrillos de la técnica con las demás actividades que se realicen en los 7 días de trabajo. Sin él, el Gasshuku sería solo una serie de clases inconexas, con él, creamos un ecosistema donde el esfuerzo se multiplica, la técnica florece en un suelo fértil de fraternidad y con un respeto absoluto entre todos los participantes.
Como creo que es un aspecto muy relevante en la realización de un Gasshuku, voy a ampliar más este apartado con un protocolo, que no solo va a facilitar la convivencia, si no que le va a aportar orden, así el ahorro de tiempo y de energía será grande, a la vez que las cosas fluirán mucho mejor para todos.
El objetivo es que el alumno no encuentre diferencia entre proyectar a un compañero y servir un vaso de agua, ambos son actos Aiki.
El Dojo sin paredes, protocolo de convivencia y Soji
Este protocolo establece el orden, la predictibilidad y la eficiencia en las labores comunes, fortaleciendo el espíritu a la vez que crea una armonía grupal durante los 7 días que dura el Gasshuku.
1. El Espíritu del Soji (limpieza consciente).
En Aikido el Soji es la práctica de limpiar el espacio para limpiar el corazón y la mente.
Zanshin en la Acción:
Al barrer o fregar, mantén la misma alerta que si estuvieras en medio de un Randori.
No te distraigas, sé plenamente consciente del contacto de la herramienta con el suelo.
Al limpiar no tenses partes del cuerpo que no estén implicadas en el esfuerzo que estás haciendo.
Uso del Hara:
No limpies usando solo los brazos (tensión muscular innecesaria).
Mueve tu centro de gravedad para que la limpieza sea un ejercicio de Kotai dinámico y eficiente.
Relaja en todo momentos tus hombros.
El Silencio Noble:
Las tareas de limpieza se realizan en silencio o con el habla mínima necesaria.
Esto permite que el grupo entre en una frecuencia de Kitai o expansión, donde la comunicación se convertirá en intuitiva.
2. Protocolo de Comensalidad (Itai social)
La mesa es el lugar donde se nutre el cuerpo para transformarlo en energía para el Keiko.
La comida es sagrada, se invierte muchos recursos en generarla. Come lo que necesites y no dejes comida en tu plato, porque luego se tiene que tirar a la basura y es un despilfarro.
La Anticipación del Uke:
Observa a tus compañeros de mesa.
Sirve el agua o los alimentos antes de que alguien tenga que pedirlos.
Esto desarrolla el 感 Kan o intuición, necesario para anticipar el ataque en el tatami.
Come de forma pausada, la digestión es la base de tu recuperación fisiológica.
No te olvides de masticar bien.
Orden Impecable:
Al terminar, deja tu espacio mejor de lo que lo encontraste.
El estado del comedor tras la comida debe reflejar la claridad y la pulcritud de un Dojo después de la práctica.
3. Gestión de los Espacios de Descanso.
El descanso es la fase donde el aprendizaje se graba en el sistema nervioso.
Debes de respetar el descanso de tus compañeros.
Minimalismo del Practicante:
Mantén tus pertenencias personales ordenadas y compactas.
El desorden en la habitación genera "ruido" que afecta a la recuperación.
Una maleta de viaje o una habitación desordenada, es signo de que la mente también lo está.
Respeto al Sueño Ajeno:
El silencio tras la hora establecida es sagrado.
Tu capacidad de moverte en silencio por la residencia, es una práctica de control motor y de respeto al prójimo.
Si roncas, avisa a la organización para que te pongan en el grupo de los que roncan.
Higiene Colectiva:
Los baños y duchas deben quedar secos y limpios tras cada uso.
Es la mayor muestra de respeto hacia el compañero que entra después de ti.
No malgaste agua dejando grifos y duchas abiertas cuando no se usan.
¡No olvides nada en los vestuarios o baños! Para ti debe de ser un ejercicio de atención - concentración.
Cuadro de rotación y actitud
Tarea
Actitud Marcial Recomendada
Estado de Evolución a Practicar
Limpieza de Tatami
Humildad y cuidado por el detalle.
Kotai (una base sólida).
Servicio de Comida
Fluidez, elegancia y atención al otro.
Itai (dejarse conducir por la necesidad ajena).
Limpieza de Zonas Comunes
Sincronía con el equipo.
Jutai (flujo ininterrumpido).
Horas de Silencio
Introspección y calma profunda.
Kitai (vacío y luz).
Nota para los organizadores.
Recomiendo colocar esta guía en lugares visibles con carteles y con letras grandes, como pueden ser puertas, comedor, vestuarios y habitaciones.
Hay que tener en cuenta que al convertir las tareas en "práctica", se elimina la fricción y el resentimiento por el trabajo compartido.
Por otro lado, los que no han vivido esas experiencias, la integraran en su bagaje educativo y con toda seguridad que invadirá sus hogares cuando regresen a ellos.
Vamos a abordar más profundamente otro punto de la triada, que es la duración que justifica la realización del Gasshuku.
¿Por qué 7 días de Gasshuku?
Esta es una distinción fundamental desde la perspectiva de la cronobiología y la fisiología del aprendizaje profundo.
Lo primero que tienen que hacer los organizadores del Gasshuku, es separar los días de viaje, que incluye, tanto la recepción, como la despedida de los participantes. Esto se tiene que hacer 1 día antes y 1 días después del desarrollo de la actividad.
Eso significa que los 7 días de práctica son un bloque fijo e inamovible, al hacerlo, estamos creando una "burbuja temporal pura", que no se ve afectada por la perturbación de llegadas y despedidas constantes.
Hay que recomendar a los participantes que lleguen al lugar donde se va a realizar la actividad el día antes, preferiblemente durante la mañana, así ya con la primera comida del día, los estudiantes se van presentando y se van conociendo entre ellos, esto aunque no lo parezca, es primordial para que exista un buen arranque con la actividad.
Aquí tengo que hacer mención a otra cosa, no se debe admitir a personas que lleguen cuando ya el Gasshuku ha comenzado, la razón es de sentido común, va a ser un elemento disruptivo para la dinámica, la atmósfera y para la concentración de los que ya están.
En el caso de que algún estudiante quisiera hacer eso, es que previamente no se ha informado bien, no se ha organizado y tampoco comprende la filosofía ni el objetivo que se persigue al realizar el Gasshuku.
Lo mismo pasa con la despedida, mejor hacerla el día después de la conclusión de la actividad, así hay tiempo para una ultima comida conjunta y una primera recapitulación comunitaria.
"No tiene sentido venir a realizar una actividad para evitar el estrés, llegar con él e irse aún con más".
En el alto rendimiento, se entiende que el cuerpo y la mente no cambian de un estado a otro de forma instantánea. Necesitan un ciclo de fases, que solo se completan cuando se alcanza el último día. La llegada y la despedida, son parte de esas fases aunque no haya práctica sobre el tatami.
Hay que pensar en un ejemplo muy simple, ustedes piensen en un montañero que quiere coronar un 8.000, no creo que llegue al pie de la montaña y quiera subir de un golpe, necesita periodos para aclimatar su cuerpo y su mente, porque si pega nada más llegar, se va a hacer mucho daño y con toda seguridad que no pasa de los 4.000 metros.
"Un Gasshuku es la coronación de un 8.000 para un aikidoka".
¡Puesto el marco! Vamos con las 10 razones para sostener esta estructura de 7 días de práctica continuada en el Gasshuku.
Por qué 7 días de práctica
1. La Superación del "Muro del Tercer Día".
Fisiológicamente hablando, el tercer día es el punto de máxima inflamación muscular y de fatiga del sistema nervioso central.
En un curso o en un intensivo de Aikido, el alumno se va a casa justo cuando empieza lo difícil. En un Gasshuku de 7 días, obligamos al practicante a atravesar ese muro quiera o no.
Es a partir del cuarto día cuando el cuerpo, al verse agotado, deja de usar la fuerza bruta y empieza a descubrir la verdadera energía eficiente.
2. El Ciclo de la Consolidación de la Memoria Motriz.
La neurociencia indica que para que un patrón motor nuevo, -una técnica o un movimiento determinado-, pase de la memoria a corto plazo a la memoria procedimental, se requiere repetición bajo fatiga y varios ciclos de sueño profundo.
7 días permiten que el cerebro "recablee" las conexiones neuronales, transformando un movimiento aprendido en un movimiento natural.
3. La Transición de los 5 Estados de Evolución.
Como se ha visto hasta ahora, transitar desde la rigidez del Kotai, hasta la luz del Kitai no es un proceso lineal.
Los días 1-2 son para la estructura (Kotai).
Los días 3-4 son para la quiebra y la entrega (Itai / Dootai).
Los días 5-6 son para la fluidez (Jutai).
El día 7 es para la síntesis y la expansión (Ryutai – Ekitai / Kitai).
Sin estos 7 días, el proceso se queda a medias, como un metal que se calienta pero no llega a forjarse.
Al vivir 7 días con horarios estrictos de práctica, comida y descansos programados, el sistema endocrino se estabiliza.
Los niveles de cortisol (estrés) bajan y la testosterona y la hormona del crecimiento (recuperación) se optimizan.
El alumno entra en un "estado de flujo permanente", donde el tiempo parece dilatarse, permitiendo una absorción de conocimientos imposible de hacer en periodos más corto y con una práctica menos intensa.
5. La Disolución de la "Máscara Social".
En los primeros días de convivencia (1 - 2 y puede que alguien llegue al 3), todos intentamos dar nuestra mejor imagen, es así, todo el mundo queremos agradar.
Hacia el día 4 o 5, el cansancio y la convivencia continuada derriban todas estas defensas, incluso a veces lo hace antes.
Es en ese momento de honestidad absoluta, donde el Aikido se vuelve real, porque el alumno ya no práctica para aparentar, sino para sobrevivir y mejorar junto a sus compañeros.
6. La Profundización en el "Ma - ai" Colectivo.
La distancia física y emocional (Ma - ai) entre los alumnos tarda días en ajustarse.
7 días de práctica continuada, permiten que el grupo desarrolle un sentido de anticipación colectiva.
Los practicantes empiezan a moverse en el tatami sin chocarse, sintiendo la energía del otro antes del contacto físico. Es un estado de Zanshin que se desarrolla solo y se logra tras muchas horas de "roce" continuo.
7. El Agotamiento de la Resistencia Mental.
La mente racional intenta analizarlo todo, muy especialmente cuando se comienza y máxime si se llega y no se conoce a nadie.
Tras 4 o 5 días de práctica de alto nivel, la mente analítica se rinde por cansancio.
Esto no hay que verlo de forma negativa, todo lo contrario, hay que verlo de forma positiva, porque permite que el subconsciente tome el mando de la situación. Cuando me refiero en escritos técnicos a "no pensar" o Mu Shin 無 心, quiero decir que se ha alcanzado o se tiene que alcanzar este estado de ser.
Muchas de las "revelaciones" técnicas más importantes en Aikido ocurren en el sexto día, cuando el alumno deja de pensar y simplemente empieza a Ser.
Es como cuando se hace Tanren Uchi 鍛 錬 打 ち en un Misogi, los primeros 100 cortes son el "calentamiento", a partir de los 500, ya comienzan a manifestarse las cosas. Cuando se llegue a los 1.500, es cuando comienza la práctica en sí y la compresión viene sola sin el intelecto.
8. El Espacio para la Variabilidad Técnica.
7 días permiten al Sensei desarrollar un programa que cubra un espectro muy amplio de la enseñanza: ejercicios con una finalidad específica, Aiki-Jo, Aiki-Ken, Tanto-Dori, Waza, más las disciplinas complementarias.
No es una acumulación de técnicas o de cosas a hacer, sino una visión de 360 grados que permite al alumno entender la lógica interna que une todas las formas que componen el Aikido.
9. La Creación de un "Ancla" de Resiliencia.
Completar 7 días con un trabajo de alto nivel, es una victoria psicológica masiva.
El alumno crea una referencia interna de lo que es capaz de soportar y de lograr por sus propios medios.
Esta "reserva de poder", es lo que le permitirá afrontar crisis personales o profesionales en el futuro con la calma de quien ha superado el rigor de un Gasshuku.
10. La Consagración del Espíritu (Seishin).
7 es un número simbólico de plenitud.
Al dedicar una semana completa a la Vía, el practicante está haciendo una declaración rotunda de principios, ¡su evolución es una de las cosas prioritaria en su vida!
Este compromiso total eleva la vibración de la práctica a un nivel sagrado o Shugyo, donde el Gasshuku deja de ser un evento deportivo o para pasar el tiempo, para convertirse en un rito de paso vital como persona y como aikidoka.
Según la antropología, los ritos de iniciación eran ceremonias simbólicas que marcaban la transición de un individuo de un estatus social a otro, -como de la niñez a la adultez-.
Esto se hacia mediante una secuencia de acciones estructuradas que transforman su identidad y lo integran a un nuevo grupo. Funcionando como catalizador de un cambio social y de uno personal, que era la manera que tenían de transmitir los valores de la comunidad a través de un "lenguaje actuado".
Es una cosa que hemos abandonado en nuestra sociedad moderna, industrial y altamente tecnológica. Dentro del mundo del Aikido, un Gasshuku sería un rito de iniciación para todo practicante, que le llevaría a una transcendencia física y mental sumergiéndolo en una esfera espiritual.
"Empieza por hacer lo que es necesario; luego haz lo que es posible; y de repente estarás haciendo lo imposible" San Francisco de Asís.
Personalmente, soy partidario de sustituir la comercialización por la realización de un Gasshuku para iniciarse en la practica del Aikido. Para empezar, habría mejores personas en este mundillo, después, habría mejores aikidokas, y por último, habría muchísima más calidad de Aikido si se utilizara un Gasshuku como un filtro.
Esto es muy simple de hacer, durante la realización del curso escolar, se va realizando una lista con las personas interesadas en comenzar con la práctica. En las vacaciones de verano, se haría un Gasshuku básico y, ya en septiembre, se comienza el curso normal, sumándole a los que ya están los que han pasado en Gasshuku.
¡Que habría menos aikidokas practicando! Seguro, pero en una disciplina como el Aikido, lo que cuenta es la excelencia y no un montón de mediocridad.
El número de asistentes al Gasshuku, ¡la calidad antes que la cantidad!
Tanto desde la visión pedagógica como estratégica, este punto separa lo que es un evento de "consumo masivo", de una experiencia de maestría envolvente. En el ámbito del alto rendimiento, sabemos que la curva de aprendizaje se degrada exponencialmente cuando el ratio instructor - alumno supera ciertos límites.
Lo más común en la formación en Aikido, es inundar el tatami con cuantos más alumno mejor, los hechos demuestran en 84 años, que los resultados de esas políticas educativas no han desarrollado una formación de calidad.
El limitar el grupo a un máximo de 20 personas, estamos transformando el Gasshuku en un centro de alta especialización y, para los incrédulos, lo voy a argumentar con 10 razones técnicas y pedagógicas, que justifican este límite de alumnos para la realización de la actividad con el objetivo de garantizar la excelencia en el aprendizaje.
Por qué 20 alumnos
La precisión técnica y la vigilancia de la biomecánica.
1. El ratio de oro para la corrección individual.
Con un máximo de 20 alumnos, el Sensei puede dedicar tiempo de calidad a cada pareja en cada técnica.
En el Aikido, un centímetro de error en la posición del pie o un grado de inclinación en el centro de gravedad o Tanden 丹 田, determina el éxito o el fracaso en una acción técnica.
Un grupo reducido permite que el formador detecte y corrija estos microdetalles en tiempo real, evitando que el alumno automatice errores de concepto muy graves.
2. La transmisión directa o Ishin Denshin 以 心 伝 心.
En un grupo de 10 a 20 personas, el Sensei puede pasar por todos los alumnos y proyectarlos al menos una vez en cada bloque de trabajo técnico.
Esta sensación táctil de la técnica a través de la comunicación directa con el maestro, es la herramienta de aprendizaje más potente que existe, en grupos grandes, es un lujo inaccesible.
3. Seguridad y prevención de lesiones.
La intensidad de un Gasshuku de 7 días genera mucha fatiga. El cansancio es el precursor de las lesiones.
Con un grupo limitado, el equipo de formadores tiene una "visión periférica" total del tatami.
Pueden detectar signos de fatiga crítica en un alumno específico y ajustar su carga de trabajo antes de que ocurra un accidente.
Hay que tener una cosa muy clara, la calidad es, ante todo, SEGURIDAD.
4. Personalización del objetivo particular.
Como hemos definido más arriba, cada alumno trae su propia "ficha de compromiso", que ya sabemos que la tiene que rellenar antes de comenzar con la actividad, el Sensei, al tener pocos estudiantes, puede memorizar los objetivos de cada uno.
Si el objetivo de un alumno es el Itai o la entrega a sus compañeros, el maestro podrá darle indicaciones específicas enfocadas a ese estado concreto, convirtiendo la clase colectiva en 20 tutorías individuales y simultáneas, ¡todo un lujo para los asistentes!
5. El espacio vital y la calidad del movimiento (Ma – ai).
El Aikido requiere espacio para los Ukemis, los desplazamientos y cuando se trabaja la técnica de forma dinámica.
Un tatami descongestionado, permite que los alumnos trabajen en el estado de Jutai o fluidez continua, sin miedo a chocar con la pareja de al lado.
El espacio físico se traduce en espacio mental, esto es, la ausencia de agobio permite una mayor expansión de la energía o Kitai.
La cohesión grupal y la eficacia pedagógica.
6. Profundidad en la convivencia.
Es imposible crear lazos profundos o Kizuna 絆 con 100 personas en una semana.
Con 14 o 20 compañeros, -es importante que siempre sean pares-, el alumno llega a conocer el nombre, la historia, la trayectoria y la forma de sentir de cada uno.
Esta intimidad, es la que genera la atmósfera de confianza necesaria para que el grupo trabaje como un solo organismo, facilitando la transición al estado Ryutai - Ekitai.
7. La dinámica de grupo y el feedback constante.
En un grupo pequeño, las sesiones de preguntas y respuestas o las reflexiones tras la práctica son participativas, eso significa que cada alumno tiene voz y su tiempo para poder expresarse.
Esto permite al Sensei pulsar el estado real del grupo y ajustar la planificación técnica según lo que ha observado para el día siguiente.
La formación se vuelve un proceso dinámico, vivo, flexible y cercano.
8. La calidad de los Ukes (las parejas de práctica).
En los grandes eventos, la calidad de la práctica suele diluirse.
En un grupo de élite de 20 personas, el nivel medio se eleva simple y llanamente por contagio.
El Sensei puede emparejar estratégicamente a los alumnos de un mismo nivel de Gasshuku, para que se estimulen mutuamente de forma equilibrada y se puedan superar mutuamente.
De esa manera se asegura que nadie se quede atrás y que los más avanzados no se estanquen.
9. La eliminación del "efecto espectador".
En grupos grandes, es fácil esconderse en la masa y bajar el nivel de esfuerzo.
Por ejemplo, se hacen corrillos para mirar sin trabajar; se esconden en las esquinas...
Con 10 o 20 personas, el alumno está "expuesto" positivamente y continuamente.
Sabe que el Sensei lo ve y que sus compañeros dependen de su energía.
Esto mantiene el espíritu en su punto máximo de ebullición durante los 7 días de trabajo.
10. La sostenibilidad y calidad de vida.
Un grupo pequeño permite acceder a instalaciones más exclusivas, silenciosas y cuidadas, recordemos lo que hemos visto más arriba sobre "el cimiento del Do".
La logística: comida, descanso, higiene..., es mucho más sencilla y humana, lo que reduce el estrés logístico y permite que toda la energía se canalice hacia la práctica del Aikido.
Para un Gasshuku que busca la excelencia, este es un número perfecto. Por otro lado, un grupo de 10 o 20 alumnos es una declaración de intenciones, porque se prioriza la profundidad sobre la superficialidad.
Es la diferencia entre un discurso en una plaza pública y una conversación profunda frente al fuego de una chimenea con una copa de vino en las manos.
Ahora vamos con otro aspecto, que estoy seguro que muchos practicantes no lo considerarán adecuado para el Aikido.
Porque las expresiones manidas a las que recurren continuamente son:
"Practicamos todos los niveles junto por armonía".
"Tu compañero es tu mejor espejo y da igual el nivel que tenga".
"En el Aikido no hay competitividad, solo crecimiento mutuo".
¡Mire usted!
No me sea infantil, porque lo que está en juego aquí es: el tiempo, el esfuerzo, la dedicación y los recursos de los practicantes, y si hablamos de enseñanza, hay que aportar razonamientos lógicos, bien sean en el campo didáctico: objetivos, contenidos, metodologías, medios, recursos...; como en otros aspectos claves como pueden ser: la planificación, el contexto, la dirección...
Lo que siempre me ha llamado la atención de éstas personas, es que te sueltan esas frases o similares, pero nunca esgrimen razonamientos coherentes y autorizados que respalden y apuntalen su argumentario.
Por mi parte, si se los voy a dar para sostener mi tesis opuesta, a la mezcla de los niveles en Aikido para la educación de los alumnos.
La separación de niveles a la hora de realizar el Gasshuku
"Cada etapa sienta las bases de la siguiente. ¡Atesora cada fase!"
El realizar un Gasshuku por niveles, es otro signo de que se ofrece una formación de calidad a los participantes.
La separación de los grados en la educación en Aikido es crucial para estructurar el aprendizaje de forma progresiva, desde lo básico a lo más avanzado, asegurando de esa manera que el estudiante domine conceptos mentales, físicos y técnicos elementales, antes de pasar a técnicas y capacidades más complejas.
Esta estructura de aprendizaje fomenta el desarrollo personal, la autoconfianza y la comprensión profunda de la disciplina, en lugar de hacer movimientos teatrales superficiales que no van a enriquecer para nada al estudiante. Otro aspecto que hay que cuidar mucho, es que es esencial para la integridad y el progreso técnico del practicante.
Por ejemplo, es una completa locura que un alumno de 5.º Kyu intente practicar Koshinage, porque aparte de peligrar su seguridad personal, no le va a servir para nada ese conocimiento, porque carece de la base necesaria para asimilarlo bien y no solo la parte de la construcción técnica, si no para comprender lo que hay más allá de ella.
Al separar los niveles en los Gasshukus, grosso modo, -luego lo ampliaré aún más-, tiene su base en:
Una progresión lógica, que permite construir las habilidades de manera secuencial. No se puede enseñar el nivel avanzado de una técnica sin dominar la base, esto es: el control corporal, el correcto enfoque, la actitud, el correcto uso de la mecánica corporal, saber trabajar con las distintas capacidades externas e internas y la asociación de conceptos, por ejemplo, la relación que hay entre las armas y la mano vacía o entre una técnica y otra.
El desarrollo integral de los niveles, es decir, en los más bajos, la atención se centra en los valores fundamentales como la cortesía, el respeto, la humildad y en un acondicionamiento físico, que es crucial para el posterior desarrollo técnico.
En los niveles más altos, se profundiza en la filosofía y en la aplicación estratégica, asegurando que el desarrollo de un practicante sea más completo y no solo centrar la atención sobre que el alumno sea más fuerte o más hábil con determinadas técnicas.
La seguridad y la eficacia, que consiste en evitar que el principiante intenten hacer técnicas peligrosas, -como el ejemplo de antes de Koshinage-, o con un desarrollo más complejo antes de estar preparado para ello.
De esa manera se reduce el riesgo de lesiones y se asegura que las habilidades y las capacidades sean aplicables de manera más segura y más acorde al desarrollo actual que tiene cada alumno.
Fomenta la autoconfianza y la madurez en el alumno, hay que entender la superación de cada nivel con un sentido de logro, aumentando la motivación y la conciencia de uno mismo, elementos claves para la correcta maduración del aikidoka.
La claridad en la enseñanza, cada nivel permite al Sensei adaptar los contenidos y la intensidad de los mismos arreglado a las capacidades del grupo de practicantes, en función del rango de comprensión que tienen sobre la disciplina.
De esa manera, se garantiza que todos reciben la instrucción adecuada en la etapa en que se encuentra cada practicante.
La estructura por niveles, es el andamiaje que permite un crecimiento continuo, asegurando que en el futuro los estudiantes se conviertan en practicante competentes y maduros, dignificando al Aikido que es un arte marcial que va más allá de la mera habilidad física.
En esta guía, los niveles de los Gasshukus se estructuran de la siguiente manera:
Gasshuku básico, va desde el nivel 0, esto es, cuando se acaba de comenzar en Aikido, hasta 4.º Kyu.
Gasshuku avanzado, solo y exclusivamente para Yudanshas.
Esta estructura la he denominado: "aprendizaje por capas de complejidad".
Se basa en la estructuración del conocimiento desde lo más simple y fundamental, hasta lo más abstracto y detallado.
Este enfoque educativo y cognitivo, busca facilitar la asimilación de conceptos complejos, eso se consigue gracias a que se desglosan en partes más manejables para el practicante.
Se fundamenta en los siguientes principios:
Estructuración jerárquica.- Se organiza la información en capas sucesivas, esto es: 6.º, 5.º, 4.º Kyu... La primera capa aborda los fundamentos o conceptos esenciales, mientras que los siguientes estratos añaden detalles, excepciones y una complejidad más alta que se hace de manera progresiva.
Dentro de los niveles de Kyus, hay capas muy básicas en los comienzos (de 6.º hasta 4.º Kyu), en las capas intermedias, se trabajan aspectos indispensables para afianzar el conocimiento de base (de 3.º hasta 1.º Kyu), y luego, en las capas avanzadas, la de los Yudanshas, se desarrollan los aspectos más complejos y más sutiles de la disciplina.
La progresión de lo concreto, hasta llegar a lo abstracto.- Permite al aprendiz consolidar conocimientos básicos, antes de enfrentarse a teorías abstractas o tareas mucho más complejas y sutiles. Por poner un ejemplo muy simple, acceder al pensamiento concreto, hasta llegar al no pensamiento o Mushin 無 心. Lo mismo pasa en el ámbito de la técnica.
El enfoque acumulativo.- Cada nueva capa de conocimiento, se construye sobre la base de la anterior. Esto asegura que no se intenten abordar detalles más complejos, sin entender primero el contexto general más elemental.
Es un aspecto que hoy en día se ignora por completo en Aikido, por ejemplo, ¿cómo un novicio sin entender Ikkyo de la manera más básica, comienza a construir Nikkyo? Está claro, que el lio que se va a hacer con las manos no se lo quita nadie.
Esto va a desmostar con el tiempo, la madurez que el aikidoka va logrando al desarrollar y al superar capa tras capa.
El procesamiento iterativo.- Implica revisar el mismo tema o fenómeno varias veces, pero con mayor profundidad en cada iteración, lo que ayuda a una comprensión más rica y más profunda sobre los contenidos que está practicando el alumno.
No me cansaré de decir, que es fundamental para la buena progresión del estudiante, los controles sobre su aprendizaje, de no hacerse, solo se consigue dar palos de ciego en la formación.
Ejemplo del método por capas:
Capa 1(Fundamentos): Etiqueta, conocimiento de la estructura física, principios básicos...
Capa 2(Conceptos generales): Desarrollo de capacidades básicas, dominio de la técnicas de base, asentamiento del trabajo interno...
Capa 3(Detalles y complejidad): Abordar los detalles técnicos superiores, afianzamiento en la parte interna - externa, trabajos más sutiles...
En el Aikido, donde el factor ego - grado suele nublar mucho el juicio de los practicantes, separar los niveles no es una exclusión, sino un acto de respeto hacia el proceso de maduración del alumnado.
¡Es importante tener bien clara esa diferencia!
Cuando se definen los tres tipos de Gasshukus: básico, medio y avanzado, se garantiza que la "tasa de absorción" del conocimiento sea la del 100%.
Si aún así, los incrédulos en la separación de los niveles en Aikido no están convencidos, voy a aportar 10 puntos más, argumentados y explicados sobre los beneficios de esta separación, así podrán comprender mejor el valor de separar la educación por niveles en Aikido.
10 razones para separar los Gasshukus por niveles
1. El Respeto a la Biomecánica Evolutiva.
Cada nivel de Aikido requiere una estructura física diferente.
En el Gasshuku básico(0 a 4.º Kyu), el foco está en la construcción del eje, la compresión del Kamae, la estabilidad y el acondicionamiento corporal.
Intentar técnicas avanzadas sin esta base, es crear vicios posturales que son casi imposibles de corregir después.
El beneficio es un crecimiento sólido, sin "agujeros" técnicos ni estructurales.
2. Optimización del "Ancho de Banda" Cognitivo.
El cerebro tiene un límite para procesar la información.
En un grupo nivelado, el Sensei no tiene que "diluir" la explicación.
El alumno recibe la información que su cerebro puede procesar y ejecutar de inmediato acorde a su grado de comprensión.
Esto genera una sensación de fluidez y de éxito constante, evitando el colapso mental por exceso de complejidad.
3. Seguridad Proactiva y Gestión del Miedo.
"La seguridad no es solo no hacerse daño, es no tener miedo a hacerse daño".
Un 5.º Kyu que practica con un Yudansha, puede sentir miedo ante Ukemis que él no domina por su bisoñez.
En el nivel adecuado, el alumno se siente seguro, lo que permite que su sistema nervioso se relaje, de esa manera puede aprender y se puede superar continuamente.
Hay que partir de una base clara: "¡sin relajación y confianza, no hay Aikido!"
4. Coherencia en el Lenguaje Técnico.
En el Gasshuku medio(3.º a 1.º Kyu), ya se pueden usar conceptos como el Kuzushi (desequilibrio) o el Ma-ai (la distancia) de forma más abstracta o con más poder.
Al estar todos en el mismo rango de conocimiento, la comunicación con el Sensei siempre va a ser más rápida y más precisa.
No se pierde tiempo en explicar lo básico, y se puede profundizar en la mecánica intermedia sin pausas, a la vez que todos son capaces de comprender lo que se está realizando.
5. El Desarrollo del "Uke" Proporcional.
El aprendizaje en Aikido depende de la calidad del que recibe la acción, es decir, del Uke con su nivel de Ukemi.
En niveles igualados, la intensidad del ataque es proporcional a la capacidad de respuesta.
Esto permite que el que hace la técnica (Tori), experimente la eficacia real sin que el compañero le "regale" el movimiento, ni se resista de forma primitiva por carencias motrices, algo muy común en los grupos mixtos y descompensados que se ve cada día en todos los tatamis del mundo del Aikido.
Si ante ponía el ejemplo de Koshinage como una de las locuras técnicas desiguales, ahora quiero hacer énfasis en otro aspecto.
Es un verdadero disparate que un veterano amarre o ataque con intensidad a un principiante, la frustración de éste último por no saber como salir de esa situación, le destroza animicamente, ¡qué necesidad había de eso!
6. Profundización en la Dimensión Mental y en la Etiqueta.
En el Gasshuku básico es donde se forja el Reigi o etiqueta, junto a la cortesía y a los demás aspectos educativos iniciales.
En los niveles superiores, esto ya se da por sentado y se pasa a la estrategia, al control emocional y al desarrollo de las capacidades superiores.
Separar los niveles, permite dedicar el tiempo necesario a los valores fundamentales en la base, sin los cuales el Aikido de alto nivel, es solo una gimnasia violenta.
7. La sinergia de Objetivos Particulares.
Como hemos visto más atrás, el alumno debe tener su objetivo personal.
En un Gasshuku avanzado para Yudanshas, los objetivos suelen ser sutiles: manejo del Ki, la intención, el vacío, el desequilibrio con Time...
En un grupo nivelado, las dudas y los retos de un compañero suelen ser los mismos que los tuyos, creando una sinergia de grupo que acelera la resolución de problemas técnicos comunes.
Por otro lado, esto favorece muchísimo el trabajo del Sensei para plantear dinámicas de alta exigencia, porque ya sabe de antemano que los estudiantes las van a poder soportar.
8. La dignificación del Grado y del Esfuerzo.
Tener Gasshukus específicos, da valor a los niveles o a los grados en que se encuentran los practicantes.
El alumno sabe que para acceder al siguiente nivel de formación "de élite", debe trabajar y madurar en su nivel actual.
Esto fomenta una ambición sana y un respeto por la jerarquía marcial, entendiendo que cada etapa tiene sus propios tesoros y sus propias revelaciones, que son igual de importantes e igual de relevantes tanto en los básicos como en los avanzados.
9. la adaptación de la Intensidad Fisiológica.
La carga de trabajo para un Yudansha, no puede ser la misma que la de un 4.º Kyu.
La separación permite que el Sensei pueda diseñar un horario y una intensidad de práctica, que lleve al alumno al límite de su capacidad sin romperlo.
Esto es alto rendimiento adaptado a la realidad biológica de cada etapa y de cada practicante.
10. La claridad en la Evaluación del Progreso.
Al finalizar un Gasshuku nivelado, tanto el alumno como el Sensei tienen una visión diáfana de los avances que se han producido.
Es mucho más fácil identificar si se han cumplido las distintas metas específicas del nivel que tenía el alumno, como del Gasshuku que había planificado el Sensei.
El alumno sale con una hoja de ruta clara sobre lo que tiene que trabajar para pasar al siguiente nivel de Gasshuku, manteniendo la motivación alta todo el tiempo hasta que llegue el momento del siguiente reto educativo.
"Aquí no se trata de DÓNDE ESTÁS, sino de CÓMO CAMINAS".
Al realizar un Gasshuku en tu nivel, te garantiza que cada minuto de sudor se convierte en una sabiduría real, protegiendo tu cuerpo y honrando tu proceso personal de maduración que camina hacia la excelencia.
Si después de todo lo argumentado, los partidarios del tuto revolutum en Aikido, siguen en sus tesis, -que no argumentan-, y no han comprendido el razonamiento que he ofrecido, ¡apaga y vámonos! Porque con ese estado mental, no se puede hacer nada más por ellos.
¡Bien! Hemos visto un decálogo justificando la separación de los niveles.
Ahora vamos a ir un paso más allá, vamos a ver cuáles son las condiciones para realizar cada uno de esos niveles de Gasshukus.
El aikidoka debe de ser consciente de una cosa, independientemente del nivel y de los años de experiencia que le avalen, debe reflexionar e integrar lo siguiente:
"La técnica es el cuerpo del Aikido, pero la actitud es su alma".
Al separar los niveles, no solo se cambia la complejidad de los movimientos, sino que también debe cambiar la madurez, el carácter y el compromiso de cada practicante.
Vamos a ver unos requisitos de actitud para cada uno de los niveles de Gasshuku. Los he diseñado con el objetivo de que el alumno entienda, que subir de rango no es solo saber hacer más técnicas, sino ser más exigente consigo mismo.
1. REQUISITOS PARA EL GASSHUKU BÁSICO (Nivel 0 a 4.º Kyu)
"El despertar de la disciplina y la humildad"
En este nivel, la excelencia no se mide por la eficacia de la técnica, sino por la capacidad de aprender y de respetar las bases de la disciplina.
La puntualidad y la presencia:
Estar en el tatami 5 minutos antes preparado y en silencio, es un ejercicio de atención y de predisposición para asimilar y para madurar.
La concentración debe ser total todo el tiempo, eso significa que el principiante no se distrae, observa cada detalle de la explicación del Sensei, para después, copiar, imitar y repetir, exactamente como observó.
El nerviosismo, el estrés y las carreras descontroladas por la instalación, son síntoma de que la mente esta desordenada y se carece de centro.
La aceptación de la corrección:
La actitud adecuada es la de la "taza vacía".
El alumno debe recibir cada corrección con agradecimiento, sin excusas y sin apostillar nada. Solo debe limitarse a aplicarlas de inmediato, tal y como se lo dijeron.
No tiene que plantear preguntas, solo se debe de limitar a hacer sin más, teniendo presente la plena consciencia de lo que está trabajando.
El respeto escrupuloso al Reigi o etiqueta:
El foco está en las formas, esto es: saludos, saber entrar y salir del tatami, la correcta postura para estar en Seiza observando con suma atención, el cuidado del equipo y del entorno, etc.
Si la etiqueta es perfecta, el espíritu está listo para asimilar e integrar.
El cuidado del compañero:
Debe de entender que el compañero es el tesoro más valioso que tiene, porque le permite poder practicar para poder evolucionar.
La seguridad propia y ajena es la prioridad absoluta para él.
2. REQUISITOS PARA EL GASSHUKU MEDIO (3.º Kyu a 1.º Kyu)
"La forja de la resiliencia y la entrega"
En el nivel medio, el alumno ya sabe "qué" hacer.
Ahora debe trabajar en el "cómo" y en sostener la intensidad de la práctica en todo momento.
El espíritu de continuidad o Zanshin:
Se exige que el alumno mantenga el nexo mental con el compañero desde que empieza la técnica hasta que la termina, ¡sin ninguna desconexión!
Dentro del aspecto táctil, las intermitencias están completamente descartadas y nunca deben de aparecer durante la dinámica técnica.
La movilidad por el tatami es rápida pero con percepción del entorno en todo momento.
La capacidad del esfuerzo sostenido:
Aceptar el cansancio sin quejas visibles, ¡el refunfuño es un signo de debilidad y de mala educación!
El alumno de nivel medio debe empezar a liderar el tatami con su ejemplo de constancia y presencia.
Hay que mantener un ritmo vivo y constante con el trabajo de la Waza en todo momento.
Eso significa que no hay paradas ni pausas hasta que el Sensei pare la práctica.
Está completamente descartado los ritmo de tortuga o el de los caracoles.
Está completamente prohibido los corrillos o pararse para ver al Sensei que está con otro alumno.
La honestidad en el rol de Uke:
No regalar las técnicas, pero tampoco bloquear con el ego.
La actitud debe ser de colaboración sincera para que ambos puedan crecer.
Se pide una entrega física mayor con respecto al nivel anterior, junto con un alto contenido en el trabajo con la Waza, que se debe reflejar en todos los ataques que se realicen, bien sean en distancia cortas, -agarres o sujeciones-, como distancia largas, -Tsuki, Shomenuchi...-.
La autonomía en el Soji:
No esperar a que se le diga qué tiene que limpiar algo.
El alumno medio, debe detectar las necesidades del Dojo, del momento, del compañero, para actuar con diligencia y discreción.
3. REQUISITOS PARA EL GASSHUKU AVANZADO (Yudanshas)
"La excelencia, la responsabilidad y el vacío"
Para los Yudanshas, el Gasshuku es un estado de Shugyo continuo o forja extrema todos los días que dure la actividad.
La exigencia es máxima en todos los campos, porque representan el espíritu del Dojo y del Aikido.
La invisibilidad del ego:
El Yudansha debe ser capaz de trabajar con cualquier compañero, adaptándose a su nivel y a su estructura corporal sin juzgar, buscando la armonía (Aiki) por encima de la demostración de la fuerza o de la exhibición de la habilidad técnica.
El liderazgo silencioso:
¡Son el pilar del Gasshuku!
Su actitud de serenidad, incluso en los momentos de máxima fatiga, debe inspirar al resto de compañeros.
La búsqueda de la sutileza:
Se le exige que abandone la fuerza muscular por completo.
Su actitud debe estar enfocada en la intención mental y la economía de los movimientos, es decir, en el Kitai / Ryutai - Ekitai.
Si el compañero tiene huecos durante el Keiko, aprovechar la oportunidad para realizar una contra limpia sin llamar la atención (Kaeshi Waza 返 し 技), que sería una ayuda hacia el otro porque ha perdido el flujo de su Zanshin.
Como es obvio, el que ha recibido la contra, no puede vengarse, todo lo contrario, debe de estar muy agradecido a su compañero, por mostrarle su debilidad en ese aspecto concreto.
Aquí hay que tener presente que el trabajo que plantee el Sensei permita ese tipo de reacciones.
El compromiso con el todo:
El Yudansha no solo se ocupa de su práctica, sino del bienestar general del Gasshuku.
Es el último en descansar y el primero en estar disponible para el Sensei y el grupo.
CUADRO RESUMEN DE EXIGENCIA POR NIVELES
Nivel
Palabra Clave
Foco Mental
Actitud ante el Fracaso
Básico
Disciplina
Aprender la forma.
Humildad y repetición.
Medio
Resiliencia
Sostener la intensidad.
Análisis y persistencia.
Avanzado
Ejemplo
Trascender la forma.
Calma y corrección interna.
"El nivel de tu Aikido técnico, nunca puede superar el nivel de tu actitud"
El Gasshuku para un Yudansha no es un examen de técnicas, es un examen de su integridad, tanto durante su desarrollo como a posteriori.
Ahora vamos a ver un apartado, que aunque no le he desarrollado como un capitulo aparte dentro de este texto, si quiero tratarlo muy por encima como una sección dentro de los distintos tipos de Gasshukus, porque creo que importante tenerlo en cuenta.
Un Gasshuku para mayores de 50 años, debe enfocarse con una progresión muy gradual dentro del trabajo técnico, primando la seguridad y la adaptación a las necesidades que marca la edad y, priorizando con un calentamiento bien prolongado y en una recuperación adecuada entre las sesiones de la mañana y de la tarde.
El aspecto médico hay que tenerlo aún más en cuenta que en los Gasshukus para los alumnos más jóvenes.
El Sensei debe de realizar una planificación especial, teniendo un equilibrio entre la Waza y las disciplinas complementarias.
Por ejemplo, cada día realizar periodos de meditación más largos utilizando sillas en vez de Zafu; 1 hora y media de Hatha-Yoga con una serie de posturas, donde se haga mucho énfasis en la flexibilidad y en el equilibrio postural; la práctica con el empuje de manos enfocado al movimiento suave y sensitivo; el trabajo con las armas, es un gran apoyo para equilibrar con las sesiones de mano vacía.
Es decir, hay que tener una estrategia para aumentar la conciencia corporal, descartando las sesiones técnicas intensas y largas, que se suelen hacer con los más jóvenes, de esa manera se puede disfrutar de unos beneficios físicos adaptados a la edad y con un trabajo mental que aporta mucha calidad de vida.
Luego, hay otro aspecto crucial, que es, si ya son practicantes de Aikido, -al menos con 5 años de experiencia-, o nunca han practicado Aikido antes, es decir, para realizar un Gasshuku con un nivel básico.
Ahora solo me voy a centrar en los que ya han acumulado cierto rodaje, porque para los que nunca han practicado, recomendaría antes de hacer un Gasshuku -aunque fuera básico-, realizar durante un tiempo largo clases normales, posteriormente unos cursos de iniciación y por último, un intensivo, con ese rodaje previo, es mucho más seguro afrontar un Gasshuku.
Condiciones claves de un Gasshuku para los mayores de 50 años.
Solo voy a enumerar y matizar algunas cosas por encima y enfocadas a este perfil de practicante.
La consulta médica previa es fundamental, para obtener el visto bueno del médico de que se puede afrontar una actividad de este calibre, aunque este dosificada y adaptada para esos estudiantes.
Es recomendable que en el certificado médico conste si el practicante tiene algún tipo de alergia o alguna patología, -sin ser grave-, pero que pueda dificultar el desarrollo del curso normal de la actividad.
Los calentamientos específicos con una duración más larga son de obligado cumplimiento, porque hay que preparar muy bien los músculos y las articulaciones, a la vez que se mejora la flexibilidad corporal para prevenir lesiones durante el Keiko.
La progresión de las dinámicas debe de ser lenta y adaptadas, el Sensei tiene que pensarlas muy bien y de forma detenida cuando afronte su diseño. Esto va a permitir un avance más gradual y más suave que en los grupos más jóvenes. La idea central es que hay que respetar los límites del cuerpo y su condición sí o sí.
El enfoque técnico es como he mencionado antes, debe contener una estrategia que vaya priorizando la precisión, el control, la sensibilidad, la experimentación con el movimiento, para adquirir un estado mental equilibrado sin llegar al agotamiento, en vez de centrarse sobre la fuerza física bruta.
La escucha con el cuerpo (la energía consciente) y la recuperación deben de rendir un equilibrio. Hay que respetar a raja tabla las señales de fatiga y permitir tiempos de descanso adecuados para la recuperación muscular entre sesiones.
Por eso es muy importante en la planificación, la alternancia de disciplinas y de contenidos, para hacer un plan que aunque tiene cierta exigencia, sea equilibrado y nada extenuante.
Ya hemos visto antes, que el entorno es clave, así que tiene que ser seguro y amigable para estas personas. Por otro lado, lo ideal es que los instructores tengan experiencia en trabajar con adultos mayores, eso es un plus extra que va a facilitar mucho la planificación y la ejecución de la actividad.
Con la hidratación y con la nutrición hay que tener una vigilancia especial. Si precisamos, la hidratación constante es vital y, como no, complementaría con una dieta equilibrada sin alimentos pensados, que es un apoyo inestimable para una recuperación rápida de un día para el otro.
Dentro del aspecto técnico, hay que tener una atención especial con los Ukemis. Eso significa que en la planificación hay que diseñar trabajos técnicos donde los rodamientos sean suaves. Es decir, ¡no es recomendable volar en los Ukemis con esta edades!
La regla de oro es, solo permitir Ukemis básicos hacia adelante y hacia atrás. Es una regla salomónica con la seguridad de que siempre funciona.
Personalmente descartaría el trabajo de rodillas, esto es, Suwari Waza y Hanmi handachi Waza, ¡salvo! Con el ejercicio de clausura de las sesiones que es Kokyu Ho.
Dentro del enfoque técnico dinámico, hay que hacer un énfasis especial en los trabajos sobre el Kokyu o respiración. Esto traducido en la Waza significa, planificar técnicas que impliquen un mayor uso de la respiración, por ejemplo los Kokyunage; por otro lado, para equilibrar la dinámica, hay que intercalarlos con las técnicas de control.
Si se hace una planificación equilibrando esos dos aspectos, se hace trabajar al estudiante de forma lúdica, pero con cierta intensidad, ¡y lo que es más importante! No va a percibir el esfuerzo y sin depender de la fuerza muscular en ningún momento. Que como todos sabemos, con la edad tiende a disminuir y que por otro lado, perjudicaría para acceder a un Aikido más sensitivo.
Hay que asegurarse que la superficie de practica, -el tatami-, tenga una amortiguación óptima. Se deben evitar instalaciones con tatamis excesivamente duros o desgastados, para proteger las articulaciones y la columna vertebral.
El control de las luxaciones es un tema que hay que cuidar mucho. Los instructores deben enfatizar la progresividad en la práctica con las técnicas como Nikkyo, Sankyo o similares. La elasticidad de los tendones cambia con la edad, por lo que la presión debe ser constante pero nunca súbita, es decir, ¡con sensibilidad!
Es prioritario contar con un protocolo de seguridad médica, aparte de contar con un botiquín avanzado, hay que saber dónde está el hospital más cercano y cuánto se tarda el llegar, y por su puesto, los números de emergencia deben de estar bien visibles para todos.
La socialización es un aspecto relevante, tanto para fomentar una atmósfera armoniosa durante el Keiko, como para superar mejor el Gasshuku con este perfil. Eso significa que los momentos de charla, bien sea técnica o sobre la filosofía fuera del tatami, hay que ampliarlos más que en un Gasshuku normal.
Es importante remarcar que la charla entre practicantes debe estar relacionada con el evento, la evolución propia y la disciplina. Enumerar los logros de los nietos a los compañeros, es mejor dejarlo para cuando ya no se esté en el Gasshuku.
En los Gasshuku normales el alojamiento era bastante confortable, pues ahora para estos casos, hay que alcanzar un grado más alto de bienestar. Hay que evitar dormitorios compartidos masivos, buscar camas adecuadas que garanticen que el cuerpo descanse confortablemente, para poder afrontar la jornada próxima en unas condiciones muy buenas.
Las clases deben ser dinámicas, estimulantes, pero no agotadoras, siempre hay que buscar el equilibrio entre la concentración, con el bienestar emocional del practicante.
Ahora vamos a ver un ejemplo de dinámica de la práctica diaria, de esa manera que podrán comprender como se organiza en día de Gasshuku para alumnos con este perfil.
Ejemplo de planificación técnica para 1 día de Gasshuku, para mayores de 50 años
Frase Incentivadora del Día:
"La motivación es lo que te pone en marcha, el hábito es lo que hace que sigas"
La frase inspiradora del día es importante que los alumnos la conozcan.
Se puede colocar en la puerta que da acceso al tatami, en el comedor o en algún lugar de obligado paso para todos.
Como es lógico, con letras bien grandes y que se vean bien.
Como son 7 días de práctica, hay que tener 1 para cada día.
BLOQUE 1:APERTURA Y CONEXIÓN (4 h)
06:00 | Levantarse / Aseo Personal / Tomar café o té, fruta y si es una época de mucho frio, una sopa o un caldo caliente viene de maravilla.
Se realiza 75 minutos de trabajo con una serie de posturas (Asanas) adaptadas al perfil de estos estudiantes.
Se finaliza con una relajación de 15 minutos sin que se duerma nadie.
10:45 - 11:30 | Desayuno:
Equilibrado y con mucha hidratación.
BLOQUE 2:TRABAJO TÉCNICO DE MAÑANA (2 h)
11:40 - 12:00 | Arranque de la Práctica:
Leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin) y la charla informativa del Sensei sobre la práctica que se va a realizar durante el día.
12:00 - 13:30 | Aikido Mano Vacía:
Chi-Kung Zhan Zhuang, trabajando las raíces.
Se hacen las 5 posturas básicas, alternando cada día con una postura distinta.
Se trabaja cada postura durante 5 minutos.
Empuje de manos, encaminado a desarrollar sensibilidad y relajación.
El ejercicio tiene una duración de 10 minutos.
Trabajo sobre los desplazamientos, nivel muy básico.
Cada día el Sensei ha previsto un ejercicio distinto, subiendo un poquito la intensidad de un día para otro sin pasarse.
Ejercicios de Ukemis, suaves rodamientos básicos para ir tomando contacto con el tatami antes de la Waza.
Trabajo Técnico, según lo que el Sensei haya dispuesto en la planificación para ese día con la mano vacía.
BLOQUE 3:FIN DE LA MAÑANA
13:30 - 14:00 | Charla entre estudiantes para recapitular la mañana:
Tiempo para que los alumnos comenten entre sí sus sensaciones sobre la práctica de la mañana.
¡El Sensei no está! Es solo para los estudiantes.
14:15 - 16:15 | Almuerzo, Siesta o Paseo (2 h):
Nutritivo y equilibrado.
Descanso recuperador.
BLOQUE 4:TRABAJO TÉCNICO DE TARDE (3.15 h)
16:30 - 17:30 | Armas: Aiki-Jo o Aiki-Ken:
Según la planificación prevista por el Sensei pero sin mucha exigencia.
Se alterna cada día un arma.
17:30 - 18:30 | Aikido Mano Vacía:
Según la planificación prevista por el Sensei.
19:00 - 19:45 | Meditación):
Se realiza 30 minutos de meditación sentados; 5 minutos caminando o Kin Hin.
BLOQUE 5:CIERRE Y RECUPERACIÓN (3 h)
20:15 - 20:45 | Charla entre el Sensei y los estudiantes:
El Sensei comenta o corrige aspectos concretos del día y da sugerencias para la buena práctica del día siguiente.
Los alumnos hacen consultas, preguntas dudas y piden consejo sobre su objetivo personal o cualquier otro aspecto relacionado con la práctica.
21:00 - 22:00 | Cena y relax:
Momento para relajarse, la complicidad, las risas...
22:15 - 22:30 | Bitácora y Ficha de Objetivo Personal:
Momento para la autorecapitulación y proyección mental para el siguiente día.
23:00 - 06:00 | Descanso Reparador:
Dormir profundamente con comodidad.
Esto es una muestra de una estructura técnica para un Gasshuku de Aikido, más las disciplinas complementarias, orientado a los practicantes con más de 50 años.
Aunque no he profundizado mucho en la estructura para un evento con este perfil de practicantes, dejo esa parte a las nuevas generaciones de instructores, que quieran especializarse en ese campo y con este perfil de estudiantes.
Vamos a seguir con otro apartado del Gasshuku o de los cursos que siempre me ha reprochado muchos aikidokas.
Se trata de salirse de los clichés establecidos con respecto al tiempo de práctica, con el objetivo de mejorarlo con un enfoque más pedagógico y más compatible con la conciliación familiar del practicante.
No se me puede olvidar, en un seminario que había organizado fuera de mi Dojo con un planteamiento de 4 horas de práctica por día y solo de mañana, -con su descanso correspondiente en medio-. Cando una amiga vio el planteamiento para el desarrollo del curso, vino a decirme que si me había vuelto loco.
Esto demuestra que es muy difícil sacar a los practicantes de Aikido de su zona de confort y de los planteamientos light que tienen para funcionar.
Así se hace muy cuesta arriba implantar nuevas metodologías más modernas, más didácticas y con mejores enfoques para el funcionamiento del Aikido y de los alumnos.
Que yo sepa, mi amiga sigue realizando seminarios de 2 horas por día y si hace 4 horas en un día, lo realiza con horarios partidos entre la mañana y la tarde.
Personalmente pienso que esto es un dislate desde todos los puntos de vista y en especial, en el de la conciliación familiar.
"El conocimiento es un tesoro, pero la práctica, es la clave para ello" Tao Te King.
Esta propuesta de 10 horas diarias con las disciplinas de: Aikido a mano vacía y con armas, meditación, Hatha-Yoga y Chi-Kung, que son las materias previstas para esta guía porque es como yo trabajo en mis Dojos. Otros organizadores pueden poner las suyas, porque van a ser completamente compatibles con la estructura que estoy describiendo.
La idea central es la compatibilidad y la alternancia de contenidos para mantener la mente del practicante siempre fresca. De no hacerlo, el tedio y la sobrecarga va a ser acto de presencia en muy poco tiempo.
Este número de horas, coloca al Gasshuku en la categoría de una práctica de élite, que favorece la forja de un espíritu fuerte en el participante.
No es una carga arbitraria de fatiga, sino que es una estrategia bien pensada y bien estructurada, para desarrollar una arquitectura de conocimiento integral en el estudiante.
Por otro lado, se ha diseñado para hackear la resistencia del ego y permitir una transformación biológica y mental profunda en el aikidoka, ¡nada se deja al azar cuando se busca la excelencia en la educación!
La argumentación técnica y filosófica de la trascendencia de estas jornada de 10 horas por día, la explico y la argumento seguidamente en los siguientes 10 puntos:
10 horas de práctica por día
La ciencia del rendimiento y la economía del Ser.
1. El aprendizaje motor convencional se detiene cuando aparece el cansancio. En en un Gasshuku, las 10 horas buscan la saturación voluntaria del alumnado.
Cuando el cuerpo agota sus reservas de glucógeno y la mente racional se rinde, el sistema nervioso se ve obligado a encontrar la "vía de menor resistencia" para sobrevivir.
Es aquí donde el alumno deja de usar la fuerza bruta y accede, ¡por pura necesidad biológica! Al estado de Jutai o de flexibilidad y fluidez continua.
2. El volumen de 10 horas permite equilibrar la balanza.
No son 10 horas de practica extenuante, sino un ciclo de carga y recuperación que se activa a lo largo de todo el día.
El Aikido a mano vacía y con las armas representan la fase de "fuego" o Yang, mientras que la meditación, el Hatha-Yoga y el Chi-Kung representan la fase de "agua" Yin.
Esta alternancia de contenidos y de disciplinas, permite al alumno trabajar 10 horas sin romperse, cultivando una energía que es a la vez poderosa y serena.
3. En una jornada normal de 2 o 4 horas, el alumno puede "fingir" o mantener sus defensas mentales subidas, es decir, no es posible el desmantelamiento de la resistencia psicológica, el agarrotamiento y el bloqueo físico que posee.
¡En una jornada de 10 horas, la máscara cae por su propio peso!
Este volumen de trabajo, es el que permite que el objetivo particular del alumno deje de ser un deseo intelectual, para convertirse en una necesidad física imperiosa que tiene que concretar en hechos.
Para sobrevivir a las 10 horas de trabajo, el alumno tiene que aplicar su propio objetivo personal continuamente.
Por ejemplo, vamos a pensar que es relajar los hombros, si limpia, medita, sostiene una postura de Chi-Kung, come, camina por la instalación o hace una técnica al compañero, tiene que tener muy presente que sus hombros han de estar sueltos y relajados. Eso significa que al ser capaz de focalizar su meta en cada acción que hace, convierte la debilidad o el defecto momentáneo en su mayor fortaleza.
4. 10 horas de práctica continuada inducen a un estado de conciencia alterada en positivo, o si lo quieren ver de otro modo, es un estado de "trance marcial" o un flujo de la consciencia que se mantiene constantemente a través del tiempo.
Al eliminar el contacto con el mundo exterior y centrarse únicamente en estas disciplinas y en desarrollar estas capacidades, el cerebro entra automáticamente en ondas alfa y theta de forma sostenida.
Este "trance" es el que permite que el objetivo general sea absorbido, no solo por la mente, sino por el tejido conectivo y las fascias del practicante.
5. El Aikido exige mucho de las articulaciones y se hace un trabajo profundo sobre la columna, piénsese simplemente en todos los Ukemis que se hacen a lo largo de todo el día.
Dedicar horas específicas a la meditación, a la Hatha - Yoga y al Chi-Kung dentro de la jornada, asegura que el cuerpo se "repare" mientras practica.
Esto garantiza que el alumno alcance en el séptimo día una consciencia estructural más equilibrada y más saludable que cuando llegó, algo imposible de conseguir con menos horas de trabajo consciente.
La filosofía del Gasshuku y la transformación ontológica.
6. En la filosofía del Budo, el tiempo es el "ácido" que corroe el ego.
10 horas al día durante 7 días, crean una masa crítica de 70 horas de práctica consciente.
Esto equivale a la mitad, -clase arriba, clase abajo-, de lo que un alumno medio hace en un año de practica en su Dojo, realizando 3 sesiones por semana de 1 hora de duración cada una.
Esta compresión temporal, genera un salto cuántico en la comprensión de la disciplina que no puede lograrse de ninguna otra manera.
7. Al incluir la meditación en una jornada de 10 horas, el alumno aprende a "observar" su fatiga, en lugar de "ser" su fatiga.
Esto significa que utiliza la meditación como eje de la intencionalidad, para funcionar en cualquier momento y con cualquier actividad durante todo el día.
Esto es un fortalecimiento y una expansión del espíritu tremenda.
El éxito del objetivo personal como del global, depende de esta claridad mental del practicante, esto es, saber exactamente qué está haciendo el cuerpo cuando está bajo presión extrema.
8. El volumen de horas permite que el alumno no vea las armas como algo separado de la mano vacía, todo lo contrario, lo ve como una unificación entre ambos contenidos didácticos.
Al practicar ambas disciplinas de forma extensiva, el cerebro empieza a unificar conceptos: la distancia del Ken se convierte en la distancia de la mano, el Kamae se vive y se practica de otra manera muy distinta, la percepción del espacio se agudiza, el Time se comprende mejor, la relación con el compañero se transforma...
Esta asociación de conceptos es la base de la maestría y requiere tiempo de exposición prolongada para que el "clic" mental ocurra.
9. Compartir 10 horas de esfuerzo diario, crea una atmósfera de "esfuerzo compartido" que es inquebrantable entre los participantes, o lo que es lo mismo, construye la resiliencia colectiva.
El alumno que ve al compañero que suda, rueda, medita, estira a su lado y tiene el cuerpo dolorido como él, su identificación y su empatía es plena.
Esta convivencia bajo la intensidad de la práctica, disuelve la individualidad y crea un organismo grupal poderoso, facilitando que el grupo alcance metas que individualmente parecerían imposibles de lograr.
10. Sostener 10 horas de trabajo diarias, es un acto de amor hacia el Arte y hacia uno mismo, o si lo quieren ver de otra manera, es la consagración de la voluntad hacia la excelencia sin dudas ni indecisiones.
Es la prueba definitiva de que el alumno está comprometido con su evolución.
Al final del día, antes de la cena, el sentimiento de plenitud por haber vencido a la pereza y al cansancio, es el combustible que alimenta el éxito del Gasshuku para todos los participantes.
Es el momento en que el alumno siente que ha dejado de "hacer" Aikido para empezar a "Ser" Aikido.
Y como he dicho más arriba en varias ocasiones, esto solo se puede entender si se ha pasado por la vivencia.
Por mucho que me esmere con el lenguaje en este texto, nunca conseguiré ponerles la carne de gallina al que no ha tenido la vivencia, ¡pero sí al que lo ha experimentado!
Las 10 horas es el tiempo para realizar una investigación profunda y rigurosa que permite la transformación del practicante.
Por lo tanto, no hay que verlo como una acumulación arbitraria de fatiga, debe de ser para el alumno una trascendencia de sí mismo. Para el Sensei, es la aplicación con equilibrio de los diferentes contenidos didácticos, sin agostar ni frustrar a su alumnado.
El aikidoka que afronte un Gasshuku tiene que tener claro, que no se trata de cansarse ni de extenuarse hasta perder el conocimiento, sino de "vaciarse" para que pueda llenarse de una nueva comprensión más profunda y más completa sobre la disciplina.
Que es un horario exigente, ¡eso está fuera de toda duda! Pero es el único que garantiza que el "faro" del objetivo general, como del particular, ilumine cada rincón de la conciencia del estudiante, tanto durante como después de su realización.
Para que un Gasshuku de 10 horas diarias sea exitoso y que no resulte ni lesivo ni debilitante para el asistente a él, hay que saber aplicar con inteligencia la tecnología de la carga.
El secreto reside en la alternancia de las intensidades, eso quiere decir, que cuando el cuerpo físico llega a su límite, trabajamos la mente o la energía interna, permitiendo que el sistema nervioso se recupere mientras el aprendizaje continúa.
A continuación, presento como ejemplo de la aplicación de lo que acabo de decir, un cronograma Yin - Yang, diseñado para un ciclo de 24 horas, que va a maximizar la absorción del conocimiento y va a garantizar la salud del practicante.
Cronograma del ciclo del sol y del sudor
Este horario está diseñado para mantener el estado de Zanshin o alerta relajada, desde el despertar hasta la hora del sueño reparador.
BLOQUE 1:EL DESPERTAR DE LA ENERGÍA (DEL YIN HACIA EL YANG)
06:00 | LEVANTARSE /ASEO PERSONAL (1 h):
Tomar café o té, fruta y si es una época de mucho frio, una sopa o un caldo caliente viene de maravilla.
Hay que aportar algo de energía al cuerpo, pero sin sobrecargar el estómago, porque en las primeras actividades, -meditación y Hatha – Yoga-, se necesita que este vacío.
07:00 – 08:00 | MEDITACIÓN (1h):
Buscamos un acercamiento a nuestro Ser y por otro lado, el despertar de la energía interna y la conexión con el Hara.
08:00 – 09:00 |HATHA-YOGA (1h):
Se busca despertar el cuerpo y prepararlo para la práctica posterior que va a ser intensa.
09:00 – 10:00 | DESAYUNO CONSCIENTE (1 h):
Nutrición equilibrada, ligera e hidratación adecuada.
BLOQUE 2:LA FORJA TÉCNICA (YANG PURO)
10:00 – 10:20 | PROTOCOLO INICIAL (20 min):
Leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin) y la charla informativa del Sensei sobre la práctica que se va a realizar durante el día.
Esto se hace para fortalecer el espíritu y orientar bien la intensión de todos los participantes.
10:30 – 13:30 | AIKIDO: MANO VACÍA (3 h):
Es el momento de máxima energía física.
Este apartado se inicia con el Chi-Kung, que puede ir de 10 minutos hasta los 30 minutos. Esto depende del nivel de Gasshuku que se afronte.
Aquí hay que meter la carga técnica más fuerte del día.
Técnicamente se trabaja según la planificación que haya previsto el Sensei.
12:00 | DESCANSO ACTIVO / HIDRATACIÓN:
Breve pausa (no más de 10 minutos) para recuperar electrólitos.
BLOQUE 3:NUTRICIÓN Y ASIMILACIÓN (YIN PROFUNDO)
14:15 – 16:15 | ALMUERZO Y DESCANSO (SIESTA O PASEO):
Es el momento del "Vacío".
La siesta o el paseo es obligatoria (20-30 min) para permitir que el cerebro procese los patrones motores aprendidos por la mañana.
Es la pausa de recuperación para enfocar bien la tarde.
BLOQUE 4:REEDUCACIÓN Y FLUJO (TRANSICIÓN DE YANG AL YIN)
16:30 – 17:30 | AIKIDO CON ARMAS (1 h):
Práctica orientada para volver arrancar con la dinámica del Keiko de forma progresiva.
Las armas después del descanso del medio día, permite una transición adecuada y nada violenta, hacia el bloque de la practica de la tarde que va a ser más intenso.
No tanto como el de la mañana, pero tiene su carga.
17:30 – 18:30 | AIKIDO: MANO VACÍA (1 h):
Los primeros 10 minutos se dedican al Chi-Kung.
El grado de intensidad debe de ser medio, eso hay que reflejarlo en la planificación.
Otra posibilidad, es que se haga una práctica para corregir errores sobre lo que se hizo en la mañana.
Cada Sensei lo debe de enfocar en función de sus intereses y de lo que manifiesta la dinámica del grupo.
Los últimos 10 minutos de la sesión, hay que dedicarlos a una sesión de de Hatha-Yoga (Vyayama Yoga), para desbloquear el cuerpo del trabajo que se ha acumulado a lo largo del día.
Teniendo especial atención sobre: las piernas, la columna, el cuello, los hombros y brazos, que son las partes del cuerpo con mayor acumulación de trabajo por el Keiko.
Esta distensión corporal, es clave para que haya un DESCANSO REPARADOR y para la preparación del cuerpo para el día siguiente.
Esto quiere decir, que no se puede omitir y hay que darle la importancia que tienen, aunque de entrada no se aprecie su función.
19:00 – 20:00 | MEDITACIÓN (1h):
Buscamos volver a la calma con equilibrio, para favorecer la integración de lo realizado durante el día.
20:00 – 20:30 | CHARLA ENTRE EL SENSEI Y LOS ESTUDIANTES (30 min):
El Sensei comenta, corrige o orienta sobre aspectos concretos del día y da sugerencias para la buena práctica del día siguiente.
Los alumnos hacen consultas, preguntas, dudas y piden consejo sobre su objetivo personal o cualquier otro aspecto relacionado con la práctica.
BLOQUE 5:EL CIERRE DE LA VIBRACIÓN (YIN PURO)
21:00 | CENA Y CONVIVENCIA:
Tiempo para el 絆 Kizuna o lazos sociales y las alegrías del día.
Es un espacio donde se deja mucho cansancio detrás aunque no lo parezca.
El otro aspecto a resaltar de este momento, es que al terminar el día, se ha conseguido una meta parcial del total del Gasshuku.
Eso debe motivar a los participantes, porque se acercan al final del viaje.
22:30 | BITÁCORA Y FICHA DE OBJETIVO PERSONAL:
Momento para la autorecapitulación y proyección mental para el siguiente día.
La clave aquí, es ser riguroso y honesto al escribir sobre sí mismo, es decir, no hay espacio para hacerse trampas al solitario.
23:00 | DESCANSO TOTAL:
Apagado de luces.
El sueño es la última práctica "pasiva" del día y hay que aprovecharlo al máximo.
Como se puede apreciar, las cargas están distribuidas y compensadas en cada uno de los bloques de trabajo y en el transcurso del día.
Vamos a ver a golpe de vista las cargas - tiempo por disciplinas:
RESUMEN DE CARGA HORARIA (TOTAL: 10 HORAS)
Disciplina
Horas Totales
Función Pedagógica
Meditación / Chi-Kung
2 h
Cultivo de la energía interna y enfoque mental.
<
Hatha-Yoga
1 h
Recuperación física y conciencia corporal.
Aikido (Mano vacía)
4 h
Forja técnica y adaptabilidad dinámica.
Aikido Armas (Ken / Jo)
1 h
Estructura, precisión y extensión del centro.
Charlas
1 h
Comunicación y feedback.
Estudio / Bitácora
1 h
Integración intelectual y asimilación de objetivos.
Por qué este cronograma evita el "agotamiento".
1. La Regla del 60/40:
El 60% del tiempo es trabajo externo o Yang y el 40% es trabajo de recuperación e interno o Yin.
Esto permite que el alumno llegue al séptimo día con el espíritu alto.
2. Los Picos de Intensidad:
La práctica más exigente se realiza por la mañana, cuando la capacidad de atención es máxima y el cuerpo está más fresco por las primeras actividades de focalización, esto es, la meditación y el Hatha – Yoga, por otro lado, está el descanso reparador de la noche.
3. La Compensación Biomecánica:
La Hatha-Yoga "deshace" los nudos de la tensión creados por los Ukemis, permitiendo que el músculo descanse en una posición neutra y equilibrada.
Como se puede ver, la ingeniería de las cargas es capital, no solo para que el alumno pueda terminar el Gasshuku, si no para que le sea rentable y pueda impulsarle, tanto como persona, al igual que como practicante.
Creo que ahora se entiende mucho mejor lo que comenté más atrás,"no es una acumulación arbitraria de fatiga", de lo que se trata aquí, es de una distribución del esfuerzo, planteada de manera inteligente sin extenuar ni frustrar al alumnado.
Inclusión de un Yagai Keiko (práctica al aire libre en la naturaleza) en el Gasshuku
¿Se puede afrontar un Gasshuku sin el Yagai Keiko?
¡Por supuesto que sí!
Pero otro aspecto que no debemos menospreciar, es la variedad de prácticas que pueden enriquecer aún más el Gasshuku, bien sean que se relacionen con el Budo o no.
Otro aspecto a tener en cuenta, es que cada tipo de práctica de este calibre, va a ayudar a equilibrar, no solo el horario, sino el estado mental - emocional del alumno.
Por ejemplo, se ha llegado al día 3 y se ha superado el muro bien, aunque el grupo ha quedado algo tocado animicamente.
¡Bien! El día 4 o 5, el Sensei debe valorar si hace o no un Yagai Keiko 野 外 稽 古 para reconducir el estado de anímico del alumnado e inyectarle una gran dosis de Ki para poder rematar el evento.
Alguien puede argumentar: ¿pero oiga, va a ver una desconexión con el planteamiento técnico que se había previsto?
¡No necesariamente! Todo va a depender del Sensei que haga la planificación.
Vamos a ponernos en una situación critica.
El espacio exterior donde se desarrolla el Gasshuku, no es apto para rodar y no se puede colocar un tatami en el exterior, porque el pavimento del monasterio donde se realiza la actividad, es de losas viejas e irregulares y no hay ni hierba ni prados o cosas similares.
Siempre se puede recurrir al trabajo con las armas, al Chi-Kung, al empuje de manos o trabajos dentro del agua si hubiera esa posibilidad. Luego, no necesariamente todo el día hay que hacerlo en el exterior, se podrían intercalar las actividades en el interior con las del exterior y aspectos similares, por ejemplo, la meditación se puede hacer fuera; la hora que hay cada día con las armas se puede hacer fuera, salvo que se haga Tachi dori o trabajos similares.
Si el que dirige la actividad, conoce el lugar previamente y es imaginativo, esa dificultad momentánea se puede reconducir a una ventaja estratégica y educativa.
Para los profanos, tienen que tener en cuenta que un Yagai Keiko 野 外 稽 古 no es simplemente "practicar fuera del Dojo".
Es un retorno a las raíces del Aikido y una prueba de realidad para el practicante. O Sensei solía decir que el verdadero Dojo es el universo, así que hay que sentirlo así.
Al sacar al alumno de la superficie perfecta, lisa y previsible del tatami, para enfrentarlo a la naturaleza tal como es, irregular, vasta y poderosa, es una experiencia que no se puede desaprovechar.
Voy a argumentar con 5 puntos, la justificación de la inclusión del Yagai Keiko en el Gasshuku:
Gasshuku + Yagai Keiko
1. El despertar de la percepción sensorial.
En el Dojo, los estímulos están controlados, la temperatura, la luz, el silencio y demás aspectos. En la naturaleza, el sistema nervioso recibe un bombardeo continuo de información: el sonido del viento, los olores, el sol, el terreno irregular, los pájaros...
Beneficio:
Esto obliga al alumno a desarrollar una "atención periférica" real.
Al no haber paredes, el sentido del espacio se expande, facilitando la transición al estado de Kitai o expansión.
El practicante aprende a no "enfocar" la vista, sino a sentir el entorno con todo su cuerpo.
2. La verdad de la estructura (el Kotai sobre el terreno irregular).
El tatami es "mentiroso", no permite errores de equilibrio que el suelo natural nunca va a tolerar.
Practicar en hierba, arena, agua, barro o tierra, obliga al estudiante a una conexión mucho más profunda con su centro de gravedad y un arraigo con los apoyos más sólido y más flexible para no desequilibrarse durante la acción.
Beneficio:
Si los pies no están bien enraizados y el Hara no está bajo, el equilibrio se pierde al instante, ¡la naturaleza no perdona! Porque estás o no estás, no hay más alternativas.
El Yagai Keiko es el mejor maestro para testar la estabilidad real.
Con este tipo de experiencias, el alumno comprende que la técnica no depende de la superficie en donde se mueve, sino de su estructura interna.
3. La unificación con los elementos naturales.
La filosofía del Aikido busca la armonía con todas las cosas.
Practicar al aire libre permite al alumno "respirar" con el entorno, o si lo prefieren, conectar con el Universo.
Beneficio:
Realizar Kokyu o ejercicios de respiración frente a un árbol o frente a una montaña, ayuda a entender la escala del ser humano dentro de la naturaleza.
Esto reduce el ego de forma orgánica y conecta con la parte más espiritual del alumno.
El cansancio de las 10 horas de práctica, se mitiga al recibir el Prana o Ki directamente de la fuente natural.
Contemplar la naturaleza en su estado genuino, invita a conocer la verdadera realidad del practicante.
4. La adaptabilidad técnica y la superación del miedo.
En el Yagai Keiko, especialmente con las armas, -Aiki-Ken o Aiki-Jo-, no hay distancias marcadas ni espejos donde mirarse, solo hay: el entrono, tú y el compañero.
Beneficio:
El alumno debe adaptar sus movimientos a los obstáculos del terreno, esto es, una piedra, una raíz, un desnivel, etc.
Esto rompe la rigidez de la forma aprendida y fomenta la creatividad marcial en el desplazamiento.
El miedo a rodar por un suelo duro, se gestiona a través de la técnica correcta del Ukemi, llevando la confianza del alumno a un nivel superior.
La hierba, aunque sea mullida, tiene debajo a la tierra, que no es tan esponjosa y eso hay que saber gestionarlo.
5. El "reset" biológico y psicológico.
Científicamente, el contacto con la naturaleza reduce los niveles de cortisol y aumenta la variabilidad de la frecuencia cardíaca, lo que mejora la recuperación para afrontar el día siguiente.
Y si eres urbanita, te devuelve al útero materno universal, de donde viniste y al cual vas a volver.
Beneficio:
Después de varios días de encierro en el Dojo, en especial cuando se llega al muro de los 3 días, el Yagai Keiko actúa como un "baño de energía" que refresca la mente y el espíritu de los estudiantes.
Esta limpieza interna es vital para que, al regresar al tatami al día siguiente, el alumno no se sienta "quemado", sino renovado y pletórico.
Es la máxima expresión del equilibrio Yin – Yang, donde el esfuerzo marcial se realiza bajo un cielo abierto.
Rematando, el Yagai Keiko es el puente que une la técnica del tatami con la realidad de la vida. Es el momento en que el aikidoka comprueba, si su centro es realmente suyo o si solo pertenece al tatami.
¡Que no es posible realizar todo un día de Yagai Keiko! Siempre están las opciones de realizar determinadas practicas, que no interfieran ni en el horario, ni en la dinámica del Gasshuku, por ejemplo: la meditación, el Chi-Kung Zhan Zhuang, ejercicios de respiración y cosas similares como ya he apuntado antes.
La integración del Yagai Keiko en un Gasshuku, es un elemento que no solo mejora la experiencia del alumnado, sino que da mucho más caché a la actividad, ¡cosa a tener muy en cuenta para promoverla!
Importancia de la charla introductoria por parte del Sensei, sobre la práctica que se va a realizar ese día
La charla matutina no es un simple anuncio de las actividades diarias. Es el momento en el que el Sensei realiza el encuadre psicológico y el técnico para todo el grupo durante el día de práctica.
En la metodología de la enseñanza, se denomina "fase de preactivación cognitiva". Que es el instante en que el grupo deja de ser un conjunto de individuos que acaban de desayunar, para convertirse en una unidad operativa completamente lista para el adiestramiento.
Voy a argumentar con 10 puntos por qué esta introducción es el "pegamento" que da sentido a las 10 horas de trabajo que se van a desarrollar durante el día.
La charla introductoria matutina
1. La alineación de la intención (Zanshin grupal).
Tras el descanso nocturno, la mente de algunos alumnos suele estar dispersa, aún con todas las actividades previas hechas hasta el momento, esto es, la meditación, la Hatha-Yoga y el desayuno.
La charla del Sensei, actúa como un embudo que recoge todas esas energías y las enfoca en una única dirección.
Sin esta charla, cada alumno empezaría el día con una inercia diferente, con ella, todos golpean el tatami con la misma intención.
2. La claridad en la "hoja de ruta".
Saber qué se va a trabajar reduce la ansiedad.
Al explicar la estructura del día, pongamos por ejemplo: las técnicas que se van a trabajar, el principio que se va a aplicar, la conexión con el objetivo general, el enfoque y la intensidad que se pide, el nivel de Ukemi..., esto hace que el alumno pueda administrar mejor su energía física y mental.
Esta transparencia pedagógica, permite que el estudiante se entregue al proceso sin la incertidumbre de no saber cuánto le queda por delante.
3. La conexión de conceptos (el hilo de Ariadna).
El Aikido es un sistema complejo. El Sensei utiliza este tiempo para explicar, cómo lo que se hizo ayer, -Shomenuchi - Ikkyo-, tiene su complementariedad con la circularidad que quiere desarrollar hoy, por ejemplo, con Shomenuchi - Shihonage.
Esta visión global, ayuda a que el alumno no vea técnicas aisladas, sino que comprenda la arquitectura lógica que hay detrás de la disciplina.
4. La preparación mental para el nivel de exigencia.
Si el día va a ser especialmente físico o "de quiebre", -como el tercero-, el Sensei prepara el espíritu de los alumnos para superar ese muro mental.
Al advertir sobre la fatiga o el tipo de intensidad, el alumno activa sus mecanismos de resiliencia antes de necesitarlos, evitando la frustración repentina.
Esta preactivación, va a ayudar mucho desde el punto de vista motivacional al estudiante, porque no habrá nada que le pille por sorpresa.
5. El "anclaje" del objetivo general.
Es el momento de recordar el faro del Gasshuku. El Sensei traduce el objetivo general a los ejercicios específicos del día que se van a practicar.
Por ejemplo: "hoy buscaremos la fluidez (Jutai) a través del trabajo de las armas". Esto garantiza que el alumno sepa por qué está haciendo lo que está haciendo en cada momento.
Cosa muy distinta es, que el Sensei llegue al tatami sin más y, haga lo que se le ocurra en el momento, que no tiene ninguna coincidencia con el objetivo general, con la consiguiente incertidumbre - frustración que eso va a producir en el alumnado.
Esto no solo destroza la motivación del alumno, si no la atmósfera de armonía del Gasshuku.
6. El refuerzo de la etiqueta y del protocolo (Reigi).
La charla permitirá ajustar detalles de la convivencia o del comportamiento en el Dojo que se observaron el día anterior.
Es una corrección sutil pero firme, que mantiene el estándar de calidad del Gasshuku, sin necesidad de interrumpir el flujo dinámico de la práctica física durante el día.
Cuando todo el mundo está informado de todos los aspectos del día, no hay desperdicio de energía, y por lo tanto, de atención. Todos los estudiantes son capaces de focalizarse mejor y como es lógico, van a rendir mucho más.
7. La activación de la visualización motriz.
Cuando el Sensei describe verbalmente los principios que se van a trabajar, vamos a pensar por ejemplo que sea con "el movimiento en espiral" en Ushiro Waza, las neuronas espejo del alumno comienzan a activarse.
Esta "previsualización" hace que, cuando el alumno se pone de pie para practicar, su cuerpo ya tenga una predisposición neurológica al movimiento previamente comunicado.
8. La gestión de la conducta y el Seishin o espíritu.
El Sensei actúa como un líder emocional. Si detecta que el grupo está excesivamente cansado o bajo de ánimos, puede usar la charla para inyectar motivación. Hay que recordar que el propósito del Shugyo, es elevar el espíritu antes de que suene el primer golpe en el tatami.
Aquí el que dirige tiene que estar muy atento a percibir las sensaciones que se respiran en el ambiente, para saber cómo toca conducir la dinámica ese día.
9. La seguridad y la prevención de riesgos.
Es el foro ideal, para dar las advertencias sobre la seguridad específicas con determinadas practicas que se va a desarrollar ese día.
Por ejemplo, si se va a trabajar una técnica compleja o peligrosa, -pensemos otra vez en Koshinage-, el Sensei establece las "líneas rojas" y las medidas de cuidado mutuo, asegurando que el Gasshuku progrese sin incidentes que mermen la calidad de la experiencia.
En el otro lado, -el de los alumnos-, hechas las advertencias previas por parte del que dirige, cada uno debe de cuidar del compañero constantemente y de esa manera cada uno se convierte en el ángel de la guarda del otro.
Cuando se despliega esa actitud por parte de todos participantes, se trabaja en una burbuja de protección blindada, que sin duda alguna va a permitir desarrollar aún mejor el trabajo superior que el Sensei había planteado.
10. La apertura del canal maestro – alumno.
Aunque es una charla introductoria, genera un espacio de cercanía, donde el alumno siente la guía directa del Sensei.
Esas palabras iniciales, crean un vínculo de confianza, es decir, el alumno siente que está en manos de alguien que ha trazado un plan maestro para su evolución y se preocupa por él, lo que le permite soltar el control y dedicarse plenamente a la práctica con absoluta confianza.
La charla introductoria es el mapa del que se dispone antes de entrar en el bosque. Sin ella, el Gasshuku es una serie de ejercicios mecánicos sin rumbo determinado, con ella, el Gasshuku es un viaje con sentido, destino y transformación constante en cada día de práctica.
Ahora vamos con ejemplos prácticos desde el punto de vista técnico.
Ya se vio más atrás que había distintos niveles de Gasshukus, nos adentramos ahora en distintos ejemplos de estructuración técnica, según el nivel de Gasshuku que se vaya a desarrollar.
Planificación técnica para los diferentes tipos de Gasshukus de Aikido
Vamos a ver algunos ejemplos para los tres tipos de niveles de Gasshuku. Solo pretendo dar unas orientaciones básicas, con el objetivo de que los Senseis encargado de dirigir este tipo de actividades, tengan una idea de como se puede afrontar, luego cada cual, enfoca la planificación de los distintos días según sus intereses.
No tiene sentido que plasme los 7 días de planificación para cada nivel, porque eso sería una posición subjetiva mía y para un contexto de alumnos determinado, ¡que no es caso! Solo hay que mostrar, cómo se puede construir las distintas planificaciones.
Ejemplo de planificación técnica para un Gasshuku de Aikido de un nivel básico
Esta planificación para el día 1 del Gasshuku básico, esto es, -con nivel de 0 a 4.º Kyu-, está diseñada para establecer los cimientos en el estudiante.
El objetivo técnico, es la estructura y el eje, mientras que el objetivo actitudinal es la humildad y la atención.
En este nivel, no se busca la velocidad con la técnica, sino la construcción de una geometría corporal perfecta, que permitirá posteriormente un trabajo más fluido con una energía sin bloqueos.
PLANIFICACIÓN TÉCNICA: DÍA 1 - NIVEL BÁSICO.
Tema Central:"La tierra, el centro para el enraizamiento".
BLOQUE 1:APERTURA Y CONEXIÓN.
06:00 | LEVANTARSE /ASEO PERSONAL (1 h):
Tomar café o té, fruta y si es una época de mucho frio, una sopa o un caldo caliente viene de maravilla.
07:00 – 08:00 | MEDITACIÓN (1h):
Meditación enfocada en la respiración abdominal o Fukushiki Kokyu 腹 式 呼 吸, para localizar el Hara y centrarse en él.
Se pueden hacer sentadas de 20 minutos y de 5 a 8 minutos caminando.
De esa manera se podrán hacer 2 sentadas en cada hora dedicada a la meditación, más la de caminar, que en líneas generales solo se hace una vez.
08:00 – 09:00 |HATHA-YOGA (1h):
Se busca una buena alineación estructural, sintiendo la respiración en cada postura que se realice de la serie que se ha previsto para este nivel de estudiantes.
09:00 – 10:00 | DESAYUNO CONSCIENTE (1 h):
Nutrición equilibrada, ligera e hidratación adecuada.
BLOQUE 2:LA FORJA TÉCNICA - LA MAÑANA.
10:00 – 10:20 | PROTOCOLO INICIAL (20 min):
Leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin 精 神) y la charla informativa del Sensei sobre: la importancia de tener una base sólida para construir la Waza encima.
Trabajo con los desplazamientos, como es un nivel básico, se busca hacer el correcto desplazamiento con su correcta angulación.
El ataque puede ser con Shomenuchi o Yokomenuchi y, en este primer día, se hará con Bokken -los días posteriores hay que utilizar el Jo y luego ir alternando-.
Con este último ataque de Yokomenuchi, los desplazamientos son más complejos, en especial la colocación de las piernas, así que si la mayoría de los estudiantes no tienen el nivel adecuado, bien se hace con Shomenuchi o el Uke camina hacia el Tori con la mano extendida.
Hay que pensar que en este nivel de Gasshuku, puede haber estudiantes que hace 1 semana que comenzaron a practicar, pero hay otros que ya llevan 3 o 4 años, así que hay que adaptar - emparejar las situaciones al perfil del alumnado.
El trabajo con los Ukemis, el nivel de exigencia lo va a marcar las técnicas que se hagan posteriormente, así que los rodamientos se adecúan al nivel de las técnicas que se vayan a practicar en ese día.
Hay que dedicar una atención especial al Ukemi de Kaitenage, que es el que en esta etapa le suele costar más al alumno.
El foco se va a poner sobre el encuentro (De ai) y el contacto que debe contener Ateri por parte de los dos estudiantes, o si se quiere ver desde otra manera, conexión de centro a centro a través del agarre.
La dinámica va a consistir, en hacer una vez la misma técnica en Gyaku hanmi y seguidamente en Aihanmi.
Se persigue ver las cosas comunes y las cosas diferentes en la construcción de la misma técnica, aunque cambie el ataque, que en este caso, es el cambio de mano.
Cada técnica la practican los estudiantes después de la explicación central durante 16 minutos, alternando sus 4 repeticiones cada uno.
BLOQUE 3:NUTRICIÓN.
14:15 – 16:15 | ALMUERZO Y DESCANSO CON SIESTA O PASEO.
El alumno se nutre y descansa.
BLOQUE 4:FLUJO Y COMPENSACIÓN – TARDE.
16:30 – 17:30 | AIKIDO CON ARMASAiki-Jo(1 h):
Fundamentos:
Trabajar cómo sostener el Jo con un correcto Kamae.
2 Ukemis básicos, rodar hacia adelante y hacia atrás con el Jo para los más avanzados y a mano vacía para los más novatos, ¡la seguridad siempre ante todo!
1 ejercicio de pasillo para trabajar el Kamae con arraigo. Se realiza con una variación del Suburi número 11, que en vez de ser el Gedan, se realiza con Katate Jodan Gaeshi y alternado los lados según se avanza o se retrocede.
Los 5 primeros Suburis de Jo, prestando atención a la técnica de cada Suburi, como al trabajo de los desplazamientos cuando se construya cada Suburi.
17:30 – 18:30 | AIKIDO: MANO VACÍA, continuidad y contacto (1 h):
Los primeros 10 minutos se dedican al Chi-Kung, personalmente recomendaría seguir con la misma postura de la mañana (Wuji o postura del vacío), hay que recordar que se está desarrollando la raíz con la tierra.
Repetición Dinámica:
Se sigue desarrollando la planificación de la mañana, porque no ha habido tiempo material para terminarla.
Waza:
Hacer hincapié en aquellas técnicas que entrañen más complejidad para el alumnado, por ejemplo, desde Katatedori Aihanmi, Uchi y Soto Kaitenage.
Práctica de Uke:
Aprender a recibir la técnica sin oponer resistencia y con la flexibilidad del Jutai, manteniendo la estructura propia a la vez que se adapta al compañero para la toma del Ukemi.
19:00 – 20:00 | MEDITACIÓN (1h):
Se sigue con el trabajo con Fukushiki Kokyu 腹 式 呼 吸, ahora se debería aumentar aún más la concentración en el Hara.
Hay que contrastarlo con la respiración que se ha realizado dentro del contexto del Uke con la Waza.
Esta contraposición es clave para comprobar, que el aspecto de la respiración en la meditación está siendo práctico y aplicable con la técnica.
20:00 – 20:30 | CHARLA ENTRE EL SENSEI Y LOS ESTUDIANTES (30 min):
Debe de hacer énfasis sobre los aspectos que hay que pulir en un sentido general, -Reigi, dinámica, aspectos técnicos, etc.-, dado que es el primer día y con un nivel básico, con toda seguridad habrá que hacer algunos acoples.
Los alumnos preguntan sobre las dudas técnicas relacionado con la práctica de hoy, tanto de mano vacía como con las armas.
BLOQUE 5:CIERRE Y RECUPERACIÓN.
21:00 | CENA Y CONVIVENCIA:
Tiempo para nutrirse y comentar con los compañeros lo acontecido durante el día, reírse con las anécdotas y los hechos acontecidos.
22:30 | BITÁCORA Y FICHA DE OBJETIVO PERSONAL:
Tiempo para que el alumno escriba sobre sus sensaciones iniciales de equilibrio y los puntos donde ha sentido una tensión innecesaria en su práctica.
23:00 | DESCANSO TOTAL:
Apagado de luces.
Sueño.
Esto es un ejemplo muy simple basado en el nivel de 5.º Kyu, totalmente accesible para el primer día de un Gasshuku y enfocados hacia unos estudiantes que tienen una experiencia de 0 hasta 4.º Kyu.
Los días sucesivos, el Sensei director, habrá previsto una planificación desarrollando más contenidos didácticos sobre los niveles de 5.º y de 4.º Kyu.
Notas Pedagógicas para el Sensei dentro del Nivel Básico
1. Carga Física:
Moderada - alta en repetición, baja en impacto.
Hay que recordar que temporalmente estamos en el primer día de Gasshuku y con un nivel de alumnos básico.
Por lo tanto, no queremos que el estudiante se lesione el primer día, sino que su cuerpo y sus músculos "aprendan" la postura correcta.
Esto ayudará al practicante a hacerse una imagen mental del aspecto técnico que se le está transmitiendo.
3. Equilibrio Yin-Yang:
El Hatha - Yoga y el Chi-Kung son críticos aquí para que el alumno no sienta que el Aikido es "duro", sino una disciplina de salud integral que le ayuda en su desenvolvimiento corporal dentro de cada disciplina que practica.
Hemos visto el ejemplo de 1 día de planificación para un Gasshuku con un nivel básico.
Ahora vamos con el siguiente ejemplo, pero esta vez, para el siguiente escalón.
Ejemplo de planificación técnica para un Gasshuku de Aikido de un nivel medio
Para el Gasshuku del nivel medio, esto es, el que va desde 3.º Kyu a 1.º Kyu, la planificación cambia completamente de enfoque.
Esto significa, que pasamos de la construcción de la estructura (tierra) a la gestión de la energía y de la conexión (agua) con el compañero.
En este estadio, el alumno ya posee las herramientas básicas, por lo que el objetivo es eliminar las interrupciones en el movimiento y empezar a trabajar con la intención sobre el compañero.
Significa que durante la práctica, hay una total ausencia de intermitencia, distracciones y falta de contacto después del encuentro o De – ai, si se quiere ver desde otra óptica, el trabajo con las diferentes energías es prioritario y tratándose del contacto, es pieza clave la adherencia.
PLANIFICACIÓN TÉCNICA: DÍA 1 - NIVEL MEDIO.
Tema central:"La transferencia se hace de centro a centro".
BLOQUE 1:APERTURA Y ACTIVACIÓN ENERGÉTICA.
06:00 | LEVANTARSE / ASEO PERSONAL (1 h):
Tomar café o té, fruta y si es una época de mucho frio, una sopa o un caldo caliente viene de maravilla.
07:00 – 08:00 | MEDITACIÓN (1h):
La meditación con foco en la "atención plena sobre la respiración".
Eso significa que la inhalación es natural y rápida, pero la exhalación es larga y prolongada.
En ningún momento, se debe de forzar este trabajo respiratorio.
El alumno en este estadio de su aprendizaje, ya ha tenido el tiempo suficiente para tener integrada la respiración baja y profunda, tan profunda, que la debe bajar a su pelvis con una exhalación larga.
El alumno observa los pensamientos, pero no se ancla en ellos, de esa manera se prepara para la escucha técnica.
Este prestar atención, se debe de transformar durante el trabajo con la Waza en energía consciente en todo momento.
08:00 – 09:00 |HATHA-YOGA (1h):
Se busca una buena fluidez, tanto al construir, al estar, como deshacer cada postura o Asana.
Esto se asocia con el elemento agua o Vinyasa dentro del Hatha-Yoga, que debe de estar comandado en todo momento por la respiración y la atención – concentración sostenida en la parte del cuerpo que está siendo activa.
09:00 – 10:00 | DESAYUNO CONSCIENTE (1 h):
Los alumnos al comer deben de ser conscientes de ese acto.
No es triturar los alimentos en la boca para llenar la panza, es un acto consciente al masticar, oler los alimentos y sentir la energía que van a aportar al estudiante para realizar su práctica.
Así que nos encontramos ante una meditación que se hace a través de la nutrición.
BLOQUE 2:LA FORJA TÉCNICA – MAÑANA.
10:00 – 10:20 | PROTOCOLO INICIAL (20 min):
Leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin) y la charla informativa del Sensei es sobre: la importancia de la gestión de la energía y de la conexión al enfocar la Waza.
Se busca soltar cualquier bloqueo en la parte superior del cuerpo, en especial en: la cara, los hombros, el pecho, los omóplatos y los brazos.
El trabajo con los desplazamientos, se va a centrar sobre el ataque de Tsuki a la altura de Jodan o lo que es lo mismo, a la altura de la garganta.
Es un trabajo exigente, porque hay que evitar el ladearse desde la parte superior, esto es, desde las caderas hacia arriba.
Es un buen ejercicio para ejercitar los Irimi, esto significa que las entradas tienen que ser seguras y bien anguladas. En las rotaciones, sin ladearse ni perder el equilibrio, teniendo el centro y la intensión bien establecidos a la hora de moverse por el espacio.
Hay que evitar el factor miedo, tanto con el ataque del Jo, como el segundo día con el del Bokken; en los días sucesivos se alternarán estas armas.
Trabajo con los Ukemis, el nivel de trabajo será avanzado, eso significa rodamientos altos y con control del espacio.
Aquí hay 2 posibilidades:
Que se trabajen en función de las técnicas que se van a practicar hoy.
O, las que tenga prevista el Sensei para toda la semana y se comience con aquellos Ukemis donde puede haber alguna dificultad para determinadas técnicas, pensemos en los Kokyunage, Rokkyo, Udegarami, etc.
Waza, como es el primer día, se va a comenzar por 3.º Kyu, con el primer bloque que es:
Es decir, no hay espacios muertos, desconexiones o intermitencias, la acción es UNA desde el comienzo hasta el final hilado con la acción - reacción entre los practicantes.
El alumno debe aprender a usar el peso de su cuerpo para controlar el centro ajeno.
Cada técnica la practican los estudiantes después de la explicación central durante 16 minutos.
BLOQUE 3:NUTRICIÓN.
14:15 – 16:15 | ALMUERZO Y DESCANSO CON SIESTA O PASEO.
Almuerzo y descanso.
BLOQUE 4:FLUJO Y COMPENSACIÓN – TARDE.
16:30 – 17:30 | AIKIDO CON ARMAS Aiki-Ken (1 h):
Fundamentos:
Movimiento del cuerpo con 2 Ukes, -es decir se trabaja en tríos-, basado en movimiento para realizar la técnica de Shihonage, tanto en Omote como en Ura.
Aquí se pretende poner aprueba Metsuke 目 付, los apoyos, el Ma – ai y la soltura del movimiento corporal a la hora de realizar el ejercicio.
Cuando se hace este tipo de trabajos, se refuerza las conexiones neuromusculares que después se podrán amplificar con el trabajo de mano vacía, porque el cuerpo ya ha establecido la vía por donde discurrir con esa técnica determinada.
7 Awases seguidos con los dos roles, Uketachi y Uchitachi.
Se persigue una concentración plena y activa; una fluidez constante con el movimiento, tanto con cada Awase, como con el paso al terminar uno y comenzar con el siguiente; hay que tener una conexión con Zanshin en todo momento con el compañero, independientemente de que se realice un determinado rol.
Concepto:
Se trabaja la distancia o el Ma - ai de una forma dinámica, esto es, entrar justo cuando el compañero inicie su corte y no tenga posibilidad de retorno.
Eso significa ajustar el Time al máximo, hay que buscar que el tiempo se pare o se dilate.
17:30 – 18:30 | AIKIDO: MANO VACÍA,Ki no Nagare 気 の 流 れo Dinamismo continuo (1 h):
Los primeros 10 minutos se dedican al Chi-Kung, misma postura que en la mañana.
Repetición Dinámica:
Se sigue trabajando con la planificación técnica de la mañana.
Pero ahora se hace más énfasis en el concepto de Ki no Nagare, es decir, se aumenta un poco más el ritmo, con más flujo en la dinámica de la ejecución técnica.
El Tori debe guiar al Uke sin detener la inercia de su ataque hasta la conclusión de la técnica.
Waza:
Dentro del Kotegaeshi, hacer mucho hincapié en las distinción del trabajo con los 3 niveles (Jodan, Chudan y Gedan) y entender bien los matices de cada uno.
Práctica de Uke:
Se exige un Uke más activo y honesto, que busque el centro de Tori de forma constante, obligando a este último a ser preciso en su ejecución.
19:00 – 20:00 | MEDITACIÓN (1h):
Se sigue con el trabajo de la mañana para asentarlo bien en este primer día de Gasshuku.
20:00 – 20:30 | CHARLA ENTRE EL SENSEI Y LOS ESTUDIANTES (30 min):
Debe de hacer énfasis sobre los aspectos de la gestión de la energía y de la conexión de centro a centro entre practicantes.
Los alumnos preguntan sobre las dudas técnicas relacionado con la práctica, tanto de mano vacía como con las armas.
BLOQUE 5:CIERRE Y RECUPERACIÓN.
21:00 | CENA Y CONVIVENCIA:
Tiempo para departir con los compañeros y relajarse.
22:30 | BITÁCORA Y FICHA DE OBJETIVO PERSONAL:
Bitácora: Reflexión sobre dónde se produce la "lucha" en la práctica y cómo minimizarla.
Escribir sobre las sensaciones iniciales con el trabajo sobre la intensión, la fluidez y la conexión.
El estudiante debe poner sus logros y sus dificultades.
Reflexionar como la biomecánica de la mano vacía nace de la espada.
23:00 | DESCANSO TOTAL:
Apagado de luces.
Dormir.
Notas Pedagógicas para el Sensei con el Nivel Medio
1. Carga Física:
Alta intensidad cardiovascular.
Se busca que el alumno empiece a sudar la "tensión del ego" aún a sabiendas que acaba de llegar al Gasshuku. Dado el nivel que se está afrontando, no le debe de suponer ningún esfuerzo excesivo, si ha realizado bien la preparación previa.
2. Enfoque:
Menos corrección de "dónde van los pies", porque ya deberían saberlo y más corrección de "hacia dónde va la intención mental".
Este aspecto no es menor dado el nivel que se está afrontando.
3. Ambiente:
Se fomenta un clima de seriedad marcial y un ritmo constante con el trabajo que se plantee.
El silencio durante toda la práctica es fundamental para mantener la concentración de los estudiantes.
Por último vamos a ver un ejemplo para el nivel más avanzado de Gasshuku.
Ejemplo de planificación técnica para un Gasshuku de Aikido de un nivel avanzado
Para el Gasshuku de un nivel avanzado, o lo que es lo mismo, para Yudanshas, entramos en la esfera del Shugyo puro y duro.
Aquí, la técnica ya no es un fin, sino un medio para explorar el Aiki o la armonización de las energías y acceder al estado de Kitai o vacío luminoso.
¡A ver, que es muy fácil perderse con estos términos!
No hablamos de fantasías infantiles, ni de escenas teatrales de dos individuos haciendo piruetas en el espacio, careciendo completamente de contenido, sino que me estoy refiriendo a hechos que cualquier alumno puede experimentar, no hay nada oculto, misterioso o arcano.
Si el alumno ha tenido una buena educación y ha ido conquistando todos los pasos que hay en la formación anterior a ser Yudansha, llegados aquí, su cuerpo ya tiene integrado una educación psicomotriz alta; su mente ya posee calma, serenidad y un fondo espiritual estable, así que la práctica del Gasshuku está en otra dimensión muy distinta a todos los casos anteriores.
Que no se han conquistado esas fronteras psicofísicas internas implícitas en la educación básica, entonces lo mejor es no acceder a una práctica con esta exigencia, dicho de otro modo, hay que seguir trabajando en la base de la disciplina, hasta llegar a ese estado de desarrollo y comprensión.
Que el alumno es terco e insiste en practicar en estos estadios superiores, pues no se va a enterar de nada en absoluto, por otro lado, con toda seguridad va a ser muy peligroso para él y creo que no le va a producir ningún beneficio.
En este nivel, el Yudansha debe ser capaz de mover al compañero con Time y ya poseer un buen desarrollo en Sen no Sen 先 の 先 y seguir desarrollándose para ir accediendo a Sen Sen no Sen 先 々 の 戦, eso significa que trabaja con un buen Time y que aplicando un ligero toque puede desequilibrar, conducir o proyectar a su compañero, es decir, su trabajo con la intención está establecido con una buena base y ahora toca amplificarlo, que es lo que se pretende en un Gasshuku de este calado.
El objetivo técnico de este día es el Musubi o conexión invisible y aplicando un Irimi absoluto.
PLANIFICACIÓN TÉCNICA: DÍA 1 – NIVEL AVANZADO.
Tema Central:"La unificación de los tres centros: mente, cuerpo y espíritu".
BLOQUE 1:APERTURA Y TRASCENDENCIA ENERGÉTICA.
06:00 | LEVANTARSE /ASEO PERSONAL (1 h):
Tomar café o té, fruta y si es una época de mucho frio, una sopa o un caldo caliente viene de maravilla.
07:00 – 08:00 | MEDITACIÓN (1h):
Se realiza una Meditación prolongada en silencio absoluto.
El Yudansha busca el estado de Mushin o no mente, donde el observador y lo observado desaparecen.
Son periodos de meditación de 45 minutos sentados y 10 caminando. Esto quiere decir, que solo hay una sentada en cada sesión.
08:00 – 09:00 |HATHA-YOGA (1h):
Se busca un estado de concentración profunda, para fundirse con cada parte del cuerpo que se está ejercitando a través de las distintas Asana que componen la serie.
El Sensei pude crear una serie específica de Hatha-Yoga que se complemente con el objetivo general y la planificación técnica prevista para el Gasshuku.
Hay que agradecer los alimentos que se toman y que aportan la energía necesaria para la práctica.
BLOQUE 2:LA FORJA TÉCNICA – MAÑANA.
10:00 – 10:20 | PROTOCOLO INICIAL (20 min):
Leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin) y la charla informativa del Sensei que será sobre: la importancia de no utilizar el pensamiento racional a la hora de construir la Waza.
Guiarse por la sensación y el Musubi.
10:30 – 13:30 | AIKIDO: MANO VACÍA (3 h):
Se comienza con el Chi-Kung, trabajando sobre las 5 posturas básicas del Zhan Zhuang, es decir, el circulo completo.
Si hablamos en tiempo, se realiza 25 minutos seguidos.
En días posteriores, hay que ir combinado las posturas básicas, -las raíces-, con las posturas más avanzadas, -las hojas-, como por ejemplo, desplazando el peso del cuerpo a una sola pierna, bien sea con el pie vacío en contacto con el suelo (metatarso) o levantarlo en el aire, ¡eso ya lo decide el Sensei según la intensidad que persiga!
Se busca desarrollar poder, tanto físico como mental.
Trabajo con los desplazamientos, se practican en tríos, bien sea atacando con Ken o con Jo.
Una práctica superior que se puede aplicar otro día, es hacer los ataques mixtos con el Ken y con el Jo, o incluso, incluir un tanto.
Es un trabajo sobre el Ma – ai de manera dinámica muy poderosa. Debo añadir que también es altamente complejo.
¡La imaginación al poder! Pero siempre con coherencia y en consonancia con el objetivo general.
Tanto si son 10, como si son 20 estudiantes, van a sobrar al juntarse en tríos, así que puede haber grupos que en vez de 3 estudiantes tengan 4 para practicar los desplazamientos.
El concepto es que no puede haber nadie parado sobre el tatami.
Se busca un desarrollo superior con el Zanshin y con el uso del espacio.
El trabajo con los Ukemis, el concepto es Ukemis reactivos.
Rodamientos ante ataques con un Irimi profundo, eso quiere decir, no comerse el Ukemi al recibirlo, otra posibilidad es con los cambios de dirección súbitos.
El cuerpo debe ser totalmente elástico y adaptable a cualquier circunstancia y dirección para rodar.
Este planteamiento técnico es con el primer bloque técnico de 1º Kyu.
Para este tipos de Gasshuku avanzado, se puede utilizar todo el Kihon, desde 6.º a 1.º Kyu.
El instructor no debe menospreciar los bloque técnicos de los Kyus de menos nivel, porque desde el momento que una técnica básica, como un bloque de ellas, se desarrolle con un tipo de Keiko determinado, inmediatamente sube a una dimensión muy alta.
Esto aunque parece muy obvio, la mayoría de los formadores en Aikido lo desconocen por completo.
No hay que olvidar, que el foco no es la técnica, es el Musubi con conexión, a la vez que se aplica un Irimi absoluto en cada encuentro.
La dinámica es una acción constante y continua.
El alumno debe aprender a usar el peso de su cuerpo y el uso de la estructura para controlar el centro ajeno.
Los alumnos trabajan en bloque de 15 minutos en un rol concreto, bien sea, Uke o Tori.
Se pretende que no haya pausas en los cambios en las 4 repeticiones, por eso, se hace un trabajo continuo.
Es una forma de poder desarrollar en el alumno, el objetivo del día a través de una presión continua.
Por otro lado, es obvio el fondo físico que se va a adquirir, sumado a la desenvoltura corporal.
BLOQUE 3:NUTRICIÓN.
14:15 – 16:15 | ALMUERZO Y DESCANSO CON SIESTA O PASEO.
Almuerzo y pausa con relax.
En este nivel de exigencia en un Gasshuku de este tipo, cada momento de recuperación es oro molido, hay que aprovecharlo al máximo, porque de no hacerse, no se va a sobrevivir a la experiencia.
BLOQUE 4:FLUJO Y EXPANSIÓN – TARDE.
16:30 – 17:30 | AIKIDO CON ARMAS Aiki-Ken o Aiki-Jo (1 h):
Otro aspectos que se puede trabajar son los Kumijos.
Como es el primer día, vamos a comenzar con el 1º Kumitachi en solitario.
Posteriormente, se aplica el movimiento del Ken y el movimiento del cuerpo para controlar o proyectar al compañero.
Concepto:
El arma ya no existe como algo independiente, hay que considerarla una parte orgánica del cuerpo.
Se trabaja el Kumitachi con una sincronía total.
El Yudansha debe ser capaz de controlar el arma del otro sin necesidad de chocar, hay que absorber su ataque, a la vez que se gana su posición - movimiento, recordar lo de Sen no Sen y lo del Sen Sen no Sen.
Las armas permiten al estudiante ejercitarse y afinar todos estos conceptos, que posteriormente le serán de mucha utilidad y es muy fácil exportarlos a la mano vacía.
Eso significa, ajustar el Time al máximo y aplicar muy bien el Metsuke para buscar que el tiempo se pare.
17:30 – 18:30 | AIKIDO: MANO VACÍA, Musubi e Irimi (1 h):
Los primeros 10 minutos se dedican al Chi-Kung, el mismo planteamiento que en la mañana.
Si vemos la dinámica de la mañana, no se puede emplear la misma cantidad de tiempo, así que si se hace lo mismo, el tiempo para cada postura es menor.
Otra posibilidad, es trabajar un par de ellas de las hojas, que son más exigentes física y mentalmente.
Solo me limito a dar ideas, para que el que dirija el Gasshuku tenga muchas opciones.
Repetición Dinámica:
Se sigue trabajando con la planificación técnica de la mañana.
En caso de que se haya acabado ese bloque, se sigue con el siguiente que estuviese planificado.
Waza:
No olvidar el tipo de Keiko con el que se está trabajando, salvo que el Sensei no lo quiera cambiar.
Práctica de Uke:
Se exige un Uke muy reactivo y sensitivo.
Práctica de Tori:
Un Tori centrado y actuando con los principios internos que se han planteado con el Sen no Sen y Sen Sen no Sen.
19:00 – 20:00 | MEDITACIÓN (1h):
Mismo planteamiento que en la mañana.
20:00 – 20:30 | CHARLA ENTRE EL SENSEI Y LOS ESTUDIANTES (30 min):
Debe de dar explicaciones sobre el concepto que se ha trabajado durante el día y si se ha cumplido o no el objetivo planteado.
Los alumnos deben preguntar sobre los aspectos que no han entendido.
Es muy importante que en este nivel de trabajo, las cosas se comprendan bien, tanto con el cuerpo, como con el intelecto, y éste es el mejor momento para recapitular en conjunto.
BLOQUE 5:CIERRE Y RECUPERACIÓN.
21:00 | CENA Y CONVIVENCIA:
Tiempo para relajarse y disfrutar de los compañeros en armonía, más que nada porque con toda seguridad el día ha sido muy intenso, aunque sea el primero de la experiencia.
22:30 | BITÁCORA Y FICHA DE OBJETIVO PERSONAL:
Análisis profundo sobre el trabajo con Sen no Sen y Sen Sen no Sen.
Bitácora: Registro de los momentos de "vacío" experimentados y análisis de las fugas de energía en el trabajo técnico.
23:00 | DESCANSO TOTAL:
Apagado de luces.
Dormir y descansar profundamente.
Como se puede ver, son planteamientos técnicos con el Kihon que posea cada formador, lo único que hay que darle forma para adaptarlo a la actividad y al nivel que se quiere ejecutar.
Teniendo el esqueleto diseñado ex profeso para la actividad, solo hay que alinear los contenidos didácticos con el objetivo general y rellenar el esqueleto sin más.
¡Qué el Sensei no tiene compilado su Kihon! Entonces si va a ser un gran problema el asunto.
Notas Pedagógicas para el Sensei con el Nivel Avanzado
1. Carga Física:
Muy alta en términos de precisión y control, moderada en términos de esfuerzo.
La fatiga aquí se usa para quebrar la última resistencia del ego.
2. Enfoque:
El Sensei apenas habla, todo está centrado en la demostración central, donde se hace una muestra de algunas de las posibilidades que ofrece la técnica en sí, para orientar a los alumnos en sus posibles aplicaciones al utilizar el tipo de Keiko que se esté aplicando.
Con esa base, el alumno comienza a explorar la Waza en su infinitud. ¡Que en algún momento hay que concretar determinados aspectos! Y que eso implica hacer una determinada forma de manera específica, ¡pues se hace y se practica sin más!
Aquí todo es muy flexible y en consonancia con lo que va surgiendo teniendo su raíz en la planificación prevista.
Las correcciones son visuales o a través del contacto físico directo y muy cortas.
Se busca el silencio absoluto en el tatami. Solo se debe de oír los desplazamientos de los pies sobre el tatami.
En mi caso particular, cuando tuve esa experiencia por primera vez, de sentir un montón de cuerpos en movimiento en una sala y solo escuchar, "shhh – shhh – shhh" me impresionó muchísimo.
3. Ambiente:
Máxima solemnidad.
El Yudansha debe sentir que cada técnica es una cuestión de "vida o muerte", pero realizada con una sonrisa interna de paz y equilibrio.
Gráfico de intensidad de las cargas para los 7 días de Gasshuku.
Este es un componente crítico de la metodología de la práctica aplicada al alto rendimiento.
Para que un ser humano aguante 10 horas diarias durante 7 días, las cargas no pueden ser planas, ni siempre ascendente, debe seguir una curva que respete la supercompensación y los ciclos de fatiga del sistema nervioso.
Donde, 1 es descanso total y 10 es el límite absoluto de la capacidad del alumno.
GRÁFICO DE INTENSIDAD DE LA CARGA
Día
Intensidad (1-10)
Fase Psicológica
Objetivo Fisiológico
Día 1
6
Adaptación y toma de contacto
Ajuste de la postura y del ritmo respiratorio.
Día 2
8
Consolidación de la técnica
Carga mecánica alta.
Construcción de resistencia.
Día 3
9.5
El muro o la crisis
Máxima fatiga.
El ego lucha por sobrevivir.
Día 4
5
Recuperación activa
Reparación de tejidos y asimilación técnica.
Día 5
8.5
El renacer con fluidez y aceptación
El cuerpo, ya cansado, empieza a moverse sin fuerza.
Día 6
9
Integración y potencia
Máximo enfoque en la aplicación y en el dinamismo.
Día 7
7
Síntesis y expansión
Celebración y disfrute del movimiento.
Trascendencia con la técnica.
Análisis detallado de la curva.
Días 1 y 2:El Acenso Estructural.
El día 1 comenzamos con una carga moderada, para evitar lesiones por frío o por la falta de adaptación, ¡recordar que se acaba de llegar!
El día 2 sube la intensidad, para "avisar" al cuerpo de que el Gasshuku ha comenzado de verdad.
Se enfoca en la repetición de bases para agotar las reservas de energía superficial.
Día 3:El Punto de Inflexión (el ápice).
¡Es el día más duro!
Las 10 horas se sienten como 20 y el cuerpo suele estar bastante dolorido.
Aquí es donde el espíritu (Seishin) se pone a prueba.
Fisiológicamente, el sistema nervioso está al borde del agotamiento.
Es necesario llegar aquí para romper la "armadura muscular" del alumno y forzarlo a buscar la eficiencia interna.
Día 4:El Valle de la Restauración (Yin).
Es un error pedagógico seguir apretando tras el día 3 y máxime si los alumnos están muy agotados.
No hay que olvidar que llevan 30 horas de trabajo continuo y exigente.
El día 4 bajamos la intensidad a la mitad (5).
Este día se puede dedicar a una práctica con Yagai Keiko; trabajar más tiempo la meditación; el Chi - Kung, o las armas.
Otra opoción es hacer una práctica técnica más lenta y sin Ukemis fuertes.
Este descenso permite que el cuerpo no se rompa y que el cerebro "grabe" lo aprendido en los días anteriores.
El espíritu del Gasshuku y el nivel NO cambia, pero sí se adapta para seguir mejorando al alumno.
Días 5 y 6:La Segunda Ola (el despertar).
Con el cuerpo ya recuperado y con la mente más calmada tras la crisis del tercer día, subimos de nuevo la intensidad sin ningún problema.
Curiosamente, cuando el alumno llega aquí, se siente más ligero, más sensitivo y aunque no lo parezca mucho más fuerte.
Es el momento del Ki no Nagare o de fluidez con continuidad.
El Día 6 es el clímax de la práctica marcial activa.
Día 7:La Cosecha y el Kitai.
El último día bajamos la intensidad física, pero mantenemos una intensidad espiritual y mental muy alta.
Eso quiere decir, que el Sensei debe de pensar muy bien la planificación que va a diseñar para este día.
Es el momento de constatar los éxitos, de la síntesis de conceptos y de la sensación de expansión física, mental y espiritual.
El alumno termina cansado, pero con una sensación de energía completamente renovada y expandida.
Los beneficios de esta planificación
Prevención de Lesiones:
Evitamos la sobrepráctica al colocar el día de descanso activo (día 4) justo en el centro de la actividad.
Aprendizaje Profundo:
La fase de baja intensidad permite la consolidación de la memoria motriz.
Gestión del Grupo:
El Sensei sabe por experiencia que el día 3 debe ser más empático y el día 6 puede ser perfectamente más exigente.
Solo he intentado poner determinados ejemplos de los distintos enfoques técnicos para cada uno de los niveles, estos los puede cambiar el Sensei que vaya a dirigir el Gasshuku.
Lo que si estoy seguro, es que le va a ser muy útil ver planteamientos que acabo de describir, porque le facilito el esqueleto para que pueda realizar su planificación. Al tenerlo, solo se tiene que concentrar en cambiar los contenidos didácticos, y con eso, ya tiene lista la planificación del Gasshuku que va a dirigir.
Ejemplo de planificación técnica para un Gasshuku de Aikido integrando un Yagai Keiko
A lo largo del texto he nombrado el Yagai Keiko, pues ahora voy a poner un ejemplo de planificación técnica de como afrontarlo.
Se parte de la base que el lugar donde se realiza el Gasshuku tiene el espacio adecuado y la estación permite realizar este tipo de prácticas en el exterior, y da igual que sea en mar, en el bosque o en la montaña.
Puede ser una de las jornadas más memorables del Gasshuku para el alumnado, muy especialmente para los estudiantes noveles, porque a parte de realizarlo el día que toca la recuperación, se sale fuera del tatami, eso siempre es muy agradable y muy motivador.
Planificación técnica para un Yagai Keiko
El Yagai Keiko no es una excursión ni una forma de tirarse a la bartola, es trasladar el laboratorio del Dojo a la "geometría variable" que la naturaleza ofrece al estudiante.
Para este ejemplo, situaremos la práctica en un entorno de bosque o de montaña, con terreno irregular, lo que desafía radicalmente el equilibrio y la técnica del practicante, a la vez que le sumerge en su matriz original, ¡la naturaleza!
Se mantendrá la estructura de las 10 horas de práctica como hasta ahora, pero adaptando los contenidos al Yagai Keiko en plena naturaleza.
PLANIFICACIÓN TÉCNICA: 1 DÍA DE YAGAI KEIKO.
Tema Central:"La armonía con la naturaleza".
BLOQUE 1:EL DESPERTAR EN EL ENTORNO.
06:00 | LEVANTARSE /ASEO PERSONAL (1 h):
Tomar café o té, fruta y si es una época de mucho frio, una sopa o un caldo caliente viene de maravilla.
Si se es diligente con el aseo propio, antes de ir a la primera actividad, salir al exterior, -o abrir la venta de la habitación-, para sentir la naturaleza.
07:00 – 08:00 | MEDITACIÓN (1h):
Meditación en el exterior.
Puede ser un espacio abierto con vistas al horizonte, al lado de un riachuelo o aspectos similares que ofrezca el lugar.
Vamos a imaginar que hay un riachuelo, pues se puede realizar una meditación sobre el elemento agua y si el objetivo del Gasshuku es la fluidez, está bordado el planteamiento.
El Sensei previamente, -el días anterior en la charla al concluir la práctica del día-, debe explicar la técnica de meditación con el elemento agua ¡si ese fuera el caso!
Otro tipo de meditación, es con las visualizaciones, elegir un elemento presente en el entorno natural, -un paisaje, las hojas de los árboles, la brisa, un árbol...- y se utiliza las visualizaciones sobre ese elemento como meditación.
Aquí el empleo de los recursos van en función de la formación que tenga el Sensei que dirige la actividad, porque si no sabe impartir este tipo de conocimientos, pues utiliza los medios que controla.
Se pueden hacer sentadas de 20 minutos y 8 minutos caminando.
De esa manera se podrán hacer 2 sentadas en cada hora dedicada a la meditación y así se puede disfrutar más del entorno.
Otra posibilidad es realizarla caminando dando un paseo, pero siendo consciente del aire, del suelo que se pisa, de los seres que habitan el entorno, la flora, la brisa...
Hay que tener en cuenta, que aún teniendo buen tiempo, las mañanas suelen ser frescas, así que hay que acondicionar bien el asiento donde se va a meditar y abrigarse bien, porque si no, el fresco o el frio va a producir distracciones a la hora de meditar y más con los Gasshukus básicos.
08:00 – 09:00 |HATHA-YOGA (1h):
Un ejercicio que no puede faltar en éste apartado y en este caso, es el Surya Namaskar, que ofrece al estudiante una conexión dinámica con la naturaleza.
Lo ideal es realizar el desayuno en el exterior, de esa manera la vivencia es más plena.
BLOQUE 2:LA FORJA EXTERNA – LA MAÑANA.
10:00 – 10:20 | PROTOCOLO INICIAL (20 min):
Leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin) en el exterior, orientados todos hacia el naciente o hacia un paisaje bonito.
Luego la charla informativa del Sensei que será sobre: sentir la naturaleza cuando se practique la Waza.
10:30 – 13:30 | AIKIDO: MANO VACÍA, Estabilidad y Adaptación (3 h):
Se comienza con el Chi-Kung, como se está en un periodo de recuperación, se puede hacer las 5 posturas básicas del Zhan Zhuang, es decir, el circulo completo, estando en cada postura 5 minutos.
Si hablamos en tiempo, se realiza en 25 minutos seguidos.
Otra experiencia muy instructiva, es practicar solo el abrazo del árbol, al lado de uno que sea muy viejo, es una vivencia muy interesante.
Trabajo con los desplazamientos, se puede utilizar un árbol como elemento o más bien, como implemento para trabajar sobre los desplazamientos.
Se trata de que el Uke se pone en un lado del tronco del árbol y el Tori en el otro. Uke ataca teniendo el árbol por medio y Tori se desplaza también teniendo el árbol por medio.
Aquí el quid del asunto está, en percibir por qué lado del tronco del árbol va a venir el ataque.
Otra posibilidad para hacerlos, es en una pequeña cuesta para aprender a entrar bien sobre el ataque del compañero.
Practicarlos dentro del agua, en zonas que sean resbaladizas, con elementos naturales por medio...
El concepto es que hay que utilizar cualquier elemento natural para mejorar los desplazamientos.
Mucho cuidado si se hace en arena o tierra blanda, en espacial en las rotaciones, porque se pueden dañar gravemente las rodillas y los tobillos.
El trabajo con los Ukemis, la idea central es experimentar rodar en el suelo pelado, da igual que haya arena, hierba o tierra.
Es una experiencia que el que no lo ha hecho, le marcará de por vida. Contrastar el rodar sobre tatami, -aún de arroz trenzado-, y sobre el suelo, son vivencias muy, muy, muy distintas.
Personalmente haría Ukemis básicos, porque ya el pavimento añade la dificultad.
Waza, hágase lo que se haga con la técnica, el desafío está en que alumno aprenda a no "luchar" contra el suelo.
Una conquista clara es perder el miedo a las proyecciones, es decir, no temer que te proyecten en el suelo pelado.
Si no se han tenido experiencias anteriores de rodar por el suelo, es altamente conveniente eliminan los Ukemis de volar, simple y llanamente por seguridad para los alumnos.
Y por sentido común, no se hacen trabajos en Suwari Waza ni en Hanmi Handachi Waza como es lógico.
La dinámica no debe de cambiar con el objetivo general y según la planificación prevista por el Sensei.
Lo que sí hay que tener en cuenta, es que se está en el día de recuperación.
BLOQUE 3:OBSERVACIÓN Y ASIMILACIÓN.
14:15 – 16:15 | ALMUERZO Y DESCANSO CON SIESTA O PASEO.
El almuerzo si se pudiese hacer en el exterior sería perfecto.
Con el descanso, una siesta bajo la sombra reparadora de un árbol, es algo que no tiene precio.
La organización debe prever hamacas si hay árboles o sitio para colgarlas; si se hace sobre el suelo, por ejemplo, sobre la hierba, disponer de esterillas de las de hacer gimnasia, tatami de puzle, o cosas similares para que los estudiantes lo puedan usar.
Llegados a esta franja horaria, es importante aprovechar el exterior al máximo, porque la tarde - noche ya invita más a recogerse dentro del recinto donde se hace la actividad y más si hay un horario de invierno.
Estar en el exterior, es otra forma de recargar las baterías para seguir con el Gasshuku.
BLOQUE 4:FLUJO DINÁMICO Y COMPENSACIÓN – TARDE.
16:30 – 17:30 | AIKIDO CON ARMAS, El Aiki-Ken o el Aiki-Jo en el espacio abierto (1 h):
Fundamentos:
Se hacen trabajos sobre la planificación prevista con las armas del Aikido.
Otra posibilidad, es hacer una clase magistral con otra disciplina. Incluso invitando a un Sensei experto en esa arma. Lo que siempre hay que tener presente, es que se pueda complementar con el Aikido, por ejemplo, una clase básica de Naginata o Kashima Shin ryu, etc.
Una clase de este tipo (magistral) y bien compaginada con el objetivo general, va a favorecer una recuperación más rápida del alumno, porque mentalmente hace que se olvide de todo el cansancio que tiene acumulado en su cuerpo, ¡por aquello de la novedad!
En una clase de este tipo, no se puede esperar el mismo rendimiento que lo que se tiene preparado para todo el Gasshuku, es más un enfoque lúdico o de esparcimiento, aún con el rigor y la disciplina que se afronte.
Concepto: "Cortar el viento".
Se trabaje lo que se trabaje, la extensión del Ki se debe de orientar hacia el infinito, aprovechando que no hay paredes ni ningún límite arquitectónico.
El alumno debe sentir que su espada o su bastón alcanza la cima de la montaña o llega hasta el horizonte.
Este juego con la proyección de la intensión mental, se notará mucho más cuando se vuelva a la sala del tatami a realizar la mano vacía.
17:30 – 18:30 | AIKIDO: MANO VACÍA (1 h):
Los primeros 10 minutos se dedican al Chi-Kung, el mismo planteamiento que en la mañana.
Waza:
Es clave hacer un trabajo donde se acentué la dificultad que implica la superficie irregular del pavimento.
Por ejemplo, trabajar la técnica donde haya pequeños montículos o cosas de por medio.
Esto es una dificultad añadida al trabajo con la Waza.
La práctica de Uke:
Se exige un Uke muy flexible y nada miedoso con el Ukemi.
La práctica de Tori:
Debe de ser un Tori sensitivo, atento al entorno y a su compañero.
19:00 – 20:00 | MEDITACIÓN (1h):
Mismo planteamiento que en la mañana.
Y si la climatología y la luz del día lo permitiese, se podría hacer en el exterior.
Por ejemplo, cayendo la tarde entorno a una hoguera, para hacerla con una visualización sobre el elemento fuego.
20:00 – 20:30 | CHARLA ENTRE EL SENSEI Y LOS ESTUDIANTES (30 min):
Hay que tocar temas como la relación entre los movimientos del Aikido y los flujos de la naturaleza: el vórtice del agua, la estabilidad de la roca, la receptividad de la tierra, la ductilidad de la vegetación con la brisa.
Son cosas que se han vivido a lo largo del día y si el estudiante ha estado receptivo con su sensibilidad, entenderá perfectamente los símiles que el Sensei puede hacer con la Waza.
Los alumnos deben manifestar sus dudas, sus inquietudes y sus conquistas al realizar un cambio de entorno con una práctica en el exterior.
El que cada uno exponga su vivencia, es otra forma de motivación colectiva. No se debe de olvidar que se ha llegado al final del día de la recuperación y hay que proyectarse mental y emocionalmente para el día siguiente.
Como se vio más atrás en el gráfico de intensidad, ésta va a subir nada más despertar al otro día.
BLOQUE 5:CIERRE Y ABSORCIÓN.
21:00 | CENA Y CONVIVENCIA:
Tiempo para relajarse y comentar la experiencia entre todos.
Un tema interesante de conversación, sería la diferencia entre la práctica en el interior de la instalación con respecto a la del exterior.
22:30 | BITÁCORA Y FICHA DE OBJETIVO PERSONAL:
Análisis minucioso sobre la experiencia vivida.
Bitácora: El alumno debe describir cómo cambia su percepción del equilibrio cuando el suelo no es plano.
Cómo se desenvolvió cuando no existían límites arquitectónicos.
Cómo fue su experiencia con el Ukemi.
23:00 | DESCANSO TOTAL:
Apagado de luces.
Dormir y proyectarse mentalmente para el día siguiente.
El inconsciente es un gran aliado para despertarse con determinación para afrontar bien el Keiko.
Notas de seguridad y logística para el Yagai Keiko
1. Protección:
Hay que usar calzado ligero, esto es, tabis o zapatillas de suela fina, para proteger los pies sin perder la sensibilidad con el suelo, que ya bastante tienen los estudiantes con que sea irregular.
Esto hay que ponerlo en la información del Gasshuku para que los estudiantes lo traigan como material personal.
2. Hidratación:
Al estar expuestos al sol y al viento, la hidratación debe aumentar un 20% respecto a la del Dojo.
3. Adaptación Técnica:
El Sensei debe prohibir técnicas que comprometan las articulaciones en suelos que puedan resbalar o que se puedan trabar los pies. Ya dí el aviso antes con los desplazamientos que implican rotaciones en arena o tierra muy mullida.
Hay que distinguir claramente, entre llevar al estudiante al límite y poner su integridad en juego.
Si la lavandería funciona bien, se puede utilizar un Gi normal y luego se lava bien y listo, porque va a quedar muy bonito, en especial, si se rueda sobre hierba verde.
Otra posibilidad, es la utilización de una ropa especial para la práctica de este día.
Esto es un breve ejemplo de planificación para un Yagai Keiko. Qué se puede enfocar de otras maneras, ¡por su puesto que sí! Solo pretendo dar unas líneas maestras, para que luego cada Sensei tenga un mapa para saber por donde se puede mover.
Así posteriormente, podrá ser mucho más creativo con sus propias aportaciones.
La importancia de aportar un certificado médico para que el estudiante pueda realizar el Gasshuku con seguridad
Esta es una medida de responsabilidad profesional, ética y jurídica, que distingue a una organización responsable y que tiene un enfoque de élite.
Someter el cuerpo a 70 horas de práctica en una semana, -10 horas al día-, genera un estrés fisiológico que puede desenmascarar patologías latentes que puedan tener los alumnos.
Exigir un certificado médico, no es un trámite burocrático, es una herramienta de seguridad vital.
Puede que haya alguien que no lo vea así, por esa razón lo voy a argumentar con 10 razones, para que quede perfectamente claro y que no haya organizadores – directores de un Gasshuku que se salten este paso.
Certificado médico, aval de seguridad
1. La garantía de seguridad cardiovascular.
Someterse a 10 horas diarias de ejercicio, con picos de intensidad alta al practicar Aikido, exige un sistema cardiovascular robusto.
El certificado asegura que el corazón del alumno está preparado para el aumento del gasto cardíaco y la tensión sostenida, minimizando el riesgo de eventos cardíacos súbitos ante el esfuerzo acumulado.
2. La detección de contraindicaciones biomecánicas.
El Aikido, especialmente en niveles medio y avanzado, somete a las articulaciones, -muñecas, rodillas y columna-, a torsiones y cargas importantes.
El certificado garantiza que el alumno no sufre lesiones crónicas o degenerativas que podrían agravarse de forma irreversible durante la práctica del Gasshuku.
3. La prevención de la sobrepráctica y rabdomiólisis.
Un volumen de 10 horas diarias puede provocar una degradación muscular excesiva, si el alumno no está sano y no ha realizado una preparación previa.
4. La gestión de patologías metabólicas (diabetes e hipertensión).
En una jornada de 10 horas, los niveles de glucosa y la presión arterial fluctúan drásticamente.
La organización debe saber si un alumno es diabético o hipertenso para adaptar su hidratación, sus tiempos de ingesta y supervisar sus signos vitales.
El certificado médico permite este control preventivo.
5. La tranquilidad psicológica para el alumno.
Saber que un profesional médico ha validado su capacidad física, otorga al alumno una "licencia mental" para entregarse al máximo a la práctica.
Elimina la duda y el miedo a "romperse", permitiendo al estudiante enfocarse en la actividad y no en la preocupación por su salud.
6. La responsabilidad ética y profesional del Sensei.
El Sensei tiene la responsabilidad de llevar al alumno al límite para su transformación, pero jamás debe cruzar la línea para causar un daño físico o psicológico.
Se va al Gasshuku para mejorar, no para destruirse o lastimarse.
El certificado médico es la base sobre la cual el Sensei puede exigir intensidad a sus alumnos, teniendo la certeza científica de que el alumno tiene la capacidad de recuperación necesaria.
7. El marco legal y la cobertura de los seguros.
Ante cualquier incidente, las compañías de seguros y las autoridades competentes exigirán prueba de que el participante fue evaluado previamente.
Un certificado médico actualizado, es el escudo legal de la organización y garantiza que el evento cumple con los protocolos de seguridad deportiva vigentes en ese país.
8. La adaptación de las cargas.
El certificado suele incluir observaciones sobre alergias, asma o medicación.
Esto permite que la organización y los formadores conozcan los límites individuales de cada uno de los 20 participantes, de esa manera se puede adaptar mejor la práctica con cada una de las distintas disciplinas, con el objetivo de que sean beneficiosas y no lesivas para los participantes.
9. El fomento de la cultura del autocuidado.
Exigir este documento educa al practicante sobre la importancia de conocer su propio estado de salud.
En el Budo, el cuerpo es nuestra herramienta de autoperfeccionamiento, por lo tanto, cuidarlo y revisarlo médicamente es una muestra de respeto hacia uno mismo y hacia la disciplina que se practica.
10. La coherencia con un Gasshuku de alto nivel.
Un evento que se define por la excelencia y la calidad, no puede dejar al azar la salud de sus integrantes.
El certificado médico actúa como un "filtro de compromiso". Eso quiere decir, que solo aquellos que se toman en serio su salud, su preparación y su evolución, son aptos para realizar la intensidad de un Gasshuku de 7 días o más.
El certificado médico es el "visto bueno" de la ciencia que nos permite trabajar con seguridad en el ámbito de la espiritualidad y de la técnica marcial, ahora es con el Aikido, pero esto es extensible a cualquier otra disciplina.
Es la garantía de que el fuego de la forja (la práctica), transformará el acero (el cuerpo del alumno) sin llegar a fundirlo.
Como es lógico, todos estos datos personales, deben de ser custodiados por la organización con sumo cuidado y son completamente confidenciales.
Creo que con estas 10 razones, está más que justificado la exigencia de pedir a los interesados en realizar una práctica intensa como es la de un Gasshuku, que avalen su participación con un certificado médico, de esa manera, todos podemos practicar y dormir con tranquilidad.
"Improvisar es bailar con el error" Keith Johnstone.
Vamos a seguir con aspectos de seguridad, porque pienso que son claves, no solo para la realización de la actividad, sino para el logro de los objetivos planteados, bien sea el general, como los particulares de cada estudiante.
Aquí no se trata de llegar y pegar sin más, cuando se tiene esa actitud, es señal de que el fracaso ya esta anunciado en una actividad como la de un Gasshuku, ¡es más! Yo lo haría extensible a un simple seminario de fin de semana o a un simple intensivo de Aikido.
Desde el punto de vista de los procedimientos técnicos, un Gasshuku de 10 horas diarias, no es algo para lo que uno "se despierta" una mañana y quiera realizarlo sin más, es una cima que si se quiere culminar, requiere una aproximación gradual e inteligente.
La estrategia que he establecido para realizar esa aproximación, la he fijado en 3 meses, de esa manera, estamos convirtiendo el Gasshuku en un proyecto de vida a medio plazo.
No es un tiempo largo, ¡pero tampoco corto! Pienso que es el ideal y que no trastoca la vida personal del aikidoka.
Cuando el alumno decide realizar un acondicionamiento previo, deja de ser un asistente pasivo a una actividad, para convertirse en un practicante marcial inteligente y preocupado por su evolución.
Para que quede bien claro, tanto para los organizadores, como para los que dirigen la actividad, lo voy a argumentar con 10 puntos, de esa manera se entenderá la importancia de este acondicionamiento previo.
La importancia de la preparación previa
1. La ampliación del margen de adaptación fisiológica.
El cuerpo humano no puede asimilar 70 horas de trabajo semanal, si parte de un estado de sedentarismo o de una práctica moderada como están acostumbrados la mayoría de los aikidokas en sus Dojos.
Por todos es sabido, que se hacen sesiones de 1 hora, dos o tres veces por semana. ¡A ver, eso no está mal! Pero para afrontar un Gasshuku, es una "preparación" muy deficiente, por muy buen ritmo y nivel que se tenga en esas sesiones.
Aprovecho para ampliar el concepto aún más, tampoco es válido para realizar un viaje de estudios que duré una semana o más. La presión del viaje, el residir en entornos diferentes, más la visita a diferentes Dojos, es una carga de estrés alta, -no equiparable a la de un Gasshuku, pero es alta-, así que para afrontar un reto formativo que implique intensidad, siempre es aconsejable realizar un acondicionamiento previo en función de la profundidad que se vaya a afrontar.
Al realizar una preparación previa de 3 meses para un Gasshuku, el alumno eleva bastante su "techo" de resistencia. Esto significa que cuando llegue el día 3, -el muro que se va a encontrar sí o sí en el Gasshuku-, ni su cuerpo ni su mente colapsarán, sino que tendrá reservas y motivación para seguir practicando - aprendiendo.
2. La prevención de la "fase de choque" inicial.
Normalmente, los dos primeros días de un curso, se pierden en que el cuerpo se acostumbre a la intensidad que marque el instructor de turno.
Con una preparación previa, el alumno llega con la predisposición mental bien dirigida y los sistemas circulatorio y muscular ya "despiertos".
Esto permite que el día 1 sea aprovechado al 100% en términos técnicos, eliminando el periodo de adaptación.
No es un aspecto baladí, es la diferencia entre seguir "corriendo" con la velocidad que ya se trae de casa o arrancar el día 1 del Gasshuku desde 0.
Por ejemplo, eso se aprecia perfectamente en los 2 primeros días de práctica, si comparamos los alumnos que se han esmerado en su preparación previa y aquellos que solo se han limitado a cumplir muy por encima su acondicionamiento.
Éstos últimos, el choque con el muro el día 3 va a ser más intenso y les va a mermar más las fuerzas y la motivación.
3. La consolidación de la estructura.
El Aikido requiere una musculatura estabilizadora fuerte, esto es: core, piernas y brazos para realizar ataques estables y técnicas limpias.
Tres meses de preparación permiten fortalecer los tendones y ligamentos. Un tejido conectivo preparado es menos propenso a las inflamaciones (tendinitis), que normalmente suelen aparecer al cuarto día de práctica intensiva.
4. La automatización de las bases (Kihon).
Si el alumno llega con las bases técnicas bien repasadas y adecuadas a su nivel, -desplazamientos, Ukemis, bases de armas...-, su mente queda libre para absorber los conceptos más avanzados que se van a desarrollar durante el Gasshuku.
No pierde energía mental pensando en, "cómo poner el pie", sino en, "cómo sentir y cómo mover el centro del compañero".
La preparación previa libera mucho el ancho de banda cognitivo, que inevitablemente, esa independencia lo va a hacer avanzar más rápido y en mejores condiciones durante todo el Gasshuku.
Los alumnos que llegan al Gasshuku con lagunas en su formación, sufren mucho y asimilan menos, es así, no hay para donde correr por mucho que uno lo quiera.
5. La sincronización de la energía interna.
Incluir Chi-Kung y la meditación 3 meses antes, permite que el alumno llegue con una capacidad pulmonar y una calma mental muy superior, la que con toda seguridad le va ser muy rentable a la hora de vivir la experiencia.
El Gasshuku será una prueba de fuego para su sistema nervioso, si ya sabe cómo calmarse a través de la respiración, gestionará la fatiga del evento con una maestría superior que el alumno no preparado no tendrá.
6. La minimización del riesgo de lesiones por fatiga.
La mayoría de las lesiones ocurren cuando el músculo está cansado y la técnica se vuelve descuidada por el agotamiento del estudiante.
Un alumno con mejor condición física, mantiene la integridad de su postura durante más horas y en mejores condiciones.
La preparación previa es, en realidad, el mejor seguro de vida para su integridad física durante el Gasshuku.
7. La optimización de la recuperación nocturna.
Un cuerpo bien entrenado recupera mucho más rápido que uno que no lo está.
Un alumno preparado podrá aprovechar mejor las horas de sueño durante el Gasshuku, despertando cada mañana con el sistema muscular listo para otra jornada.
Mientras que el que no está preparado, irá acumulando una fatiga residual, que le impedirá rendir según van pasando los días de práctica.
8. El fortalecimiento del compromiso psicológico.
La preparación de los 3 meses, es un ejercicio que denota un espíritu que contiene una determinación clara hacia un objetivo que quiere conquistar.
El alumno que ha tenido la autodisciplina de prepararse, llega con una mentalidad triunfadora y de respeto hacia el evento.
Este compromiso se traduce en una actitud de mayor entrega y seriedad durante los 7 días de convivencia.
Por otro lado, es una criba selectiva de los aspirantes a realizar un Gasshuku, simple y llanamente, porque el que no está interesado en hacer esa preparación previa, tampoco tendrá un interés real en una actividad de este calado, aunque se mienta a sí mismo repitiéndose que es muy relevante para él.
9. La rentabilidad del esfuerzo.
El Gasshuku es una gran inversión en esfuerzo, en tiempo y en dinero. Es una de las cosas que el aikidoka debe de tener muy claro en su mente, de lo contrario, no solo no se valora a sí mismo, sino que es un despilfarrador de sus recursos.
Si el alumno está físicamente agotado el segundo día de práctica, no podrá absorber los conocimientos de los 5 días restantes, por muy buenas intensiones que tenga.
Estar en forma, garantiza que el alumno pueda "comprar" cada minuto de enseñanza del Sensei con su atención y predisposición, en lugar de estar luchando simplemente por mantenerse en pie para seguir la dinámica.
10. La mejora del clima grupal, -la resonancia comunitaria-.
En un grupo de 20 personas, si todos han realizado la preactivación para realizar la actividad, la energía y la motivación colectiva es altísima.
No hay "eslabones débiles" en la cadena que frene el ritmo de las clases y de los planteamientos previstos.
Esto permite al Sensei elevar el nivel de la enseñanza para todos, creando una atmósfera de alto rendimiento compartido, que beneficia a toda la comunidad de practicantes.
Hay que verlo desde otra óptica, me refiero desde la responsabilidad, tanto personal como colectiva. Unos estudiantes que siguen un acondicionamiento previo 3 meses antes, aún sin conocerse, ya están vinculados de forma invisible para realizar el Gasshuku (Kannagara no michi 神 な が ら の 道).
El Gasshuku no comienza cuando llegas al lugar de su realización y entras en el tatami, comienza 3 meses antes con tu voluntad y con tu trabajo de acondicionamiento.
Con ésta puesta a punto previa, no practicas para el primer día de Gasshuku, practicas para ser capaz de sonreír el séptimo día mientras realizas tu mejor Aikido.
Plan de práctica sugerido para 12 semanas (3 meses) antes del Gasshuku
Para hacer un cuerpo unificado con lo que estoy desarrollando, ahora voy a poner un ejemplo de preparación previa.
Sigo insistiendo que lo que pretendo es dar un mapa, luego, cada cual elige el recorrido que quiere hacer añadiendo al esqueleto sugerido sus intereses.
La opción que presento es una estructura de 12 semanas (3 meses) que he diseñado bajo el principio de periodización táctica.
El objetivo no es que el alumno llegue agotado al Gasshuku, sino que llegue "con hambre" de tatami y con un cuerpo y una mente resiliente.
Tienen que pensar que he respetando la conciliación familiar, por eso el planteamiento es para realizarlo durante los 5 primeros días de la semana, esto es, de lunes a viernes, con sesiones que pueden ir de 60 a 90 minutos.
No he pensado en un nivel de Gasshuku determinado, lo he diseñado en un sentido general, luego cada cual puede configurar el suyo según sus intereses, -su objetivo personal-, y cuando conozca la información sobre la actividad, para adecuarlo al objetivo general que ha planificado el profesor que lo va a impartir.
Dicho esto, vamos con el planteamiento:
Planteamiento preparatorio para la realización del Gasshuku
FASE 1 (Mes 1):DESPERTAR Y COMENZAR CON LA ALINEACIÓN.
Objetivo:
Adaptar los tejidos conectivos (tendones y ligamentos) y recuperar la movilidad básica.
Ejercicios de calistenia suave con muchas repeticiones y poca carga.
Cardio de baja intensidad, por ejemplo, caminar rápido o trote suave durante 30 minutos.
Campo Técnico:
Repaso exhaustivo de los Ukemis en solitario a cámara lenta, buscando la suavidad y el silencio en la toma contacto y al rodar por el suelo.
Trabajo sobre los desplazamientos básicos en casa.
Capacidades Internas:
10 o 15 minutos diarios de meditación para ir adquiriendo quietud física y mental.
Iniciación al Chi-Kung respiratorio para localizar el Hara.
Este aspecto del trabajo con la respiración, hay que tomárselo muy, muy enserio, porque aún con preparación previa, va ser clave para superar el Gasshuku.
FASE 2 (Mes 2):FORTALECIMIENTO Y RITMO.
Objetivo:
Construir resistencia muscular y capacidad aeróbica intermedia.
Campo Físico:
Introducción de practicas interválicas (HIIT) suave para acostumbrar al corazón a las subidas de pulsaciones que se van a dar con la práctica del Aikido.
Si se quiere el aspecto marcial, se puede utilizar el caballo de hierro, o el trabajo de las hojas en las posturas básicas del Chi-Kung.
Campo Técnico:
Uso del Bokken o del Jo con un trabajo sobre los Suburis, que se pueden hacer en cualquier lugar.
Se puede realizar 100 o 200 cortes diarios, enfatizando la coordinación entre la respiración, el movimiento corporal y el corte.
Práctica de técnicas de mano vacía en solitario o "trabajo de sombras", visualizando al compañero que hace de Uke o viceversa.
Está claro que si esta parte se pudiera hacer con un compañero seria ideal, pero he puesto el caso más extremo, por si se carece de la posibilidad de tener un colega para practicar.
Hay que pensar que de un Dojo, solo tenga interés en hacer una experiencia de este tipo un solo estudiante.
Que de una escuela van un grupo de alumnos, ¡maravilloso! Porque pueden quedar a una hora determinada para realizar la preparación previa en conjunto.
Esta última opción es la mejor, aunque solo vayan al Gasshuku dos estudiantes de ese entorno.
Esto es un fortalecimiento de la cooperación mutua, que sin duda, les ayudará a la que van a experimentar posteriormente con más intensidad.
Capacidades Internas:
Sesiones especificas de Hatha-Yoga para ganar flexibilidad en piernas, caderas y espalda.
Aumento del tiempo de meditación y de la práctica de la respiración inversa para fortalecer el diafragma.
Si se tiene problemas o no se sabe utilizar la respiración inversa, la alternativa es realizar un trabajo más simple, como dar un paseo por un sitio llano y contar respiraciones y pasos, esto es, inhalar en 10 pasos y exhalar en otros 10.
Esto es lo más simple que se puede hacer, luego, las posibilidades pueden ser muchas, por ejemplo, inhalar en 5 pasos y exhalar en 10 pasos, ¡ojo! No se puede forzar nunca la respiración, porque entonces vamos a tener muchos problemas.
Si lo aplicamos desde el punto de vista de la cultura marcial, se puede hacer muchas más cosas y más complejas pero efectivas, como es el trabajo con los 1000 pasos.
Aquí lo importante es trabajar la respiración bajo cualquier ejercicio.
FASE 3 (Mes 3):PREACTIVACIÓN Y POTENCIA (PICO DE CARGA ALTOS).
Objetivo:
Simular la intensidad del Gasshuku y afinar la conexión mente - cuerpo.
¡Las semanas de 1 a 3 son las de máxima intensidad!
La última semana, es de descarga o lo que es lo mismo, hay que bajar la intensidad para llegar frescos a la actividad.
Campo Físico:
Circuitos funcionales que combinen explosividad y equilibrio.
Aquí se pueden mezclar ejercicios físico con elementos técnicos.
Simulacros de alta resistencia, -sesiones de 90 min-, donde se trabaje la fatiga controlada.
Campo Técnico:
Práctica técnica con máxima precisión y con un ritmo muy vivo.
Combinaciones de armas y mano vacía sin pausas.
Enfoque en la continuidad o Ki no Nagare y la intención (Zanshin) en cada movimiento.
Meditación sobre el objetivo particular que se llevará al Gasshuku, aquí es importante hacer meditación con visualización de la meta que se ha previsto a nivel personal.
Chi-Kung, enfocado para densificar la estructura interna. Por otro lado, se puede intercalar con trabajar visualizaciones creativa de las sesiones de 10 horas de práctica, esto ya enfocaría y pondría al estudiante en situación.
Una cosa importante para los organizadores y para el director del Gasshuku, las personas no pueden diseñar su preparación previa, si no conocen de antemano todo el planteamiento sobre la actividad.
Eso quiere decir, que toda la información debe de estar lista 1 año antes mínimo. Que no fuera posible, pues el límite sería 6 o 7 meses antes, menos de ese tiempo, ya hay que partir de la base, que el Gasshuku no se va a realizar correctamente.
5. Viernes: Mixto, Simulación de Clase Intensa con Ritmo + Meditación.
Sábado y Domingo: Descanso total / Conciliación familiar.
Reglas de oro para el alumno que está realizando su preparación previa
1. Escucha a tu cuerpo:
Si aparece un dolor punzante, ¡para! Algo estás haciendo mal.
No queremos ni una lesión ni una tendinitis antes de empezar.
2. Hidratación y Sueño:
La preparación previa también incluye dormir 7 u 8 horas, recuerda que es cuando el cuerpo se construye.
3. La última semana:
En los 7 días previos al Gasshuku, reduce el ejercicio físico a la mitad.
Tu cuerpo debe estar totalmente regenerado para el día 1 del encuentro.
No te olvides del aspecto mental, -el interno-, puedes seguir ampliando la meditación y el Chi - Kung de forma suave y con poca carga temporal.
Otra posibilidad, son las visualizaciones con tu objetivo particular.
¡Salvo que ocurra un accidente fortuito! Es IMPOSIBLE que cualquier alumno, con cualquier condición, no supere y le saque rendimiento a un Gasshuku con un acondicionamiento preliminar.
He visto gente con una apariencia frágil, ser unos verdaderos titanes durante una práctica intensiva en Aikido y estoy completamente seguro que era debido a su determinación, más la preparación previa con la que llegaban al evento.
Vamos a seguir ampliando aún más los aspectos críticos que los participantes deben de conocer, tanto por su seguridad, como para optimizar el rendimiento de la actividad.
Entender las repercusiones al ignorar esta preparación, es fundamental para que el alumno tome conciencia de que el Gasshuku no es un evento de ocio, sino un proceso de transformación que exige un peaje físico y mental muy grande.
Ignorar la preactivación, no solo limita el aprendizaje, sino que puede convertir una experiencia de crecimiento en una gran frustración.
Para los adictos a la improvisación, ¡aspecto muy común en el mundo del Aikido! Voy a argumentar con 10 puntos, los riesgos y los aspectos negativos que conlleva el ignorar ese acondicionamiento previo de los 3 meses.
Implicaciones al ignorar la preparación previa
1. El riesgo de lesión prematura.
El cuerpo no condicionado carece de la elasticidad tendinosa y de la fuerza estabilizadora necesaria para afrontar una actividad con este nivel de exigencia.
Sin preparación, el riesgo de sufrir contracturas, esguinces o tendinitis aumenta drásticamente entre el segundo y tercer día, pudiendo obligar al alumno a abandonar el Gasshuku a mitad de semana.
Esto a parte de lo grave que es para el propio practicante, es una falta de responsabilidad hacia los demás estudiantes, porque se rompe la homogeneidad que permite el desarrollo de la práctica en parejas y el desarrollo de los diferentes ejercicios.
2. El bloqueo del aprendizaje cognitivo (saturación).
Cuando un alumno está exhausto físicamente, su cerebro entra en "modo supervivencia".
En este estado, la capacidad de procesar nuevos conceptos técnicos o filosóficos desaparece por completo y da igual lo fuerte, inteligente o grande que pueda ser el alumno.
El estudiante "está" en el tatami, pero no "aprende", desperdiciando las horas de instrucción del Sensei y sus recursos personales.
Tampoco debemos olvidar, el lastre que supone para sus compañeros que irremediablemente les va a frenar.
3. La frustración y desgaste psicológico.
Ver que los compañeros preparados progresan mientras uno lucha simplemente para mantenerse en pie, genera un sentimiento de inferioridad y frustración muy grande que desconecta de la comunidad.
Esto afecta al espíritu, -tanto propio como ajeno-, haciendo que el alumno pierda la motivación y el enfoque en su objetivo personal.
4. La incapacidad para alcanzar el estado de fluidez.
La fluidez en Aikido requiere un cuerpo relajado y flexible.
Un alumno sin preparación previa, va acumulando una tensión muscular excesiva por el esfuerzo continuado, lo que le impide experimentar la suavidad y el flujo técnico.
Su práctica será rígida, mecánica, sincopada y carente de la verdadera esencia del Arte.
5. La ralentización del ritmo del grupo.
En un Gasshuku de 20 personas, la energía que envuelve la actividad es colectiva como he apuntado más atrás. El que no lo entienda, aún no se ha enterado lo qué es Aikido.
Un asistente no preparado actúa como un "freno", obligando a veces a reducir la intensidad general o requiriendo una atención desproporcionada de los formadores por su falta de resistencia, lo que perjudica la experiencia de sus compañeros.
¡Si esto no es una falta de respeto hacia los demás! No sé como llamarlo.
6. La mala calidad en el rol de Uke.
El trabajo de Uke es tan importante como el del Tori.
La falta de acondicionamiento previo conlleva Ukemis deficientes y una respuesta lenta, torpe, poco sensible o pesada.
Esto no solo entorpece el aprendizaje de la pareja, sino que aumenta el riesgo de accidentes para ambos.
Luego está otro aspecto, con un compañero exhausto no es posible poner poner aprueba los conceptos, las técnicas y los principios que se quieren trabajar y que estaban en la información de la actividad.
Por ejemplo, pensemos que el Sensei muestra una técnica para aplicar Sen no Sen, como se puede practicar ese principio con alguien que va arrastrando el alma por el tatami, ¡imposible de hacer! Durante el tiempo que se esté practicando con ese compañero ya mucho es con ayudarle a que no se desmaye.
7. El agotamiento del "margen de seguridad" cardiovascular.
Realizar 10 horas de actividad sin base aeróbica, somete al corazón a un estrés innecesario.
En lugar de ser un trabajo saludable a través de la práctica sensitiva, se vuelve una carga tóxica para el sistema circulatorio, provocando mareos, fatiga crónica y una recuperación nula durante la noche.
Un alumno en estas condiciones, al día siguiente no será capaz de levantarse para practicar.
8. El desaprovechamiento de las disciplinas internas.
Si el alumno llega al bloque de meditación o de la Hatha-Yoga con un dolor muscular agudo o con un cansancio extremo por falta de forma, no podrá concentrarse.
La meditación se convertirá en una lucha contra el dolor físico, en lugar de ser un espacio de introspección y vacío.
La Hatha-Yoga, será una tortura para sus articulaciones y músculos, donde tampoco se podrá concentrar - respirar para disolver todas esas dolencias que le aquejan.
9. El efecto "zombi" en la convivencia.
El agotamiento extremo derivado de la falta de forma física, afecta al carácter del practicante y más si no tiene muy claro su objetivo personal. Porque si no ha sido capaz de prepararse, casi con toda seguridad que su meta propia o no la tiene o estará muy confusa en su mente.
El alumno puede volverse irritable, apático o retraído durante las horas de convivencia y las comidas, perdiéndose uno de los pilares del Gasshuku, que como sabemos a estas alturas del texto, es el vínculo con la comunidad de practicantes.
10. La sensación de vacío posgasshuku.
Al no haber podido rendir al nivel que el evento le exigía, el alumno suele regresar a casa con una sensación de "tarea pendiente" o de no haber aprovechado la inversión.
En lugar de sentirse renovado y empoderado, se va a sentir derrotado por la exigencia del programa que fue incapaz de cumplir.
¡Cuídalo! Porque he visto gente abandonar el Aikido por el nivel de frustración alcanzado cuando han tenido una experiencia de este tipo.
Es equiparable a cuando haces un Aikido más primitivo y vas a un seminario donde se desarrolla un Aikido más sutil, el efecto en el estudiante es el mismo.
Para los aikidokas que no dan importancia a la planificación en su educación, me gustaría que reflexionarán cada uno de los 10 puntos anteriores, he intentarán rebatirlos con su "filosofía" de la improvisación y del disfrute lúdico que poseen, ¡ahí les quiero ver!
Llegar al Gasshuku sin preparación, es como intentar escalar un ocho mil sin aclimatación previa y sin el equipo adecuado.
Estoy plenamente convencido de que la montaña (el Aikido) siempre les ganará. La preactivación es el respeto que el alumno muestra hacia el Arte, hacia el maestro, hacia los compañeros y, sobre todo, hacia su propio cuerpo y compromiso.
"La preparación y la disciplina nos hacen ser dueños de nuestro destino" Bill Paxton.
Eliminación de elementos disruptivos como el móvil que distraigan al estudiante que realiza el Gasshuku
"Lo que más necesitamos es desconectarnos, simplemente para conectar con nosotros mismos"
Dados los tiempos actuales, soy consciente de que quizás esta sea la medida más radical y, a la vez, la más necesaria en el siglo XXI para garantizar el éxito de una actividad como un Gasshuku de alto nivel como el que se está describiendo en esta guía.
En una sociedad donde la nomofobia, -el miedo irracional a estar sin el teléfono móvil-, fragmenta nuestra atención constantemente, el silencio noble y el retiro digital actúan como un "ayuno dopaminérgico" que permite la verdadera cirugía del alma.
Sin la interferencia de la red, el sistema nervioso del alumno puede, ¡por fin! sincronizarse con el ritmo de la práctica y de la naturaleza.
Voy a aportar 10 razones que fundamentan esta desconexión total durante el Gasshuku, por si hay alguien que no comprende esta norma.
10 Razones para no usar el móvil durante el Gasshuku
1. La consolidación de la memoria profunda.
La neurociencia confirma que el aprendizaje motriz se fija durante los periodos de descanso y silencio.
Si tras un día de intensa práctica, el alumno revisa sus notificaciones, el cerebro interrumpe el proceso de "grabado" de la técnica, para procesar información nueva e irrelevante.
El retiro digital garantiza que la energía mental, se quede en lo aprendido y no sea dispersada en cosas triviales.
2. La erradicación de la fragmentación mental.
El móvil entrena la mente para la distracción constante.
En Aikido, buscamos una atención continua o Zanshin.
Eliminar los dispositivos, permite que el alumno recupere la capacidad de concentración sostenida, es esencial para aguantar las 10 horas de práctica diarias sin que la mente "huya" hacia lo digital.
3. La sincronización con el "tiempo orgánico".
La tecnología impone un ritmo frenético y artificial.
El Gasshuku busca que el alumno se sincronice con el ciclo del sol, su propia respiración y el ritmo de la práctica en el Dojo.
Sin relojes digitales ni pantallas, el "reloj interno" se ajusta automáticamente, permitiendo una inmersión total en el presente, que es donde ocurre el verdadero aprendizaje.
El silencio no es solo ausencia de ruido, es un espacio de escucha interna.
Al no tener la "vía de escape" del móvil ante el aburrimiento o la fatiga, el alumno se ve obligado a mirar hacia dentro.
Esto es vital para trabajar con el objetivo particular y procesar las emociones que surgen durante el día de esfuerzo.
5. El fortalecimiento del control mental y de la autodisciplina.
Vencer la compulsión de mirar el teléfono, es un ejercicio de control marcial en sí mismo.
Para una persona con nomofobia, este retiro es un Shugyo para forjar una mente fuerte y estable.
Al ganar esta batalla contra el hábito digital, el alumno fortalece su voluntad, un recurso que luego aplicará en el tatami para no rendirse ante el cansancio del Keiko.
6. La calidad del vínculo grupal (Kizuna 絆).
Cuando los alumnos no están mirando las pantallas, se miran a los ojos y se comunican entre ellos.
La convivencia real florece en los espacios de silencio y en las conversaciones que haya entre los estudiantes.
El retiro digital obliga a la interacción humana genuina, creando una cohesión de grupo mucho más potente y protectora para todos los participantes en el evento.
7. La desintoxicación del sistema nervioso.
Las pantallas generan picos de dopamina artificial que agotan el sistema nervioso, un lujo que no se pueden permitir un participante en un Gasshuku, dado que cada julio de energía es crucial para él.
Al eliminar esta estimulación, el cerebro se "resetea".
El alumno empieza a encontrar placer y satisfacción en las cosas sutiles: el olor a hierba o a tierra, el canto de los pájaros, el sonido del Jo al cortar el aire, la sensación del tacto al realizar un Ikkyo o el sabor de la comida tras la exigente práctica.
Es un regreso a lo natural, a sentir la vida que está a su alrededor.
8. La mejora de la calidad del sueño y de la recuperación.
La luz azul de los dispositivos inhibe la melatonina, la hormona del sueño.
Dado que el Gasshuku exige una recuperación física máxima, el retiro digital asegura un sueño más profundo y más reparador, permitiendo que el cuerpo se regenere mucho más rápido para afrontar la siguiente jornada de 10 horas de práctica.
Si hay un consenso en los que han participado en un Gasshuku, es que lo más demandado por el alumnado es el descanso y el dormir.
Una vez vi a un compañero, -bien es verdad que era bisoño en este tipo de experiencias-, que se saltaba comidas por sueño, es decir, el tiempo de algunas comidas, él lo aprovechaba para dormir profundamente.
¡Cada cual sobrevive como puede! Él no rompía ni la dinámica, ni el horario, pero adaptaba el cronograma de las actividades a sus necesidades más urgentes.
9. La protección del espacio sagrado.
El Gasshuku se realiza en un lugar elegido por su energía y por su aislamiento, con el objetivo de favorecer la asimilación de los contenidos y la introspección del alumnado.
Introducir problemas externos, noticias o redes sociales a través del móvil, "rompe" la burbuja de protección del intensivo.
El retiro digital mantiene la pureza del entorno, permitiendo que la práctica interna no se contamine para que pueda florecer los frutos del esfuerzo en el alumnado.
Esto a veces en occidente se hace difícil de entender, porque está muy arraigado la mentalidad de gimnasio para la práctica de las artes marciales.
10. La dignificación del propósito personal.
Al apagar el móvil, el alumno le está diciendo a su subconsciente:
"Mi evolución en estos 7 días es más importante que cualquier otra cosa".
Es un acto de respeto hacia su propio esfuerzo y hacia el compromiso que ha adquirido con el Sensei y con sus compañeros.
No nos podemos olvidar del desembolso económico que le supone una actividad de este tipo, así que perder el tiempo mirando una pantalla que ve todos los días de su vida, es estar tirando por la borda su dinero.
Esto es otra de las diferencias entre "asistir" a un curso a "vivir" un Gasshuku.
Hay que entender bien las cosas para que no haya malos entendidos, el silencio noble y el retiro digital, no son restricciones que se impone al alumnado, son liberaciones que se le facilitan para que se sienta mejor.
Emancipamos al alumno de la esclavitud de la inmediatez, para que pueda ser dueño de su propia atención en todo momento. Es la única forma de alcanzar el estado de Kitai o vacío luminoso, en un mundo saturado de ruido y de distracciones.
Para los estudiantes que tienen una vida profesional muy agitada y que tienen que estar conectados continuamente, los 7 días de Gasshuku son una bendición.
Hay que tener claro que la desconexión digital no es incomunicación. Ese es el punto que ahora vamos a ver.
Protocolo de desconexión y comunicación de emergencia durante el Gasshuku
La seguridad psicológica es la base de la libertad espiritual. Para que un alumno pueda "soltar" su teléfono y sumergirse en el silencio noble de una actividad como la de un Gasshuku, necesita tener la certeza absoluta de que, si ocurre una emergencia real en su hogar, será localizado de inmediato.
Sin esa garantía, la mente permanecerá anclada fuera del tatami. Por ello, el protocolo para estos casos debe ser profesional, riguroso y totalmente transparente.
Protocolo de desconexión y comunicación de emergencia
Este protocolo se activa en el momento de la recepción de los estudiantes y busca transformar el "miedo a estar desconectado" en la "paz de estar protegido".
1. El acto de entrega (simbolismo y seguridad).
Al llegar, cada alumno recibirá un sobre acolchado con su nombre.
Introducirá su dispositivo (apagado) y cualquier otro elemento electrónico cerrando el sobre.
Custodia:
Los dispositivos se guardarán en una caja de seguridad en la oficina de la organización, bajo la responsabilidad directa de un gestor logístico, -que no participa en las prácticas de 10 horas para estar siempre disponible-.
Sentido marcial:
Este acto simboliza el abandono de las preocupaciones mundanas antes de cruzar el umbral del Shugyo.
2. El "teléfono faro" o la línea de emergencia.
La organización proporcionará a todos los alumnos, en el momento de la inscripción, un número de teléfono exclusivo de emergencias y un correo electrónico de respuesta inmediata.
Instrucción a las familias:
Se les indicará que ese número es solo para causas de fuerza mayor: salud, accidentes, urgencias graves.
Disponibilidad:
Este teléfono está en manos del gestor logístico las 24 horas del día.
Si entra una llamada, el gestor evalúa la urgencia y localiza al Sensei o al alumno de inmediato, incluso si están en pleno Yagai Keiko o en plena meditación.
3. El filtro de tranquilidad o la gestión de los mensajes.
Para evitar que el alumno se preocupe por "pequeñas gestiones", el gestor logístico puede recibir recados no urgentes y anotarlos.
El Sensei decidirá el momento oportuno para comunicarlos, -esto generalmente se hace antes del almuerzo o antes de la cena-, para no romper el ritmo de la práctica.
4. La ventana de comunicación (esto es opcional según el criterio del formador).
Si el Sensei lo considera oportuno para el equilibrio mental del grupo, se puede establecer una "ventana de control" que puede ser el día 4, el de la recuperación.
Se permitirán 15 minutos para que los alumnos realicen una llamada breve de cortesía a sus familias, ¡pero solo a los familiares! Porque hay que mantener el retiro digital personal.
Eso quiere decir, que aún el alumno usando su teléfono personal, no lo utiliza para otras cosas, por ejemplo, para subir algo a sus redes, ver su e-mail, etc.
Esto suele aliviar la presión emocional en el ecuador del Gasshuku, y es aplicable en el caso de que el Sensei vea una preocupación generalizada en el alumnado, por ejemplo, pensemos que de donde son la mayoría de los participantes, hubiera habido una catástrofe natural.
5. La transferencia de la vigilancia.
Al delegar la vigilancia de las emergencias en la organización, el alumno libera su mente de preocupaciones.
Ya no necesita estar alerta de una notificación concreta, porque sabe que si algo pasa, el "faro" le avisará inmediatamente.
Esto permite que el Zanshin se enfoque al 100% en la punta del Bokken,en el movimiento del compañero, en el Time...
6. El combate a la respuesta galvánica del estrés.
La nomofobia produce micropicos de cortisol cada vez que pensamos en el móvil.
Al saber que el dispositivo está bajo llave y que hay un canal de emergencia profesional activado, el sistema nervioso simpático se relaja.
Esto es crucial para que las distintas disciplinas que se están practicando en el Gasshuku, tengan un efecto real de sanación sobre el cuerpo y sobre la mente del alumno.
7. El fortalecimiento de la confianza o Ma - ai emocional.
Este protocolo establece un vínculo de confianza ciego entre el alumno, la organización y el maestro.
El alumno confía su seguridad externa a la organización para poder explorar su inseguridad interna en el tatami.
Es una lección práctica de Musubi fuera del Keiko.
8. La dignificación del silencio.
Saber que el mundo exterior está "atendido", permite que el silencio no sea tenso, sino que se convierta en fértil y fructífero para el estudiante.
El alumno puede profundizar en su objetivo particular sin la "tentación" de buscar respuestas en Google o consuelo en sus redes sociales ante la fatiga del tercer día.
Es decir, es una forma de valerse por sí mismo, sin nada exterior a él.
Según la edad que se tenga, esto puede parecer una tontería, pero créanme, ¡no lo es! Para las personas que tengan cierta adicción al móvil. Esto puede suponer un reto más complicado de superar que el trabajo físico de la práctica.
9. El retorno consciente.
El último día, cuando se haga la devolución de los teléfonos, se hace mediante un ritual breve.
¡Bienvenidos al mundo del ruido y de la distracción otra vez!
Podía ser la frase para la entrega de cada uno de los teléfonos.
El alumno enciende su dispositivo después de la despedida, pudiendo observar con una mente clara y entrenada, cuánta de la información que ha recibido es realmente vital para él, consolidando así el aprendizaje del control sobre su mente.
Muchas veces se piensa que se tiene el teléfono inundado de mensajes, cuando la realidad es que solo se tiene unos cuantos mensajes de tu pareja dándote ánimos y de algunos compañeros del Dojo para ver si sigues vivo.
Este protocolo no es una prohibición, ni se coarta la libertad del alumno, es un servicio de protección sobre la atención.
Se garantiza al participante en la actividad, que el mundo exterior no va a interrumpir la forja de su espíritu, pero se le asegura que el puente con la realidad sigue construido para lo que de verdad importa.
Si se aplica un protocolo de estas características, el alumno va al Gasshuku con una total confianza de seguridad emocional con respecto a su exterior.
Esto es un aspecto relevante, para que el practicante esté completamente presente en cada instante en lo que tiene que hacer, de esa manera se le facilita su superación personal.
Ahora vamos a concentrarnos en otro aspecto comunicativo importante.
La charla de retroalimentación al concluir cada día de práctica
"Lo que no se comunica no existe"
El tiempo que aconsejo para esta sesión es de 30 minutos, se debe de situar estratégicamente entre el final de la práctica y la cena, de esa manera actúa como el "digestor" pedagógico y emocional de la jornada de trabajo.
Una cosa que tanto los alumnos como el Sensei deben de tener presente, es que hay que ser muy claro y conciso en la exposición propia, más que nada, por lo limitado del tiempo.
En el alto rendimiento, no basta con vivir la experiencia, se hace necesario procesarla para que se convierta en sabiduría propia.
Vuelvo a utilizar un decálogo para hacerlo más didáctico, de esa manera se verá la importancia vital de esta charla de retroalimentación para la mejora diaria del Gasshuku.
La retroalimentación a través de la comunicación
1. La consolidación de la "memoria del grupo".
Cada alumno percibe el Aikido desde su subjetividad. Al compartir sus descubrimientos, que pueden ser: un detalle en el trabajo con la cadera, una sensación de peso, un descubrimiento bajo la acción de un principio..., se crea un conocimiento colectivo.
Lo que un alumno ha entendido puede ser la pieza del puzle que le faltaba a otro, acelerando el progreso de comprensión de los 20 participantes simultáneamente.
2. La detección y la corrección de los "puntos ciegos".
El Sensei utiliza estos 30 minutos, para señalar errores comunes observados durante las 10 horas de práctica sin la presión del ejercicio físico.
Es el momento de la reflexión técnica pura, donde se explica el "porqué" de las cosas, permitiendo que el alumno entienda la lógica oculta tras el movimiento, el ejercicio o cualquier otro tipo de práctica.
Porque está más que demostrado, que existen muchas posibilidades que todos estos matices se les hayan pasado por alto a algunos alumnos.
3. La válvula de escape emocional y la catarsis.
Un Gasshuku de alta intensidad remueve emociones profundas: angustia, culpa, frustración, cansancio o euforia.
La charla permite que estas emociones se expresen y se normalicen. Al ver que otros compañeros también sienten fatiga o dudas, el alumno se siente comprendido y apoyado, evitando el aislamiento psicológico.
No buscamos aislarnos, buscamos expandirnos a través de la comunicación franca y sincera entre todos.
4. El ajuste dinámico de las cargas de trabajo.
Esta retroalimentación le da al Sensei un "mapa de calor" del estado real del grupo.
Si detecta que la fatiga es excesiva o que hay un concepto que no se ha entendido bien, puede reajustar la planificación del día siguiente sobre la marcha.
Esto lo que permite, es que el Gasshuku sea un organismo vivo con un Musubi puro y no una agenda rígida e inflexible que hay que cumplir a raja tabla.
Hay que tener claro una cosa, un cambio sobre lo que se ha pensado y se ha planificado con esmero, ¡no es una improvisación! Es una adaptación inteligente para una mejorar continua.
5. La integración de la práctica interna y externa.
Es el espacio donde se conectan las disciplinas. Los alumnos pueden comentar cómo la Hatha-Yoga les ayudó en una determinada técnica, o cómo la meditación influyó en su capacidad para mantener el Zanshin en tal o cual situación.
Esta charla unifica los contenidos dispersos en una sola Vía o Do. Porque muchas veces, los alumnos no encuentran la interconexión entre las disciplinas que se están practicando y, no hace falta que sean diferentes, pueden ser las propias del Aikido, por ejemplo, entre el Aiki-Ken y la mano vacía.
6. El refuerzo del objetivo particular.
El Sensei puede preguntar a los alumnos cómo va su compromiso personal.
Al verbalizar su objetivo ante el grupo, "hoy, ¡por fin! He conseguido mantener los hombros relajados bajo la presión del Keiko casi todo el día". El alumno refuerza su voluntad y recibe el reconocimiento de sus pares, lo que aumenta su autoconfianza y su motivación para el día siguiente.
7. La clarificación del "lenguaje del maestro".
A veces, durante la intensidad del tatami, las instrucciones del Sensei pueden malinterpretarse.
En la calma de la charla, se pueden aclarar conceptos filosóficos o técnicos complejos, asegurándose que todos los participantes tengan una comprensión diáfana de la doctrina que se está impartiendo.
Esto es un eje clave en la comunicación, porque de no hacerse, con toda seguridad que el alumno imagina cosas que no son y que no se ajusta a lo que el Sensei quería transmitir.
8. El fomento del Kizuna o vínculo y el respeto mutuo.
Sentarse en círculo para hablar dignifica la relación entre los participantes. Es muy importante hacerlo de manera circular y no en filas con el Sensei al frente como se hace en la mañana al leer el manifiesto sobre el espíritu (Seishin).
Por otro lado, se rompe la jerarquía rígida del tatami para dar paso a una hermandad de buscadores.
Este ambiente de confianza, es el que permite que, al día siguiente, el trabajo de Uke sea mucho más generoso, más sensible y más seguro.
9. La transición al estado de reposo (descenso del cortisol).
La charla actúa como un puente psicológico. Ayuda a bajar las pulsaciones y a calmar el sistema nervioso tras el esfuerzo del día.
Al hablar con calma, el cuerpo entiende que la "lucha" ha terminado y comienza la preparación para la recuperación nocturna y la digestión de la cena.
10. La renovación del compromiso para el día siguiente.
La charla siempre termina con una mirada hacia adelante. El Sensei cierra la sesión con una síntesis que deja al alumno con una sensación de logro y una dirección clara para la mañana siguiente.
Es el combustible espiritual necesario para levantarse a las 06:00 a. m. con un entusiasmo renovado y muchas ganas por seguir superándose.
Sin estos 30 minutos, el Gasshuku corre el riesgo de ser una acumulación de fatiga. Con ellos, se convierte en una experiencia de aprendizaje consciente.
Hay que tener claro que es un momento donde el sudor se transforma en conocimiento y el cansancio en madurez marcial.
Puede pasar que para un principiante, éstas charlas de entrada no gusten mucho, pero eso cambia radicalmente desde el momento que el alumno ve su practicidad.
Gastos económicos para realizar y organizar el Gasshuku
"La inversión en conocimiento paga los mejores intereses" Benjamín Franklin.
Esta es una de las partes más delicadas y necesarias de la gestión de un Gasshuku de alto rendimiento.
En el Budo, la transparencia es una forma de respeto. Para que el alumno pase del concepto de "gasto" al de "inversión", debe comprender bien la ingeniería humana y logística que sostiene su transformación en una actividad como la del Gasshuku.
La inmensa mayoría de los aikidokas, desconocen e ignoran el trabajo que hay detrás para organizar de un evento formativo que está orientado para su bien.
La razón es que no se paran a pensar lo que se requiere organizativamente para desarrollar una actividad de este calibre, al igual que otras más simples de gestionar, como son un seminario de fin de semana, una clase especial, un aniversario o actos similares.
Hay que tener una cosa clara, todo conlleva mucho trabajo si se quieren hacer las cosas bien y con rigor, que haya más o menos faena, solo depende de la dimensión del evento, por ejemplo, hay que hacer mucho más esfuerzo organizativo en un Gasshuku, que en la organización de un seminario de fin de semana.
Esta ignorancia por parte del practicante, denota su falta de profundidad en la filosofía del Aikido, porque si la conociera y la aplicara, sería consciente que siempre el Ura 裏 es mucho más profundo que el Omote 表.
¿En que se fija el alumno cuando ve la información de un evento como el de un Gasshuku?
El costo, ¡cuanto más barato mejor!
El lugar donde se realiza la actividad, ¡cuanto más bonito y exótico sea, mucho mejor!
Pero hay que hacerse una pregunta, ¿el aikidoka está dispuesto a invertir en calidad?
O simplemente busca realizar un viaje para evadirse de su cotidianidad, importándole muy poco el planteamiento de la enseñanza y la calidad del servicio que se le ofrecen como complemento a esa formación.
Porque lo que se busca de manera generalizada por los practicantes, es que haya una alta calidad, con un coste muy bajo. Yo no soy economista, pero creo que eso no va ni con el sentido común, ni con las leyes de la economía.
Más atrás he hecho una crítica al infantilismo y a la inmadurez que reina en el mundo del Aikido. ¡Pues bien! También hay que decir con respecto a lo económico, que son muy pocos los aikidokas que son conscientes que al exigir una mayor calidad en su formación, ¡irremediablemente! Eso va aparejado a un desembolso más alto por parte del alumno.
Voy a justificar la inversión en contraposición al gasto, a ver si consigo abrir los ojos y las mentes de muchos practicantes.
Ahora me estoy refiriendo al Gasshuku, pero lo que voy a explicar es extensible a toda la educación: clases semanales, clases particulares, clases magistrales, graduaciones, viajes de estudios, material, bibliografía, seminarios, intensivos...
El cambio de paradigma, inversión vs. gasto
Lo primero que hay que hacer es clarificar los conceptos.
En la economía personal, un gasto es una salida de dinero para adquirir un bien de consumo que se agota o se deprecia: una cena, ropa de moda, un gadget.
Una inversión, por el contrario, es un recurso que se deposita en un activo que genera retornos a medio y largo plazo.
No te puedes olvidar que en el Gasshuku, el activo eres tú.
¿Por qué es una inversión?
El capital en salud.
El trabajo con la meditación, el Chi-Kung, la Hatha-Yoga, el Aikido y la alimentación dirigida que se ofrece, reduce el riesgo de enfermedades futuras y mejora tu vitalidad corporal. Es una medicina preventiva de alto nivel durante esos 7 días que estás practicando en esas condiciones.
No te olvides de la impronta que va a dejar eso en ti, que si habitualmente te alimentas con comida basura, estoy seguro que esos 7 días te servirán como revulsivo para cambiar a una dieta más sana y más equilibrada.
La capacidad mental.
El adiestramiento en el control mental, el enfoque en la actividad y el retiro digital, van a reconfigurar tu cerebro para ser más productivo y menos reactivo en tu vida profesional y personal.
Ya he dicho más atrás, que no va a ser la misma persona que llega el primer día de Gasshuku, a la que sale al terminar la actividad.
Las habilidades técnicas.
Un Gasshuku equivale a 6 meses de práctica en un Dojo convencional. Estás "comprando" tiempo y acelerando tu evolución marcial años luz por encima de la media de los practicantes.
Si a eso añades, que se haga un Aikido de alto nivel, -lo siento, pero no todos los Aikidos están depurados-, es una excelencia complementaria que también hay que cuantificar.
Cuando pagas la inscripción, no estás "perdiendo" poder adquisitivo, estás canjeando capital monetario por capital humano. El dinero vuelve, el tiempo y las oportunidades de transformación bajo un Sensei con un buen Aikido y con un buen planteamiento, no.
La arquitectura de la calidad (costos organizativos)
Para que un alumno pueda sumergirse en el "silencio noble" y practicar 10 horas al día, debe existir una estructura invisible que funcione con la precisión de un relojero suizo.
Hay que tener muy claro, que lo que el alumno no ve, es lo que le permite su seguridad, su confort y su enfoque de superación personal durante todo el Gasshuku.
La logística detrás del tatami.
El escenario del Shugyo:
El alquiler de las instalaciones que permiten el retiro, con un Dojo espacioso, luminoso, acondicionado y en un entorno natural para la práctica normal como para el Yagai Keiko, supone una de las mayores partidas presupuestarias del evento.
¡No hay que olvidar! Que son 9 días, el día de la bienvenida, los 7 días de práctica y el día de despedida.
Otra de las cosas que hay que tener presente, son las instalaciones complementarias al tatami: dormitorios, cocina, comedores, lavandería, sala de reunión, oficina...
Otro aspecto a tener muy en cuenta, es un sitio que se alquila en exclusividad para la actividad.
No se busca un sitio barato, se busca el sitio correcto, y eso, se quiera o no, tiene un alto costo.
Seguridad y blindaje legal:
El seguro de responsabilidad civil y los seguros de accidentes para los alumnos y docentes garantizan que, ante cualquier imprevisto, la respuesta sea inmediata y profesional.
Los seguros parecen caros cuando se pagan, en cambio, parecen muy baratos cuando se utilizan.
Sustento y nutrición:
Contar con un cocinero y sus ayudantes que garanticen una dieta diseñada específicamente para el esfuerzo físico extremo, no es "comida", es el combustible para que tus músculos no colapsen el tercer día de práctica.
La gestión del conocimiento:
El marketing, el diseño Web y la gestión de inscripciones no son solo "publicidad", son las herramientas que permiten que el grupo sea de 20 personas, -el número áureo para la enseñanza personalizada-, y que la información sea clara y esté a golpe de clic desde el primer día.
Detrás de todo esto, hay personas que están empleando su tiempo, sus conocimientos y sus recursos para facilitarte las cosas, como es lógico, todo esto hay que pagarlo.
Memoria e historia:
La fotografía y el vídeo profesional permiten que, al terminar, el alumno tenga un registro de su evolución, -la memoria del Gasshuku-, una herramienta de estudio técnico invaluable para el resto de la vida de los participantes en el evento.
Cada euro de la organización está destinado a eliminar todas las fricciones de la vida diaria, para que el alumno solo tenga una tarea, ¡PRACTICAR!
La excelencia, externos y el valor añadido
Mantener un estándar de calidad alto, significa que cada detalle debe ser coherente con el espíritu del Budo.
La excelencia tiene un costo, pero la mediocridad tiene un costo aún mucho mayor en términos de lesiones, estrés, desordenes o pérdida de tiempo.
El valor de los expertos.
Logística del Sensei:
Garantizar que el maestro llegue, resida y trabaje en condiciones óptimas, es asegurarse una enseñanza de la máxima calidad.
Un maestro que está preocupado por la logística de un evento, no puede concentrase en transmitir una enseñanza de alto nivel.
Conocimiento transversal:
El costo de traer expertos externos: historiadores, especialistas en otros Budos, o masajistas profesionales para la recuperación muscular, eleva el Gasshuku de un "cursillo de gimnasio", a un seminario universitario de artes marciales.
Estamos hablando de universos diferentes, solo lo sabe, el ha experimentado un lado y el otro.
Hospitalidad para los acompañantes:
Diseñar programas turísticos para familiares, permite que el alumno pueda realizar su retiro con la tranquilidad de que sus seres queridos están cuidados y que están disfrutando de la región o del país en donde se hace la actividad, eliminando el "ruido" de la culpa o de la preocupación familiar.
Este es otro aspecto que se descuida constantemente en el mundo del Aikido y da igual la latitud donde se hagan las actividades formativas.
Las actividades sociales y las excursiones:
El transporte y la logística de las visitas a lugares emblemáticos de la zona, están diseñados para que el Kizuna se fortalezca fuera del tatami, creando recuerdos que durarán décadas.
Esta parte ya es a criterio de la organización y del formador, pero es importante que se sepa.
Por ejemplo, puede haber organizaciones que después de consultar al Sensei que va a dirigir la actividad, el 4 día, -el de la recuperación-, en vez de hacer un Yagai Keiko, organicen una excursión - comida por lugares emblemáticos de la región en la que se realiza el Gasshuku.
Los que utilizan esta opción, deben de saber que es un momento donde los acompañantes de los practicantes pueden juntarse en esta actividad lúdica.
Donde sí veo una buena aplicación de este aspecto, es en los Gasshukus para los mayores de 50 años.
Personalmente, no soy partidario del día libre para el resto de niveles del Gasshukus, pero lo he vivido en algunas ocasiones, por eso lo pongo.
Pienso que realizar el Yagai Keiko es mucho más rentable para el estudiante, y máximo, si los participantes no han hecho o no piensan hacer más Gasshukus.
¡Todo en la vida tiene un costo! Con este planteamiento de Gasshuku, hemos decidido que el costo sea el de la excelencia. Al abonar tu plaza, estás validando un sistema que respeta tu esfuerzo, protege tu salud y honra la tradición del Aikido con los mejores recursos del siglo XXI.
Al organizar actividades mediocres, solo se pueden conseguir resultados mediocres, así que la decisión es muy simple para el practicante cuando vea la información de unas y otras.
Una queja que pueden manifestar algunos, es que el desembolso para una actividad de esta envergadura es muy grande y se le va del presupuesto personal.
Cuando escribí sobre, Los Seminarios para Mejorar en Rendimiento en Aikido, pensé incluir lo que ahora voy a plantear aquí, que es una estrategia financiera para poder realizar las actividades formativas en Aikido.
Plan de ahorro personal 1 año antes por parte del estudiante, para poder realizar el Gasshuku
"El dinero crece en el árbol de la paciencia"
Esta estrategia financiera está basa en el interés y en la prioridad por parte del practicante.
Si hay un interés real, se va a poder realizar el ahorro, si el interés es vacilante, va a ser imposible de conseguir.
Si se establece una prioridad, la mente estará focalizada y se podrán administra mejor los recursos propios. Por el contrario, si la preferencia no está clara en la mente del alumno, la intensión se disolverá como un azucarillo en un té.
Esta propuesta es profundamente coherente con la filosofía y con la práctica de cualquier Budo. En la tradición japonesa, existe el concepto de Kumitate 組 み 立 て, que es una preparación o una construcción paso a paso, es aplicable no solo a la edificación de la técnica en Aikido, sino también a la gestión de la propia vida del aikidoka.
Cuando un alumno sea capaz de ahorrar durante un año, no es solo una solución financiera para realizar una determinada actividad, es un ejercicio de Shugyo con disciplina proyectado en el tiempo futuro.
Muchos aikidokas están mal formados por la falta de recursos y por carecer de proyectos que les permitan desarrollar un plan de ahorro, que posteriormente puedan invertir en su educación.
Luego están los que ya se han formado bien en la base, pero no pueden seguir ampliando su formación, es decir, realizar viajes de estudio, ir a determinados cursos o hacer una actividad como la que estamos describiendo.
Con un plan como el que se describe a continuación, no solo les permitirá consolidarse en su actual nivel, sino que podrán proyectarse aún más allá para ampliar su capacitación.
Vamos con el diseño del plan, que permitirá al alumno un reto de autodisciplina, que posteriormente le permitirá realizar sus deseos de formación.
El plan de ahorro Aiki (12 mese)
"La inversión en tu transformación comienza con el primer céntimo de disciplina"
1. El concepto:El goteo monetario constante.
Al igual que una gota de agua horada la piedra, el ahorro sistemático elimina el impacto bruto del desembolso final.
Este plan divide el costo total del Gasshuku: Inscripción + Alojamiento + Viaje + Gastos, en 12 cuotas mensuales.
2. La metodología de los "gastos parásitos".
El plan propone que el alumno no saque el dinero de su presupuesto básico, sino de la eliminación de los gastos superfluos que suele tener.
Ejemplo:
Renunciar a un par de cafés a la semana, algunas de la cervezas con los amigos, un servicio de suscripción que no usa o del que ya se ha aburrido, la compra de algo que realmente no necesita o una cena fuera al mes.
Resultado:
Ese dinero se desvía a la "cuenta del Gasshuku".
El alumno no "pierde" dinero, sino que transforma un gasto efímero en una experiencia eterna.
Vamos a poner un ejemplo hipotético, pensemos que el costo total del Gasshuku por alumno es de 1.200 €, el ahorro por mes para llegar a esa cantidad es de 100 €.
Seguimos con el ejemplo hipotético, ahora vamos a realizar un desglose de los gastos superfluos en un mes, divididos por categorías:
Gastos superfluos en 1 mes
1. Gastos hormiga (pequeños, diarios y constantes):
Café de cafetería: Comprar un café diario de camino al trabajo (ej. 2 € - 3 € diarios).
Snacks y golosinas: Máquinas expendedoras, papas fritas, chocolates o refrescos.
Botellas de agua: Comprar agua embotellada en lugar de llevar una reutilizable de casa.
Cigarrillos/Tabaco (en caso de que se fume): Hábito diario costoso.
2. Ocio y comida fuera:
Comida rápida o a domicilio: Pedir comida (UberEats/Glovo) por comodidad en lugar de cocinar.
Comidas en restaurantes: Comer fuera de casa constantemente o con mucha asiduidad.
Alcohol y copas: Salidas frecuentes a bares.
Cine o eventos culturales excesivos: Ir al cine todas las semanas.
3. Suscripciones y tecnología ("gastos fantasma"):
Plataformas de Streaming duplicadas: Pagar Netflix, HBO, Disney+, Amazon Prime y Spotify simultáneamente sin usar todos.
Aplicaciones móviles: Suscripciones a apps (juegos, productividad, VPN) que no se utilizan.
Datos móviles: Pagar un plan de datos más alto de lo necesario.
4. Compras por impulso y estilo de vida:
Ropa de moda: Comprar prendas por impulso que ya se tienen o que no se necesitan.
Artículos decorativos/Gadgets: Compras pequeñas e innecesarias para la casa o tecnología "a plazos" (ej. el nuevo iPhone).
Uso de apps de transporte: Pedir Uber o Cabify para distancias cortas en lugar de caminar o usar transporte público.
Billetes de lotería: Gastos recurrentes con baja probabilidad de retorno.
Ejemplo mensual simulado:
Café diario (2 x 20 días): 40 €
Comida a domicilio (2 veces/semana x 4): 80 €
Suscripciones no usadas: 20 €
Compras impulsivas (ropa/snacks): 50 €
Total de gasto innecesario:190 € al mes.
¡Es o no posible realizar un plan de ahorro para realizar una actividad de transformación personal!
La maravilla de las matemáticas, es que de un tortazo nos devuelven a la realidad.
Fases del plan de ahorro (trimestrales)
Trimestre
Fase
Acción Psicológica
Mes 1-3
Siembra
El alumno establece una transferencia automática a una cuenta aparte.
Se visualiza el objetivo, ¡aspecto muy importante!
Mes 4-6
Raíz
El ahorro se vuelve un hábito.
Se siente la satisfacción de ver crecer el fondo para el Gasshuku.
Mes 7-9
Tallo
El compromiso es total.
El alumno ya está realizando la preactivación física de los 3 meses (que vimos antes) junto con el ahorro final.
Mes 10-12
Fruto
El capital está listo.
La reserva de la plaza se hace con la paz mental de quien ha cumplido con su palabra.
¡Siempre lo más simple es lo más eficaz! Pero el problema está, en si el interés es real y la predisposición para llevarlo acabo se materializa en una acción constante.
Ahora vamos con el argumentario del plan de ahorro.
10 Razones por las que este plan es un acto de compromiso genuino
1. La eliminación del estrés financiero:
El alumno llega al Gasshuku con la mente libre de deudas o preocupaciones económicas, lo que facilita el estado de Mushin o no mente.
2. El filtrado de las intenciones:
Solo aquel que realmente valora la enseñanza del Sensei, tiene la constancia de ahorrar durante un año o más.
Es un detector natural de compromiso propio y con la organización del evento.
3. El fortalecimiento de la voluntad:
Decir "no" a un capricho hoy, para decir "sí" al Gasshuku de mañana, es la misma disciplina que se necesita para no abandonar en el día 3 cuando llegue el muro de la actividad.
4. El respeto al valor de la enseñanza:
Al ahorrar con esfuerzo, el alumno otorga un valor sagrado a cada hora de clase que recibe.
No se desperdicia ni un minuto, porque sabe lo que le ha costado estar allí.
Esto se nota mucho en alumnos, porque el que más esfuerzo hizo para estar, es el más se esfuerza para integrar cada práctica y es el que más pregunta en la charla al final del día entre el Sensei y los alumnos.
Ya sabemos el refrán: "El que algo quiere, algo le cuesta".
5. La independencia y la soberanía:
El alumno no depende de créditos o favores, su práctica es fruto de su propio trabajo y previsión, lo cual es un añadido muy valorado en el camino de su educación como aikidoka.
En muchos de mis escritos hablo de libertad, a veces referida dentro del contexto técnico; otras con el entorno de formación (el Dojo); ahora es con la economía.
Muchos aikidokas están atrapados en entornos de "formación" mediocres o directamente malos, por carecer de recursos económicos para dar el salto a otros que son más rigurosos y con un mejor plan de formación.
Así que un plan de este tipo, es aplicable en otros casos si realmente se está preocupado por formarse bien.
6. La sincronización entre mente - cuerpo - bolsillo:
El compromiso deja de ser una idea abstracta o un deseo sin fundamento y se convierte en una acción tangible y cuantificable mes a mes.
Es como con los objetivos técnicos, tienen que ser constatable según se van superando las diferentes fases educativas.
7. La valoración de la austeridad:
El ahorro invita a una vida más sencilla y enfocada, eliminando lo disruptivo, incluso antes de que empiece el retiro digital.
La moderación es un ejercicio que implica discernimiento y va a aportar mucha felicidad y paz al estudiante.
8. La generación de expectativa positiva:
El ahorro crea un "hambre" de conocimiento en el practicante.
Cada mes que pasa aumenta el deseo de aprovechar el Gasshuku, más que nada, porque se es plenamente consciente de lo que está costando para poder asistir.
9. La coherencia ética:
El Dojo organiza con previsión y el alumno asiste con previsión.
Ambas partes vibran en la misma frecuencia de orden y de respeto, aún si no se conocen personalmente.
Son dos apoyos que se equilibran mutuamente, el alumno por sí solo no tienen ni el espacio, ni la oportunidad para realizar una experiencia de este calibre.
La organización, si no tiene alumnos que demanden este tipo de formación, no la podrá organizar por muy buen lugar que posea y por muy potente que sea su maquinaria organizativa.
Es un apoyo recíproco, como la relación entre el Uke y el Tori cada vez que practican.
Para que exista esa correspondencia en el proyecto, es importante por parte del alumno, que desde el momento que tome la decisión de realizar el Gasshuku lo comunique a la organización para realizar su prereserva.
En caso de que haya una causa de fuerza mayor que le impida ir antes de que se cierre la inscripción, debe comunicarlo para que la prereserva pase a otro interesado.
Ese equilibrio es muy importante para llevar a buen término el proyecto.
Eso quiere decir, que la organización debe tener una lista de espera desde el momento que se llegue a las 20 plazas y esta se anulará al cierre de la inscripción.
10. El poder del ritual:
El día que el alumno realiza el pago final con sus ahorros de un año, siente que ya ha superado la primera gran prueba del Gasshuku, aún sin haber hecho ni un solo Ukemi.
Cuando se utiliza un sistema de este tipo, el alumno comprueba que en lugar de chocar contra el muro de un gasto elevado y de golpe, el practicante fluye con el tiempo, usando los 12 meses a su favor para llegar a la meta sin realizar un gran esfuerzo financiero.
Si la organización tiene conocimiento de que hay estudiantes que han hecho ese proceso de homiguita durante 12 meses o más, sería un gesto de sensibilidad premiar con un detalle, eso no solo fideliza a los estudiantes, sino que es un reconocimiento a su compromiso y a su honestidad con la organización y con el Sensei.
"Actualmente hace falta mucha sensibilidad en el mundo del Aikido, para ser propiamente dicho Aikido"
Esa falta de tacto se ve mucho cuando uno visita Japón, -al menos donde yo he residido-, vas desde el otro extremo del mundo a practicar con ellos en sus Dojos y te ignoran por completo. Creo que eso les pasa, porque los que tienen ese tipo de actitud nunca han sido aikidokas viajeros, porque si lo hubieran sido, estoy completamente seguro que no se comportarían de esa manera.
Volviendo de nuevo al plan de ahorros, que hay personas que tienen su técnica particular para afrontar estos retos ahorrativos, ¡maravilloso! Cada cual utiliza y usa las herramientas que tiene y que mejor sabe manejar. Sea cual sea la estrategia, lo importante es que conduzca al estudiante a la realización de la actividad.
No debemos ignorar el desarrollo de las capacidades internas, que forja un practicante cuando realizar un proceso de ahorro de este tipo, que les puedo asegurar que va a tener su resonancia en su trabajo técnico, ¡cuidado con el Ura del asunto!
Visto el plan de ahorro ofrecido, no creo que haya un aikidoka que esgrima como disculpa que no viajan o que no asiste a tal o cual curso porque no tiene suficiente dinero, lo que quizás carece es de interés y saber establecer sus prioridades.
Ejemplo de planificación integral para la organización de un Gasshuku
"Un objetivo sin un plan no es más que un deseo" Antoine de Saint-Exupéry.
Cuando un organizador se le pasa la idea por la cabeza de realizar una empresa de estas dimensiones, la primera pregunta que surge es, ¿cómo rayos voy a hacer esto?
Se pueden utilizar servicios externos con profesionales capacitados para la organización de un evento de este nivel, hay muchas empresas dedicadas a eso en cualquier país, pero hay que partir de la base, que al elegir esa opción, va a ser un gasto añadido al costo global del Gasshuku.
Que se puede contar con alumnos que estén dispuestos a invertir en una actividad con ese plus extra, pues maravilloso para el Dojo organizador, porque le van a quitar de encima un gran problema y muchísima presión.
Aquí solo mostraré un guión muy básico para escuelas que quieran organizarlo ellos mismos, luego cada cual si se anima o lo necesita, puede o no contratar servicios puntuales por separado, por ejemplo: el alquiler del tatami, la contratación del cocinero y sus ayudantes o catering, transporte...
Que el lugar elegido para realizar el Gasshuku cuenta ya con ese tipo de servicios y con otros más, pues eso es toda una fortuna que allana mucho la organización de la actividad.
Hay que partir de una certeza, la planificación de un evento de 10 horas diarias de práctica, durante 7 días, no es organizar un cursillo de fin de semana con 6 horas de clase, es gestionar un centro de alto rendimiento temporal con todo lo que eso conlleva.
La excelencia no es un acto, es un hábito de planificación que se perfecciona edición tras edición. Porque se va aprendiendo cada vez que se organice el evento y siempre el más difícil de realizar es el primero, aún teniendo esta guía en las manos.
Cuando se llegue a la tercera edición, ya la maquinaria organizativa está bien engrasada y solo hay que limitarse a hacer ajustes puntuales.
Los Gasshukus visto desde los alumnos interesados, siguen el mismo patrón que hay en la participación de los seminarios, esto es:
Primero vienen los que les mueve la novedad - curiosidad y se enteran de ella.
Después asisten los que no pudieron venir a la primera edición.
Al final, asisten los que verdaderamente tienen un interés real por una formación de este tipo y con esta exigencia.
¡Mucho ojo! Con el primero o con los dos primeros, puede pasar que se pierda dinero o solo se consiga lo comido por lo servido, para que eso no pase, hay que tener todos los gastos bien atados y para ello hay que saber qué gastos hay en una empresa de este tipo.
Vamos con una hoja de ruta para la planificación integral de un Gasshuku, organizado por un Dojo, lo he desglosado en cuatro fases críticas.
Ejemplo de planificación integral
FASE 1:PLANIFICACIÓN INICIAL(MESES 12 A 10)
El cimiento sobre el que se construye la visión.
1. La definición del concepto y del nivel:
Es un Gasshuku de iniciación (Tierra).
Va a ser uno técnico (Agua) para fundamentar las bases con los alumnos nuevos o con los que llevan un tiempo de práctica (de 0 a 4 años).
O se va a organizar para Yudanshas (Fuego/Vacío). Si fuera este el caso, aquí desde el punto de vista técnico hay que afinar más.
Por lo tanto, hay que definir muy bien el "tono" del encuentro para poder construir encima todo lo demás.
Lo más aconsejable, es hacer un sondeo entre los posibles interesados, y más si es una primera edición. De esa manera se puede precisar qué perfil de alumnos les atrae este tipo de actividad.
Eso nos permitirá definir el nivel de Gasshuku que se quiere y se puede hacer.
Si se hace un sondeo previo, ya no estamos hablando de 12 meses, ya nos estamos montando en 15 meses, porque 3 meses para realizar el sondeo es más que suficiente.
2. El estudio de viabilidad:
Análisis de los costos fijos vs. número de plazas, ya sabemos que el ratio máximo es de 20 estudiantes para la realización de un Gasshuku.
Visto esto, hay que establecer el punto de equilibrio financiero.
¡Ojo aquí! Si el entorno más seguro para la asistencia que son mínimo 10 alumnos, no tienen un poder adquisitivo para pagar la cantidad que ha salido por estudiante, lo más sensato es no hacer un Gasshuku y hacer un intensivo, de esa manera, la organización se va rodando y los alumnos van comprobando la calidad con la que se trabaja en todos los campos.
No hay que olvidar que la prudencia es la inteligencia de los valientes.
En caso de que el Gasshuku sea viable, publicación del "Plan de Ahorro Aiki" para aquellos interesados que lo quieran realizar.
Esta información es importante para la organización como expresé más atrás, para tener un detalle con los que sigan esta estrategia.
3. El calendario maestro:
En la elección de las fechas, hay que evitar conflictos con otros eventos nacionales o regionales y asegurando que sea un periodo que facilite el retiro, esto es, que se pueda realizar en vacaciones o puentes largos, que siempre va a facilitar la asistencia por parte de los interesados.
Una vez establecida la actividad y se ha acomodado temporalmente (3 ediciones), las otras posibles actividades que se hagan en las mismas fechas no van a ser un problema, pero en los inicios, hay que tener muy en cuenta este punto.
4. La selección del Sensei responsable:
Confirmación del director técnico y que su alineación educativa coincida con los objetivos del Dojo organizador.
Aquí hay que contemplar, si siempre es el mismo Sensei o se va rotando en cada edición.
También, si solo va a participar un solo Sensei o hay varios en los 7 días de práctica.
Personalmente recomiendo que en las 3 primeras ediciones sea el mismo Sensei, ya cuando el Gasshuku esté consolidado, se puede abrir a más instructores.
No se debe olvidar cimentar bien la actividad, para posteriormente poder abrir el abanico a otras posibilidades.
Y por su puesto! Se puede hacer siempre con el mismo Sensei, que sería un sello de calidad de su actividad docente.
Posibilidades puede haber muchas, solo depende de la orientación que el Dojo organizador le quiera dar.
FASE 2:ORGANIZACIÓN Y LOGÍSTICA(MESES 9 A 4)
La arquitectura que sostiene la experiencia.
1. La sede y el alojamiento:
Reserva de la instalación (Dojo + Residencia).
Verificación de la calidad del tatami y de los espacios para el Yagai Keiko de querer hacerlo.
2. El presupuesto detallado:
Desglose de gastos: seguros, limpieza, cocina, comida, materiales, videógrafo...
Establecimiento de las cuotas de inscripción.
3. La estrategia de comunicación:
Lanzamiento en la Web, diseño de imagen corporativa y apertura en las redes sociales.
Cuanta más difusión haya mucho mejor, aún si ya de entrada se tienen todas las plazas reservadas.
Aparte de la lista de espera, se puede ir confeccionando una lista de reservas anticipada para la siguiente edición si la demanda es muy grande.
4. La gestión jurídica:
Contratación de seguros de responsabilidad civil y de accidentes.
Obtención de permisos municipales o de medio ambiente para la práctica exterior en caso de que fuera necesario.
5. La logística interna:
Contratación del equipo de cocina o catering, personal de masajes - fisioterapia en caso de que se quiera dar estos dos últimos servicios y de todo el apoyo externo que se precise.
FASE 3:EJECUCIÓN Y GESTIÓN ACTIVA (DURANTE EL EVENTO)
La fase del Zanshin organizativo.
1. La recepción y el ritual de entrada:
El registro de alumnos, recogida de certificados médicos, entrega de sobres para el "Retiro Digital" y entrega de kits de bienvenida.
Aquí es el momento donde se tiene el detalle con los que han realizado el "Plan de Ahorro Aiki".
Que se haga de forma pública o privada, eso ya lo decide la organización y el Sensei.
2. El control del cronograma:
Supervisión estricta de las 10 horas de actividad.
Gestión de las transiciones entre las distintas disciplinas: meditación, Hatha-Yoga y Aikido con y sin armas.
Aquí hay que descartar el estrés, la prisas, los corre, corre y demás aspecto que pueden perturbar el desarrollo armónico del Gasshuku.
Si se fijan bien en el horario de los diferentes planteamientos técnicos para cada nivel de Gasshuku, hay un espacio de tiempo entre las distintas actividades, bien para cambiarse de ropa, desayunar, ducharse o cualquier otro aspecto.
Esto se hace para que el alumno tenga el tiempo suficiente de ir de una actividad a otra sin agobio.
¡Eso sí! No se ha previsto el que el alumno haga una desconexión completa, por ejemplo, después del desayuno irse a dar un paseo por el bosque, ¡no es el tiempo de eso! Hay que cambiarse pronto para afrontar la práctica de la mañana.
Una de las responsabilidades del gestor logístico, es que no haya practicantes deambulando por la instalación mientras se desarrollan las actividades de formación.
3. La seguridad y el bienestar:
Otra de las responsabilidades del gestor logístico, -que es el faro de la actividad-, ya sabemos que es el supervisa la línea de emergencia 24/7 y monitoriza el estado físico de los alumnos para prevenir las sobrecargas.
Muchas veces no se le da la importancia que merece a la labor del responsable de la logística, ¡pero es clave! Porque mientras los demás practican, él esta resolviendo problemas y vigilando que todo esté bien en cada momento del desarrollo del programa.
4. La gestión documental:
Captura de fotos y vídeos, -sin interferir en la práctica-, para la futura memoria técnica y promocional.
No solo se documenta la práctica, también hay que dar valor a los momentos de alegría y de relax.
5. El cuidado del entorno:
Protocolo diario de limpieza, -antes, durante y después-, para mantener la pureza del espacio, por ejemplo, el tatami, que es responsabilidad de todos los practicantes.
FASE 4:EVALUACIÓN POSEVENTO Y CIERRE (POSGASSHUKU)
La cosecha y el legado.
1. El análisis de resultados (feedback):
Procesamiento de las encuestas de satisfacción y de las notas tomadas durante las charlas de retroalimentación diaria.
2. La memoria del Gasshuku:
Envío a los alumnos el material gráfico y técnico, -vídeo resumen-, como herramienta de estudio permanente si se hubiese planteado ese servicio a posteriori.
Montaje de la memoria del evento en la Web del Dojo organizador y difusión en las redes sociales.
Esta parte, es la semilla que puede germinar en muchos practicantes para la próxima edición.
Lo ideal y recomendable es poner al final de la memoria, las fechas y el lugar de la próxima edición, aunque se tengan que confirmar a lo largo del siguiente trimestre.
Porque hay que recordar, que los posibles interesados que no se enteraron para realizar la primera edición, si ven la información para la siguiente, pueden hacer una prereserva y ya se va configurando el siguiente Gasshuku.
Es el efecto de bola de nieve en positivo, desde que se de el primer empujón y comience a rodar, ella sola se hará grande.
3. El balance económico:
Cierre de cuentas, pago a proveedores y liquidación de impuestos.
Informe final de la organización detallando qué funcionó y qué debe cambiarse para el Gasshuku del año siguiente.
Esta parte no es menor, es la que clarifica y corrige aspectos que van a dar mayor calidad y mayor rigor a la siguiente edición.
Muchas organizaciones de eventos en Aikido: seminarios, intensivos, clases magistrales... , esta parte se la saltan , ¡craso error! Porque no han rematado la faena y con toda certeza, en la siguiente convocatoria habrá muchas fisuras que se verán ampliadas y como consecuencia van a desmerecer el evento.
Para que este plan sea magistral, la organización debe actuar como un Tori perfecto, esto es, presencia invisible pero control total de la dinámica.
Lo invisible:
Limpieza impecable, la comida a tiempo, la logística fluida, el horario cumplido de forma estricta pero con armonía, flexibilidad y alegría.
Lo visible:
El Sensei enseñando y los alumnos practicando en un estado de total despreocupación externa.
Lo más difícil en la organización de un evento de estas características es la elección de la sede para celebrar el Gasshuku, porque no es simplemente alquilar un espacio sin más, es elegir el útero donde se gestará la transformación del alumno durante los 7 días de práctica intensiva.
Si el entorno es ruidoso, estrecho o carece de belleza, el esfuerzo del Sensei y del alumnado se triplicará para lograr la concentración y seguir la dinámica planteada.
Para garantizar un silencio noble y la eficacia de las 10 horas de práctica, el lugar debe cumplir con el siguiente protocolo para la selección de la sede.
Los 5 pilares de la sede maestra para realizar un Gasshuku
1. El aislamiento acústico y energético (el velo del silencio).
La sede debe estar alejada de núcleos urbanos, carreteras con alto tráfico o centros turísticos ruidosos.
El requisito:
El único sonido ambiental permitido debe ser el de la naturaleza, esto es, el viento, el agua, los pájaros...
La prueba:
Realizar una medición del ruido en diferentes horas del día.
Si se escuchan motores o música externa, la sede queda descartada para proteger el estado de equilibrio.
2. La calidad del Dojo y de la superficie de práctica (el centro de la forja).
El tatami es el elemento más crítico para la salud del practicante.
El espacio:
Mínimo de 4 a 5 m² por parejas de practicantes para permitir proyecciones y el trabajo con las armas con seguridad (Aiki-Ken/Jo). Esto en planchas de tatami de 2 x 1 son entre 2 y 2,5 planchas por pareja de alumnos.
Lo ideal es de 6 a 8 m² por parejas de practicantes. Esto en planchas de tatami de 2 x 1 son entre 3 y 5 planchas por pareja de alumnos.
En resumen, teniendo presente un espacio adicional para los bordes de seguridad, la zona del Kamiza 上 座, y el área del instructor. Sería un espacio total que puede oscilar entre 90 a 100 m² que sería lo ideal para 20 personas.
Pero muchas veces hay que adaptarse al espacio del que dispone el lugar, pero siempre hay que priorizar en que los estudiantes estén cómodos, para que puedan realizar su Keiko con seguridad y libertad.
Hay que descartar sitios estrechos y rectangulares tipo tubo.
Es uno de los quebraderos de cabeza de una organización, porque muchas veces el lugar para realizar el Gasshuku es el perfecto, pero el área para colocar el tatami es pésimo, así que hay que descartar ese maravilloso lugar aunque nos pese mucho.
La superficie:
El tatami debe de ser de alta densidad (mínimo 4 cm), lo ideal sería que tuviera un sistema de amortiguación bajo el mismo, -madera o muelles-, para prevenir lesiones tras las 70 horas de Ukemis.
Si se alquila a una empresa especializada, con toda seguridad que tiene todos estos recursos disponibles.
La ventilación:
Ventilación cruzada natural.
El aire debe renovarse constantemente, para evitar la acumulación de CO2 durante el esfuerzo de la práctica.
3. El entorno para el Yagai Keiko (la conexión externa).
Lo ideal es que la sede pueda contar con acceso directo y privado a terrenos naturales, así nos ahorramos el tiempo y los recursos de pedirlos al ayuntamiento o a la institución responsable de ese paraje.
La diversidad:
Presencia de zonas de césped llano para armas, pero también senderos o zonas boscosas para la meditación en movimiento o el paseo después del almuerzo.
La privacidad:
El alumno no debe sentirse observado por curiosos o turistas mientras practica al aire libre.
Hay que cultivar un sentimiento de "retiro" absoluto.
4. La logística de la nutrición y del descanso (el templo del reposo).
La recuperación es la mitad de la práctica.
Las habitaciones:
Espacios limpios, sobrios y cómodos.
Se priorizan habitaciones individuales o compartidas por un máximo de 2 personas por habitación para garantizar un buen sueño.
También para facilitar la higiene personal.
Hay que pensar que las 2 duchas diarias no se las quita nadie, una al acabar la práctica de la mañana y otra al concluir la de la tarde.
La cocina:
Instalaciones que permitan la manipulación de alimentos frescos y con todas las garantías sanitarias.
Debe haber un comedor que facilite el silencio noble durante las comidas, con luz natural y vistas al exterior.
La hidratación:
Acceso a agua de alta calidad, -preferiblemente mineral o filtrada-, de forma constante en el Dojo para que los alumnos en los descansos puedan hidratarse bien.
5. La gestión de la disrupción (el blindaje digital).
La sede debe facilitar técnicamente el retiro digital.
La cobertura:
Paradójicamente, una zona con una cobertura limitada es una ventaja en estos casos.
La custodia:
Disponibilidad de una caja fuerte o de una oficina bajo llave, para la entrega de los dispositivos electrónicos según el protocolo de desconexión visto más atrás.
La infraestructura de emergencia:
Debe existir una línea de telefonía fija fiable, para que el "teléfono del faro" funcione sin depender de la señal móvil, ¡por si las moscas!
Antes de firmar el contrato, el equipo logístico debe calificar la sede del 1 al 10 en este Checklist:
Tabla de evaluación para la organización
Criterio
Puntuación Mínima
Observación Crítica
Silencio Ambiental
9/10
¿Hay obras o tráfico cerca?
Calidad del Tatami
10/10
¿Es apto para 10 h de práctica diarias?
Espacio Yagai Keiko
8/10
¿Hay sombras y terreno seguro?
Calidad del Sueño
8/10
¿Las camas permiten el descanso real?
Aislamiento Humano
9/10
¿Hay extraños merodeando la zona?
Una sede que cumple con todos estos requisitos que se acaban de enumerar, reduce a la mitad el trabajo de la organización y el control mental de los participantes, porque el propio entorno facilita la dirección del evento e invita a la introspección por parte del alumnado.
La filosofía es que el lugar no solo alberga el Gasshuku, el lugar ES parte del Gasshuku.
Cuando el Gasshuku está establecido, las cosas marchan casi solas, porque al ofrecer una alta calidad en la enseñanza, en las instalaciones y en la experiencia que pueden vivir los interesados al realizarlo, las suscripciones vienen solas.
Lo difícil está en llegar a ese punto, pero desde el momento que se consigue, cada alumno es un embajador - promotor de la actividad allí donde vaya.
Vamos llegando al final de nuestra guía, ahora vamos a ver otro parámetro de calidad que no puede faltar.
¿Cuáles son las razones para realizar encuestas al concluir los eventos formativos?
Las encuestas al finalizar las actividades formativas son cruciales para medir el éxito del evento y obtener una retroalimentación directa para realizar mejoras continuas.
Permiten recopilar datos sobre preferencias, identificar áreas de mejora, y asegurar la calidad de las futuras ediciones, facilitando la toma de decisiones basada en información real.
Parámetros que deben de interesar a cualquier organizador responsable:
La medición del éxito y de la satisfacción:
Se evalúa qué aspectos de la organización funcionaron correctamente y cuáles no, proporcionando valoraciones sobre las instalaciones, los formadores y el evento en general.
La mejora continua:
Se identifican áreas susceptibles de mejora, permitiendo ajustar los programas para satisfacer mejor las necesidades de los futuros usuarios en las próximas ediciones.
La recopilación de los datos cualitativos y de los cuantitativos:
Ayudan a entender las preferencias y actitudes de los practicantes, así como las tendencias en la participación.
La seguridad y el rendimiento:
Permiten conocer el estado físico y percepción de seguridad de los estudiantes para mejorar el rendimiento en futuras convocatorias.
La toma de decisiones:
Facilitan la adopción de medidas informadas para mejorar los servicios y los programas del evento.
En resumen, son una herramienta esencial para validar la calidad de la actividad, la experiencia de los participantes y para asegurar las próximas ediciones.
Al ser anónima, el alumno se siente libre de ser honesto, proporcionando una métrica real del éxito del evento.
En el siguiente modelo de encuesta, para cada pregunta, la escala de respuesta sugerida es:
a) Totalmente satisfecho / Excelente.
b) Satisfecho / Bueno.
c) Poco satisfecho / Regular (Necesita Mejora).
d) Insatisfecho / Deficiente.
Encuesta de evaluación final del Gasshuku
BLOQUE I:LOGÍSTICA Y LUGAR DE CELEBRACIÓN
1. Adecuación del entorno natural para la práctica: a) b) c) d)
2. Calidad y limpieza de las instalaciones (Dojo): a) b) c) d)
3. Comodidad y limpieza del alojamiento: a) b) c) d)
4. Accesibilidad y señalización para llegar al lugar: a) b) c) d)
5. Calidad acústica y aislamiento del ruido exterior: a) b) c) d)
6. Calidad del tatami (firmeza, amortiguación y seguridad): a) b) c) d)
7. Idoneidad de las zonas para el Yagai Keiko (práctica exterior): a) b) c) d)
BLOQUE II:INFORMACIÓN, MARKETING Y GESTIÓN PREVIA
8. Claridad de la información en la Web y redes sociales: a) b) c) d)
9. Utilidad del "Plan de Ahorro Aiki" sugerido 1 año antes: a) b) c) d)
10. Efectividad del plan de preparación previa (3 meses antes): a) b) c) d)
11. Facilidad del proceso de inscripción y pago: a) b) c) d)
12. Atención recibida por la organización antes del evento: a) b) c) d)
13. Gestión de la entrega de dispositivos (Retiro Digital): a) b) c) d)
BLOQUE III:DOCENCIA Y CONTENIDOS TÉCNICOS
14. Calidad de la enseñanza y transmisión del Sensei: a) b) c) d)
15. Estructura y coherencia de los contenidos técnicos de Aikido: a) b) c) d)
16. Nivel de dificultad técnica según el programa establecido: a) b) c) d)
17. Integración de la práctica con armas (Ken/Jo): a) b) c) d)
18. Utilidad de las correcciones individuales del Sensei: a) b) c) d)
19. Calidad de las introducciones teóricas matutinas: a) b) c) d)
20. Equilibrio entre la práctica de la Mano Vacía y de las Armas: a) b) c) d)
21. Calidad y guía en las sesiones de Chi-Kung: a) b) c) d)
22. Efectividad de las sesiones de Hatha-Yoga para el acondicionamiento físico: a) b) c) d)
23. Profundidad de las sesiones de Meditación: a) b) c) d)
24. Sinergia lograda entre la parte interna y la técnica marcial: a) b) c) d)
BLOQUE V:RITMOS, DESCANSOS Y NUTRICIÓN
25. Distribución del cronograma de las 10 horas diarias: a) b) c) d)
26. Gestión de la intensidad física (Gráfico de Carga): a) b) c) d)
27. Calidad nutricional y sabor de las comidas (Desayuno/Almuerzo/Cena): a) b) c) d)
28. Adecuación de los tiempos de descanso, siesta o paseo: a) b) c) d)
29. Efectividad de la charla de retroalimentación de 30 min (por la tarde - noche): a) b) c) d)
BLOQUE VI:FACTOR HUMANO Y CONVIVENCIA
30. Grado de camaradería y respeto entre los participantes: a) b) c) d)
31. Calidad del trabajo como Uke de tus compañeros: a) b) c) d)
32. Atmósfera de silencio y respeto generada (Silencio Noble): a) b) c) d)
33. Gestión de conflictos o dudas por parte de la organización: a) b) c) d)
BLOQUE VII:IMPACTO PERSONAL Y CIERRE
34. Nivel de cumplimiento de tu Objetivo Particular personal: a) b) c) d)
35. Grado de esfuerzo personal que has sido capaz de entregar: a) b) c) d)
36. Percepción de mejora en tu control mental y nomofobia: a) b) c) d)
37. Relación calidad-precio (percepción de la inversión realizada): a) b) c) d)
38. Sentimiento de seguridad física durante todo el Gasshuku: a) b) c) d)
39. Grado de satisfacción con la ceremonia de clausura: a) b) c) d)
40. Valoración general del Gasshuku como experiencia transformadora: a) b) c) d)
Espacio de libre expresión (opcional)
"Tu palabra es el espejo de nuestra mejora"
Por favor, utiliza este espacio para añadir cualquier comentario, sugerencia, crítica constructiva o reflexión personal que no haya sido cubierta por las preguntas anteriores.
Nos interesa especialmente saber qué momento fue el más significativo para ti y qué aspecto cambiarías para la próxima edición.
Muchas gracias por tu colaboración.
Esta encuesta cierra el círculo de la excelencia. Al analizar estas 40 métricas, el Sensei y la organización tendrán una radiografía exacta y precisa de la salud del proyecto que se ha realizado.
"Cuando dejo ir lo que soy, me convierto en lo que podría ser"
Hacen falta muchas cosas en el Aikido del siglo XXI, una de ellas son manuales rigurosos para organizar, tanto las actividades, como la enseñanza. Ese es uno de mis propósitos al publicar todos estos contenidos didácticos de manera libre, gratuita y al alcance de cualquiera que disponga de un dispositivo electrónico en sus manos.
No me canso de decir, que estamos ante un cambio de paradigma en Aikido, aunque de momento no encuentro ningún oído que quiera escucharlo.
Si queremos que el Aikido sea atractivo para las próximas generaciones, hay que establecer estándares de calidad altos y seductores, de esa manera, las personas se sentirán atraídas por la energía que expandimos y se beneficiarán del potencial que el Aikido puede aportar a sus vidas.
El legado de la convivencia.
Un Gasshuku no es un seminario técnico, es un microcosmos de la vida. Al convivir colectivamente, al practicar un largo tiempo, al tener una alta intensidad en los planteamientos, al comer en compañía, al limpiar codo con codo y al sudar todos juntos, las barreras del "yo" se desmoronan por sí solas.
En un intensivo de estas características, todos somos iguales ante la fatiga. La conclusión que quiero remarcar en esta guía, es que el encuentro con una actividad de la envergadura del Gasshuku, necesita una información bien detallada como la que se expone en este vademécum, para que tanto el alumnado como los organizadores comprendan muy bien su trascendencia.
Eso hace posible, que un grupo de individuos aislados puedan convertirse en un cuerpo único y coordinado, con el objetivo de trasmutar y superarse en un grado, que con otras actividades formativas es imposible de lograr.
La técnica es el pretexto, lo que realmente es importante es la conexión que se establece, tanto con nosotros mismos, como con los demás compañeros, ¡ese es el resultado verdaderamente grandioso en actividades de este tipo!
No debemos olvidar que la vivencia obtenida en un Gasshuku, hay que hacerla extensiva al Dojo de práctica habitual, es decir, se llega mejor que cuando se fue de él para realizar la metamorfosis.
El cuidado del espacio y de los compañeros ya estando en casa (el Dojo), es la expresión más pura de la filosofía del Aikido. Quien termina el Gasshuku sabiendo servir mejor a su compañero, ha entendido el núcleo de la enseñanza del Aikido y ha abandonado el egoísmo que le impedía crecer y armonizarse con los demás.
El temple del espíritu.
Hay una belleza técnica que solo aparece cuando el cuerpo está demasiado cansado para oponer resistencia muscular, estoy completamente seguro que eso es una de las cosas comunes que todos se llevan al retornar.
La técnica invisible del agotamiento físico y mental, es donde se encuentra el verdadero corazón del Aikido. Al concluir la experiencia, el practicante descubre que no necesita fuerza física, sino estructura, centro, eje y un flujo continuado de Ki para inundar de armonía su vida personal.
Esta conclusión invita al alumno a atesorar esa sensación de "mínimo esfuerzo, máxima eficiencia", que solo se alcanza tras muchas horas de repetición consciente de los principios del Aikido sobre el tatami.
Al concluir la actividad, se debe de honrar con el silencio que sigue al último saludo. En ese vacío fértil, es donde las semillas plantadas con mucho esmero y esfuerzo durante el Gasshuku, empiezan a germinar para florecer de manera bella, dando paso a unos frutos muy dulces y con un sabor muy intenso.
No hay que tener prisa por llenar ese vacío con palabras y conceptos, hay que dejar que el cuerpo tranquilamente "recuerde" lo aprendido a través de la médula ósea y no a través de la memoria intelectual o de la reproducción del vídeo de la actividad.
El retorno al mundo.
Si el Aikido se queda encerrado en el Dojo del Gasshuku, habremos fracasado estrepitosamente.
El Zanshin permanente, es el verdadero estado de presencia total que debe de atesorar cada alumno en el retorno, éste debe de ser la brújula para el regreso a casa y el alimento para nutrirse durante cada práctica posterior al Gasshuku.
El practicante vuelve con su familia, a su trabajo y a su ciudad con unas capacidades renovadas para gestionar el conflicto sin violencia y para ofrecer estabilidad y equilibrio en medio del caos.
Al cerrar esta guía, soy consciente de que cada participante de un Gasshuku será un embajador de la paz. El Gasshuku nos ha dado las herramientas, ahora la vida nos dará las oportunidades para usarlas cada día.
El "remate" del trabajo realizado en un intensivo de estas características, es un llamado a la acción, esto es, convertir cada interacción humana en un gesto de armonía o Aiki.
No se piense que esto es una actitud ñoña, es la expresión de una mente forjada en la intensidad de la práctica, que ha evolucionado hacia un equilibrio estabilizador, que posee una determinación clara y que está anclada en un Hara 腹 poderoso, simplemente por el hecho de haber vivido y superado una experiencia de estas características.
La promesa del reencuentro.
Cierro esta guía con la convicción de que un Gasshuku no termina nunca realmente, ¡es una espiral ascendente y envolvente! Que eleva hasta el infinito a aquel que la ha vivido.
Al desatar el hakama en el tatami al finalizar la última clase del evento, lo hacemos con la mirada puesta en el próximo encuentro, siendo plenamente conscientes que somos muy diferentes a cuando se llegó el primer día de Gasshuku.
"La vida es una serie de cambios naturales y espontáneos.
¡No te resistas a ellos! Eso solo te va a crear dolor.
Deja que la realidad sea la realidad.
Deja que las cosas fluyan naturalmente hacia adelante de manera natural, tú limitate a unirte a ese flujo".
Quiero dedicar este texto a mis tres primas preciosas: Mari, Pili y Alana, que a pesar de la distancia y del tiempo, seguimos manteniendo un vínculo entre nosotros con amor.
A Arthur, mi cómplice en tantas batallas en el pasado y ahora también en estas páginas. Gracias por aceptar el reto de prologar este libro con la misma generosidad con la que me brindas tu amistad.
Tus palabras son el mejor pórtico para esta historia, porque nadie conoce mejor que tú el camino que recorrí en su momento y que me impulsó para llegar al ahora.
A continuación les dejamos una sinopsis hecha por nuestro Sensei Ishana Pérez sobre su siguiente proyecto:
Epistemología del Aiki: Fundamentos Teóricos para un Nuevo Paradigma de Enseñanza
“El Aikido no es una suma de palancas y desplazamientos, sino una emergencia sistémica: es el instante en que la intención, la biomecánica y la ética del Budo se funden en una sola conducta motriz indisoluble”
La Epistemología del Aiki: Hacia la Articulación de lo Invisible.
Existe un espacio de silencio entre el contacto inicial y la resolución de la técnica, un instante donde la física se funde con la intención (Nen) y el conflicto se disuelve en armonía.
Durante décadas, este fenómeno que llamamos Aikido ha habitado en el terreno de lo inefable, transmitiéndose casi exclusivamente por ósmosis, entre el sudor del tatami y la intuición del cuerpo. Pero, ¿es suficiente la simple repetición mecánica que la mayoría de las veces se hace sin una atención sostenida en un mundo que exige conciencia, método y planificación?
Me encuentro actualmente inmerso en la redacción de la "Epistemología del Aiki", un proyecto que nace de una inquietud profunda: la necesidad de rescatar los fundamentos teóricos que sostienen nuestra práctica y elevarlos al rango de conocimiento académico transferible.
No pretendo escribir un manual de movimientos con fotos con o sin explicaciones breves, sino cartografiar la arquitectura del aprendizaje que ocurre en el encuentro con el otro y entre el practicante y la asimilación del Kihon.
¿Cómo se construye el conocimiento desde el movimiento?
¿Qué estructuras pedagógicas permiten que lo sutil se vuelva comprensible y tangible?
¿Cuál es la actitud y el comportamiento que debe de asumir un estudiante para llegar a la excelencia en su formación?
Esta obra es una invitación a desglosar la fenomenología del Aikido, explorando desde la biomecánica relacional hasta la psicología de la percepción.
Busco secundar y sumergirme aún más en el nuevo paradigma de enseñanza, donde el docente no sea solo un modelo a imitar sin más, sino un facilitador de procesos cognitivos profundos y donde el alumno despierte a una nueva realidad más allá de solo decir que pertenece a tal o cual organización o que sigue tal o cual corriente de Aikido.
Estamos ante el umbral de una transición necesaria, ¡queramos o no! La obra, todavía esta en proceso de gestación y síntesis, busca ser el cimiento de una enseñanza del siglo XXI. Una que respete la tradición, pero que no tema cuestionar sus métodos, sus procesos y sus instituciones, con el objetivo de asegurar una buena evolución del alumnado y el buen desarrollo de la disciplina.
El Aikido tiene una gramática propia; mi labor ahora es terminar de escribir su sintaxis.
“Entender la praxiología del Aikido desde un paradigma holístico implica aceptar que no apliamos técnicas a cuerpos, sino que interactuamos con sistemas complejos en equilibrio. La enseñanza debe, por tanto, educar la totalidad del ser en relación con el otro y con el entorno”
Este proyecto nace de una observación constante en el tatami: la fragmentación del conocimiento. Durante mucho tiempo hemos separado la técnica de la filosofía, el cuerpo de la mente, a la vez que dejamos de lado el desarrollo de las distintas capacidades, tan necesarias para el desarrollo personal y marcial de los practicantes.
Eso quiere decir, que el estudiante de Aikido está inmerso en un sistema donde se comercializa con la enseñanza, limitándose a hacer figuras en el espacio, sin siquiera llegar a desarrollar una gran habilidad con la técnica. Así que afrontamos la enseñanza como si fueran piezas de un motor que se pueden estudiar por separado y con una óptica del entretenimiento.
Sin embargo, el Aikido es, por definición, UNIDAD.
Mi búsqueda en la 'Epistemología del Aiki' es devolverle a la enseñanza su carácter holístico. Al aplicar las herramientas de la praxiología motriz, no busco diseccionar el arte hasta matarlo o crear una variación fantasiosas como las tantas que hay hoy en día, sino comprender las leyes que rigen esa totalidad orgánica que ocurre durante el encuentro entre practicantes y durante el proceso de formación.
Este libro es mi intento de ofrecer una base teórica donde el rigor científico y lógico no sea una jaula, sino el suelo firme sobre el cual el practicante pueda desplegar su máxima expresión espiritual y humana.
Escribo estas páginas para que el futuro docente de Aikido no solo se quede en enseñar 'formas' sin más trascendencia, sino que sepa guiar la evolución de un sistema vivo que busca la armonía acompañada por la excelencia formativa.
Para que el alumno sea capaz de comprender que ese sistema vivo lo incluye a él y que depende de él para poder sobrevivir en el tiempo.
Así que de momento, ¡en eso estamos! Aunque debo decir que estoy seríamente impactado-preocupado, porque solo con desarrollar el 1.º y 2.º capítulo ya van 137 páginas (este libro del Gasshuku son 200 páginas), pero lo “peor”, es que aún me quedan 10 capítulos más, eso significa que hay muchas probabilidades que el texto se monte en 500 páginas.
Así que si eso ocurriera, ya aviso que vamos a tener que hacer 2 entregas del texto. Esto se me ha ido completamente de las manos, pero aún así, informaremos según avance más la obra.
Ya estamos pensando-trabajando sobre la portada del libro, cuando la tengamos la colgaremos aquí y les pondremos el índice del capítulo 1.º y 2.º para que lo vean.
Para ir con la filosofía de la Epistemología del Aiki y hacerla práctica, ¡por aquello de predicar con el ejemplo! Si alguien quiere colaborar en el diseño, ¡por nuestra parte estaremos encantados! Las personas que lo hagan, las nombraremos en los agradecimientos.
Por favor, l@s interesad@s contactar, bien por el e-mail del Dojo o a través de WhatsApp.